Justicia brasileña puede enviarlo al Regimiento 7º de Cavalería o a la Brigada Militar

Temen que Cordero se fugue si es trasladado a Livramento

Organizaciones de derechos humanos brasileñas están preocupadas por la posibilidad de una fuga del coronel (r) Manuel Cordero, preso en Porto Alegre y en trámite de extradición a la Argentina, si la justicia norteña decide su traslado a una cárcel o a una unidad militar en Santana do Livramento.

Cordero, prófugo de la Justicia uruguaya, ante la cual debía comparecer por un delito de desacato por ofensa contra un juez, había sido capturado precisamente en la localidad fronteriza con la ciudad de Rivera, donde el militar se había escondido desde que huyó del país en 2004. El traslado a Livramento ha sido reclamado insistentemente por la defensa del militar acusado de crímenes de lesa humanidad, quien pide sea llevado al 7º Regimiento de Cavalería Mecanizada o a la Brigada de la Policía Militar de Livramento, donde Cordero tendría viejos amigos.

Casado con una ciudadana brasileña, Sueli Monteiro Martínez, el coronel Cordero tendría múltiples contactos con militares brasileños, con quienes realizó cursos en la Escuela de Guerra y junto a los cuales participó en distintos tipos de entrenamiento de inteligencia y contrainsurgencia. El militar prófugo también tendría conexiones con un grupo económico que desde San Pablo (Brasil), Asunción (Paraguay) y Buenos Aires (Argentina) habría ayudado a financiar la defensa del coronel, como la de otros militares que afrontan juicios por violaciones a los derechos humanos en la región.

 

Yo tampoco…

El pedido de los abogados del torturador fue diferido inicialmente por el ministro Marco Aurelio de Melo, magistrado del Supremo Tribunal Federal (STF) a cargo del caso, quien había ordenado que Cordero fuera trasladado a la sede de la Policía Federal en Livramento. Sin embargo, autoridades de la Policía Federal resistieron la orden y explicaron que en las oficinas de Livramento no tienen medidas mínimas de seguridad para retener a un militar extranjero solicitado por un tercer país por participar en la represión coordinada de las dictaduras del cono sur.

En esa instancia, el Juzgado Federal de 2º Vara en lo Criminal de Porto Alegre solicitó al Supremo Tribunal Federal que Cordero fuera transferido al Presidio Estadual de Santana do Livramento, una cárcel común para 135 presos, sobrepoblada con más de 200 reclusos.

Pero tampoco en la cárcel estatal existirían condiciones para dar seguridad a un prisionero como el militar uruguayo, ya que el presidio estaría en manos de un grupo mafioso de presos que tiene antecedentes de haber ayudado a la fuga de reclusos por sólo 3.000 reales (unos mil quinientos dólares).

Las fuentes brasileñas consultadas por LA REPUBLICA destacaron que nadie quiere tener la custodia de Cordero y menos en una zona fronteriza donde se podría realizar un operativo de rescate por parte de militares o policías dispuestos a liberar al torturador.

 

Entre «amigos»

En la primera semana del presente mes de julio, el ministro Marco Aurelio de Melo realizó varios trámites relacionados con la extradición de Cordero, para definir su lugar de reclusión mientras continúa estudiando la voluminosa documentación que sobre el represor se envió desde Uruguay.

El magistrado aceptó incluir la amplia documentación con testimonios de las víctimas de Cordero que un mes atrás, a través del activista de derechos humanos Jair Krischke, le había enviado el abogado Javier Miranda en nombre de las organización de Familiares de los Desaparecidos.

El integrante del máximo organismo judicial brasileño tiene ahora conocimiento cabal sobre quién es en realidad el militar prófugo, quien se había presentado ante las autoridades brasileñas como un refugiado político víctima de una venganza del gobierno de Tabaré Vázquez. El magistrado solicitó el 4 de julio, a través de las resoluciones Nº 3385/R y 3384/R que el teniente coronel al mando del 7º Regimiento de Cavalería Mecanizada y el comandante del Regimiento da Brigada Militar do Estado do Rio Grande do Sul, ambos en Livramento, respondan si aceptan a Cordero. Según la respuesta de ambos mandos, el ministro Marco Aurelio de Melo resolverá el lugar de reclusión que finalmente tendrá el coronel Cordero hasta su probable extradición a la Argentina, donde otros represores del Plan Cóndor le aguardan en una celda de la cárcel provincial de Marcos Paz. *

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