ENTREVISTA: INTENDENTE DE FLORIDA, JUAN FRANCISCO GIACHETTO

"Nos hemos sentido un poco solos cuando tuvimos algunas dificultades"

­¿Qué cabe esperar de la gestión frenteamplista en la Intendencia Municipal de Florida (IMF) para los tres años que quedan de gobierno?

­Fundamentalmente terminar de ordenar la casa. Si bien se han logrado cosas importantes, hay muchas otras que faltan todavía y que a veces quedan en evidencia, como cuando basta la voluntad de algún grupo para complicarnos.

Florida tiene por delante además cuatro o cinco obras muy importantes que van a terminar de cambiar la estructura no sólo de la ciudad sino también del departamento. Una de las obras ya está licitada y pronta para comenzar la ejecución, que es el ingreso a la ciudad por la Ruta 5 y la Avenida José Pedro Varela, de 1.200 metros totalmente de hormigón, con una nueva iluminación.

Hay también un plan de viviendas como hace muchísimos años no se hacía. Serán 120 casas que se construirán en varias etapas, la primera de ellas para las 16 familias más afectadas por las inundaciones, y la segunda etapa para familias que actualmente están en el asentamiento.

No me quiero olvidar del Presupuesto Participativo, pues de aquí en más 10.500.000 pesos anuales estarán destinados a que la gente defina qué hacer con ellos. Es un compromiso, aunque debo reconocer que quizá tenga algunos temores en cuanto a la ejecutividad, en poder cumplir con tantos desafíos que se presentan y con los que van surgiendo todos los días.

Desde el lugar de jefe del gobierno departamental, lo que nos preocupa es que no se nos disparen los números, que podamos cumplir con una actividad básica de las intendencias en la que en definitiva la gente juzga la gestión. Eso es tapar los pozos, mantener iluminada la ciudad y mantenerla limpia. Pasarán los años y aquel que no cumpla con este ABC del cual tanto se habla, sin dudas tendrá dificultades para satisfacer las necesidades básicas de la población.

Ese es el gran desafío de la izquierda, pues esta oportunidad histórica que conseguimos en una coyuntura especial del país y por una situación de crisis que existía en todos los ámbitos, teníamos que aprovecharla para cambiar la imagen. Creo que particularmente lo estamos logrando, pues esta intendencia, todos sabían, era inviable.

 

­¿Cómo cambiaría entonces la nota de su gestión para la población, teniendo la posibilidad de arrancar otro mandato con una intendencia saneada económicamente y no en una situación como la que asumió?

­No le escapo a la pregunta, pero mi primer y único desafío es tratar de culminar este período dejando la casa como me hubiese gustado recibirla.

No quiero pensar en un segundo período en forma personal, lo digo con sinceridad. Mi compromiso es éste y para los tiempos electorales falta muchísimo. Sí digo que esto desgasta mucho, lleva una cuota parte de sacrificio enorme en la parte familiar, en lo personal. Los problemas desgastan y Florida es un departamento que en los últimos días ha estado sometido al juego político, no por las cosas fundamentales sino por algunos aspectos administrativos menores desde mi punto de vista, que terminan trastocándonos muchísimo la marcha.

Los desafíos quedarán para quien venga detrás, porque estoy convencido de que si no tenemos un colapso económico, Florida va a cambiar mucho en lo que nos resta de estos tres años. Va a estar a la vista, no serán sólo palabras.

También le quedará a quien venga un personal comunal más capacitado, que vuelve a creer en una carrera municipal en la que se respetan sus derechos.

 

­Llegó de afuera de la actividad política y tras una campaña fue electo intendente. ¿Hay etapas en las que sienta que recién está quemando? ¿Cuáles son las ventajas y las desventajas de ser un intendente que no viene de los cuadros militantes?

­El hecho de ser un independiente dentro del Frente Amplio creo que me ha permitido construir con todas las fuerzas de la coalición. Las puertas de todos los compañeros han estado abiertas. Quizá nos hemos sentido un poco solos cuando tuvimos algunas dificultades y allí necesitaríamos de algún apoyo para poder superar líos y problemas, y en definitiva lo tenemos que hacer por la nuestra.

También debo reconocer que nos han dado un lugar importante dentro del grupo de los ocho intendentes, pues me han distinguido como coordinador de la bancada.

Debo de ser honesto y reconocer que quizá nos ha faltado un poco más de relacionamiento con nuestra fuerza política aquí en Florida, aunque en los últimos días por suerte hemos trabajado en ese aspecto. Quiero estar más cerca de los ediles, de la Mesa Política y de todos los que componen el gobierno, porque entre todos debemos de construirlo.

 

­El Frente Amplio de Florida ha carecido de figuras de peso popular como para aspirar a la IMF. Ante esa situación, parece que para que la izquierda logre continuar en el gobierno departamental una condición sine qua non es que sea usted el candidato. ¿Lo ha valorado?

­Nos han hecho llegar esa idea, pero los proyectos no se pueden basar en un hombre, sino en los conjuntos, los equipos y los grupos. El Frente Amplio tiene que pensar de esa manera también, y si llegado el momento electoral las instancias marcan una debilidad en ese aspecto, no me corresponde a mí juzgarlo. Quiero ser lo más sincero posible en esto: yo estoy jugado a estos cinco años y por ahí paramos. *

 

«Me siento discriminado»

La imagen de Juan Francisco Giachetto en Florida alcanzó un importante nivel de popularidad a través de CW 33 La Nueva Radio, donde condujo durante dos décadas el programa «Exitorama».

Leyendo cada mañana los titulares de los diarios, entrevistando invitados y conversando telefónicamente con los oyentes, especialmente recibiendo inquietudes sobre los problemas de la ciudad y el departamento, Giachetto se volvió un candidato frenteamplista con posibilidades serias, lo que luego fue confirmado por las urnas.

Para muchos izquierdistas floridenses, desde el espacio radial hoy se realiza, con la misma receta, oposición al gobierno.

Giachetto dijo a LA REPUBLICA que no se arrepiente de su estilo periodístico y que de volver a hacer radio lo mantendría. «Yo no cambiaría nada. El estilo periodístico que manejaba lo sostengo hasta el día de hoy, es el que le gustaba a la gente. Lo que sí es que indagaba un poco más y daba más oportunidades. Ahora siento que no me las dan. Yo no tengo por qué estar llamando a los medios de prensa para brindar explicaciones. Me parece que en el cargo de intendente perfectamente los medios me podrían consultar a mí. No siempre lo hacen, y sí consultan a los que atacan al gobierno y consultan a todos los que están en contra. Yo siempre tengo el celular prendido y el teléfono está a la orden, pero no recibo llamadas. Jamás me he negado a responderle a ningún medio de prensa. Creo que cambiaron las reglas de juego, al menos hacia mi persona. Me siento discriminado, porque siento que muchas veces no se me consulta y no es que no quiera responder, al contrario. Mi campana es la que menos se escucha», dijo el intendente de Florida. *

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