La Contribución Inmobiliaria podría fijarse en base a catastro e ingresos
La Intendencia de Montevideo está haciendo un gran esfuerzo por terminar con las zonas que determinaban el valor de la Contribución Inmobiliaria. Ese criterio contributivo llevaba a que una buena casa pague lo mismo que un buen ranchito, por sólo ser vecinos. Esto, por lo general, pasa en el Buceo o en Pocitos norte, a pesar de que algunos izquierdistas creen que quienes viven en esa zona son «pitucos y oligarcas».
El nuevo criterio impulsado por el intendente Ricardo Ehrlich es que el valor de la Contribución se base en el valor del inmueble establecido en base al Catastro. Por cierto que es un criterio mucho más justo que el de las zonas, donde en Belvedere algunas de las muy buenas casas pagan menos que un cuchitril de la Ciudad Vieja. Por ejemplo: las casas que están al sur de la calle La Paz pagan más (son zona A) que las que están al norte de esa calle (son Zona B).
Nadie más o menos sensato puede discutir el avance que va a vivir Montevideo en materia de justicia tributaria, aunque sí lo pueden discutir los que tienen muy buenas casas en barrios de la zona C.
«Se necesita una gran honradez»
Reconocidos los méritos de la Intendencia de Montevideo, vale la pena preguntarse si no hay otras formas de recaudar que puedan ser más justas y equitativas. El pasado lunes el intendente de Salto, Ramón Fonticiella lanzó, en el acto de los ocho intendentes frenteamplistas, un primer avance en esta materia cuando habló del pago del alumbrado público.
El salteño explicó que cuando al vecino se le cobra el adicional a la Contribución Inmobiliaria por el alumbrado público, se toma en cuenta la tasación de la propiedad pero a la vez se toma en cuenta otro factor. Si el propietario ve que si lo que le toca pagar supera el 2% de los ingresos, se presenta a la Intendencia y ésta le informa a UTE que le haga el descuento y después verifica si es cierto.
Es decir que en este caso se toma en cuenta el valor catastral y los ingresos de la persona.
Este ejemplo se puede extender a la determinación de cuánto hay que pagar por Contribución Inmobiliaria, si se toman los dos factores: el valor de la propiedad y los ingresos del propietario.
Esto sería mucho más justo, si tenemos en cuenta que los uruguayos, en su inmensa mayoría, ganan menos en la vejez que en la juventud. Es que puede pasar que una persona a los 35 años logró tener su casa propia, confortable y en el barrio que quiere morir, con un determinado nivel de ingresos, pero que a los 60 años de edad esos ingresos se vieron menguados y no puede pagar lo que establece una Contribución Inmobiliaria sólo basada en el valor del inmueble, porque la jubilación es de menor cuantía que los salarios que recibía a la mitad de la vida (esto pasa a diario en todo el país).
Ante esa cruda realidad ¿qué camino queda? ¿El vecino vende la casa o la alquila, para irse a vivir a un inmueble peor y en otro barrio? Parece injusto, porque esa persona en su juventud invirtió en su futuro, pero también en el país dando trabajo a mucha gente que participó de la construcción de esa casa: dio trabajo y creó empresa.
Consultado el intendente Fonticiella sobre la posibilidad de establecer el monto del pago de la Contribución Inmobiliaria en base a una mixtura de criterios, teniendo en cuenta el valor de la propiedad y los ingresos del propietario, dijo que los criterios establecidos para el alumbrado público fueron «un ensayo, pero el razonamiento suyo no es una locura, pero hay que tener aceitados mecanismos y una honradez importante», agregó el jefe comunal salteño.
Como con los actuales criterios tributarios que se pusieron en vigencia el pasado 1º de julio, se permite conocer los ingresos de las personas, se estaría ante la posibilidad de establecer ese nuevo cálculo basado en la mixtura. Sobre esto Fonticiella dijo que «es un lindo desafío». «Si nosotros inventamos esto para el alumbrado, es porque estamos de acuerdo con esa filosofía, pero la instrumentación no es para hoy ni para mañana porque va a requerir una gran disciplina, una gran honradez», concluyó.
Más adelante, cuando la reforma tributaria tome en cuenta el núcleo familiar, también se debería tener en cuenta a la familia que habita ese inmueble y no sólo al que aparece como propietario, agregamos. *
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