El canciller brasileño, Celso Amorim, llamó al orden al presidente venezolano Hugo Chávez, que causó conmoción en Brasil al llamar a sus senadores “loros” al servicio de Washington por haberle pedido que reconsiderase su decisión de no renovar la licencia de transmisión de la cadena opositora RCTV.
En una entrevista concedida al diario brasileño O Globo, el jefe de la diplomacia brasileña consideró que sería conveniente que Chávez hiciera “un gesto” de disculpa y le recordó que no podrá sumarse al Mercosur sin el voto favorable de los parlamentos de Brasil y Paraguay.
“Nadie quiere una autoflagelación de Venezuela. Es necesario un gesto positivo en relación al Congreso brasileño”, dijo Amorim, quien deploró que Chávez haya dicho estar “cansado” del Mercosur.
Los empresarios brasileños han acompasado los gestos políticos, presionando contra la adhesión de Venezuela, que consideran precipitada y amenazante para las negociaciones del Mercosur con la Unión Europea y Estados Unidos.
Por su parte, el jefe del equipo argentino de negociadores, Eduardo Sigal, se mostró más diplomático y dijo a la agencia de noticias AFP que “Chávez puede cambiar el Mercosur, pero el Mercosur (también) puede cambiar a Chávez”.
“Estamos dispuestos a perfeccionar el bloque, pero él tiene que entender que el Mercosur funciona por consenso, por acuerdo entre todos los países”, agregó, al tiempo que llamó a Venezuela a acelerar la apertura de sus mercados a Brasil y Argentina para respetar las reglas del bloque.
Mientras tanto, el canciller paraguayo, Ruben Ramírez Lezcano, dijo que “el Mercosur que se quiere es el que permite ampliar los intercambios comerciales y superar las asimetrías” entre sus miembros, aseguró. Sólo Uruguay, que periódicamente protesta contra el peso excesivo de Argentina y Brasil en el seno del bloque, ve con regocijo la adhesión de Venezuela.
“Cuanto antes sea miembro, mejor será. Cada uno tiene derecho a expresarse como quiere”, dijo a la AFP el ministro de Relaciones Exteriores, Reinaldo Gargano.
Por su parte, el vicecanciller venezolano, Rodolfo Sanz, dijo que el presidente Hugo Chávez “no tiene nada de qué disculparse” ante los senadores brasileños, que condicionaron la aprobación del ingreso de Venezuela al Mercosur a un pedido de disculpas por haber sido tratados de “loros que repiten lo que dicen en Washington”.
El funcionario consideró que el presidente Chávez “no ofendió” a los senadores y sus expresiones se trataron de una “opinión política”.
El vicecanciller venezolano señaló que “quienes se atreven a emitir opiniones sobre asuntos internos de un Estado soberano no pueden ponerse piel de gallina o de pollito. Tienen que tener una piel dura”, dijo Sanz.
Acto seguido el jerarca agregó: “Si un grupo de diputados o senadores dicen que en Venezuela no hay libertad de expresión porque se cerró un canal, no deberían esperar otra cosa que una respuesta de naturaleza política”, observó.
Sanz sostuvo que si los senadores brasileños se niegan a aprobar el protocolo de adhesión de Venezuela al bloque regional, “tendrán que explicárselo a sus conciudadanos, tendrán que explicárselo a quienes votaron por ellos, a los que sí creen y apuestan a la integración”, insistió
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