
El “Primer Foro Ciudadano: La Teja Debate” tuvo lugar ayer en el centro cultural de la cooperativa de vivienda VidPlan, ubicado en las calles Real y José Mármol. El encuentro fue organizado por la organización social barrial “Antena Vivir Sin Plomo” y participaron del mismo el director de la Dirección Nacional Forestal del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, Andrés Berterreche, el coordinador del Movimiento Mundial por los Bosques Tropicales e integrante del Grupo Guayubira, Ricardo Carrere, Alice Altesor, por la Facultad de Ciencias, Pablo Martínez, productor agropecuario de Mercedes, Hugo Viviano, productor de Soriano, y aproximadamente 40 vecinas y vecinos del barrio.
El debate comenzó pasadas las 18 horas con una breve exposición por parte de cada uno de los integrantes de la mesa y luego se prolongó por más de tres horas en las que los participantes expresaron sus opiniones e hicieron preguntas que generaron una intensa discusión.
La representante de la Facultad de Ciencias fue la primera en intervenir, señalando las evidencias científicas de los efectos de la forestación. Altesor dijo que según un informe elaborado por el centro de estudios en base a bibliografía internacional en la materia, las plantaciones forestales tienen un significativo impacto en la reducción del agua que llega a los arroyos, ríos y fuentes de agua subterránea, y consumen gran cantidad de calcio del suelo, que redunda en una pérdida de fertilidad del mismo. Los estudios realizados internacionalmente demuestran que la reducción del agua es de un 30% y de acuerdo a las pruebas que se han realizado en el departamento de Lavalleja, la reducción alcanza incluso hasta un 50%. La investigadora hizo referencia a que estas pérdidas no se pueden cuantificar en valores de mercado, pero “son pérdidas que las sufre toda la sociedad”.
Por su parte, el ambientalista Carrere también se expresó sobre los diversos daños que genera la forestación a nivel del ecosistema, abusando de los recursos naturales. Sin embargo hizo especial hincapié en la pérdida de puestos de trabajo. Según expresó, “la forestación no sólo no genera empleo, sino que expulsa a la población rural”.
El militante también se refirió a “la contrarreforma agraria” que se está produciendo por los enormes latifundios que actualmente están en manos de empresas forestales extranjeras. “Botnia y Ence tienen más de 120 mil hectáreas cada una en Uruguay”, dijo a modo de ejemplo. “El tema de fondo es el modelo de país que queremos. ¿Queremos un modelo forestal? Eso es lo que tenemos que preguntarnos”, culminó.
El jerarca de la Dirección Forestal señaló, por su parte, que la forestación es un buen negocio y que por tanto se va a seguir desarrollando. “Lo que tenemos que ver, por tanto, es qué modelo de forestación queremos”. Dijo que este gobierno “apoya el desarrollo forestal vinculado al aporte de valor agregado”. Se refirió a los intentos del MGAP de vincular a la forestación con la ganadería y la agricultura, y a las distintas medidas que se han adoptado para frenar la forestación excesiva y reducir los daños de la misma. Entre otras cosas, destacó que se han recalificado suelos forestales y que se le impidió a Ence plantar 5.000 hectáreas más, como tenía planificado. En lo que respecta a los productores, cada uno contó su experiencia personal al residir en zonas forestadas. Pablo Martínez dijo que en Mercedes unas 600 familias, propietarias en total de 8.000 mil hectáreas, debieron dejar sus cultivos hortícolas por la escasez de fuentes de agua. “Los pozos de agua de 5 y 8 metros que tenían muchas de las familias ahora están vacíos. Hay 146 productores que actualmente tienen que ser abastecidos diariamente por un camión cisterna de la intendencia porque no tienen nada de agua”, dijo. Martínez señaló que de acuerdo a estudios que han realizado, si los productores de la zona hubieran podido continuar con sus plantaciones hortícolas y frutícolas hoy estarían generando una ganancia anual de más de dos millones de dólares, lo cual se estaría volcando en el lugar.
Viviano, por su parte, planteó el conflicto por la instalación de la planta de Isusa en Soriano, “que va a producir ácido sulfúrico para Botnia y que va a afectar principalmente a los apicultores de la zona, que van a tener que emigrar”. El trabajador dijo que los suelos del lugar son los más productivos del país y que por tanto “no deberían ser usados para que se instale una planta de esa naturaleza”. *
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