El subgabinete de la inserción internacional
Existe la sensación de que el regionalismo abierto no se concreta. El TIFA con Estados Unidos está allí, hay posibles acuerdos con China, con Europa, pero los avances concretos no se ven. ¿Dónde estamos parados?
Uruguay está empujando, dentro de esta concepción del regionalismo abierto, dos direcciones, que esperamos que en estos meses de presidencia de Uruguay en el Mercosur se puedan concretar. En estos meses se enmarca el viaje del presidente Vázquez a España, Portugal y Bélgica, viaje clave para respaldar una de las dos líneas de trabajo.
La primera línea es seguir trabajando con paciencia, pero con mucha firmeza en la solución de los problemas del Mercosur, que para Uruguay tienen un impacto negativo. Es que las políticas de incentivos internos que practican Brasil y Argentina generan desvíos de comercio e inversiones en contra de nuestros intereses. Me refiero a las restricciones no arancelarias y a la conclusión que Uruguay extrae de estos problemas. Como esto va a llevar tiempo, nosotros estamos de acuerdo en concederle a nuestros socios el tiempo necesario para que solucionen estos problemas. Y los problemas tienen nombre y apellido: Brasil y Argentina. Mientras, ellos nos dan a nosotros flexibilidad para poder avanzar fuera de la región.
La otra línea de trabajo es la que va a impulsar especialmente el presidente Vázquez en su viaje de setiembre: es la necesidad de que todo el Mercosur haga acuerdos fuera del Mercosur. El primero, el más indicado, hace 12 años que estamos trabajando para ello, es la Unión Europea. Vázquez va a hablar con el presidente de la Unión Europea, como presidente del Mercosur, para intentar avanzar. Esas son las dos líneas en las que estamos trabajando al servicio de la orientación del regionalismo abierto.
Cuando decimos flexibilidad para negociar fuera de la región, estamos pensando en Estados Unidos, en China, en India, en el golfo Pérsico.
El viaje al golfo Pérsico que hicimos con el Presidente fue muy importante, porque ahí se abre toda una cantidad de posibilidades porque ahí hay mucho dinero, mucho interés por invertir en Uruguay.
Con Estados Unidos tenemos un tratado de promoción de inversiones que tiene toda la parte de servicios adentro y que está en vigencia desde el 1º de noviembre
. Tenemos un TIFA. Con India estamos progresando en dos tratados, uno para promover inversiones y otro para evitar la doble tributación, lo que pide siempre un inversor para llegar al país. Con China estamos en la etapa exploratoria. China está invirtiendo en Uruguay. Hay una inversión importante en marcha, que tiene que ver con la industria automotriz. En el golfo Pérsico estamos con varios proyectos presentados. También estamos avanzando con Chile.
Hugo Chávez acaba de darte la razón, cuando reconoció que tiene un estilo confrontativo…
(Se ríe).
¿Venezuela es un problema para el Mercosur?
El balance del ingreso de Venezuela al Mercosur es positivo. Esto ya lo he dicho, quizá con menos trascendencia. Tiene un efecto positivo para Uruguay por dos razones.
Primero: cambia la correlación interna del Mercosur y rompe el sesgo hacia Brasil y Argentina. Esto sólo beneficia a Uruguay y Paraguay.
En segundo lugar hay que destacar que el presidente Hugo Chávez nos acaba de visitar para formar acuerdos que benefician a Uruguay. Venezuela está ayudando en el campo energético, en el de la salud humana y animal.
Este mundo globalizado, de regionalismo abierto, ¿no obliga a un país como el nuestro a concentrar esfuerzos en materia de política internacional? Por ejemplo, un trabajo conjunto de Cancillería, Ministerio de Economía, Ministerio de Defensa y Ministerio de Turismo.
Estamos en la creación de una nueva institucionalidad que el país nunca tuvo y que tiene que ver con el comercio exterior y las inversiones, que integran la Cancillería, los ministerios de Economía, de Industria, de Ganadería y de Deportes.
Sobre esta base se va a crear una nueva institucionalidad, que nos tiene que conducir a la mejora de una herramienta fundamental que hasta ahora no ha sido bien aprovechada, como es el Instituto Uruguay XXI.
Esto nos va a ayudar a tener una actitud más proactiva en materia de comercio e inversiones.
¿Podría ser un superministerio?
Es una especie de subgabinete de la inserción internacional. Así como existe el Gabinete de la Innovación, del cual depende la Agencia Nacional de la Innovación y la Investigación, también tenemos una especie de subgabinete de las relaciones con el exterior. *
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