Tras una dura negociación se firmó nueva asociación de Pluna
El Estado debió efectuar una capitalización adicional de U$S 6 millones para que la nueva empresa tuviera un patrimonio inicial de U$S 1 millón.
A las 18.15 horas, cuando los ministros de Economía y Finanzas, Danilo Astori, y Transporte, Víctor Rossi, junto con el representante del grupo inversor Leadgate Investment, Matías Campiani, subieron al noveno piso de la sede del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP), se develó el misterio. Hubo humo blanco, y la demorada firma de la nueva asociación de Pluna era un hecho.
Atrás quedó la tormenta de la dilatación del cierre del negocio y de los rumores sugiriendo que el acuerdo del gobierno con el grupo inversor se caía.
Incluso, el temor traslucido por la prensa de la dificultad para llegar a un entendimiento se vio reflejado cuando el ministro Rossi quedó sólo frente a la prensa, esperando que llegara el resto de los protagonistas de la negociación. En la ocasión ironizó: «Se complicó la negociación en el túnel y en la subida del ascensor.»
No obstante, tanto el ministro de Transporte como el propio Matías Campiani, y luego otros actores que intervinieron en la negociación, destacaron que las partes «jugaron fuerte» y que tanto el gobierno como el grupo inversor actuaron con profesionalismo.
En cuanto a los detalles del resultado de la negociación, tanto el ministro de Economía como el de Transporte coincidieron en que las pérdidas diarias de Pluna eran ostensiblemente altas.
Sostuvieron que además del esfuerzo hecho por el Estado durante años, de mantener volando a Pluna, esta vez, para que se llegara a cerrar el acuerdo para la nueva asociación, el gobierno deberá sumar otros U$S 6 millones a lo previsto. Es que al 1º de julio, cuando asuma el nuevo Directorio de Pluna, integrado por cinco miembros del grupo inversor y dos por parte del Estado, el patrimonio de la empresa tiene que ser de U$S 1 millón.
«Nadie está dispuesto a asociarse con una empresa sin patrimonio. Por lo tanto debimos hacer un esfuerzo adicional para realizar los reintegros imprescindibles», dijo Rossi. Precisó que fueron «unos U$S 6 millones adicionales; fue el esfuerzo que se debió concretar en el último camino, porque se hicieron necesarios algunos ajustes en el proceso de inventarios y en partidas que no coincidían con lo que figuraba en los libros contables.»
En la conferencia de prensa, que contó también con la participación de las actuales autoridades de Pluna, y del broker Ficus Capital, el ministro Rossi anunció que inmediatamente de firmada la asociación, las autoridades uruguayas se comunicaron con el Parlamento para acordar su comparecencia, conjuntamente con la de Astori, a fin de informar los detalles de la negociación.
No obstante, se pudo sabe que el déficit acumulado actual de Pluna estaría en una cifra superior a U$S 12 millones y que tras la negociación, el grupo inversor absorbió unos U$S 8 millones por la diferencia del valor patrimonial existente por los registros del Estado, en cuanto a los aviones y repuestos disponibles por la empresa aérea.
El Estado saldrá de garante para poder comprar las nuevas aeronaves, que llegarán a nuestro país durante 2008, a engrosar el patrimonio de la nueva empresa.
Una dura negociación
Ayer, las partes destacaban el arribo a buen puerto, a pesar de recalcar que fue una «dura negociación».
El próximo jueves Pluna hará una inauguración oficial de su nuevo proceso, en la que se explicitarán detalles de sus planes futuros. Se mantiene la ejecución de iniciativas específicas para los primeros 100 días, tendientes a la implementación de medidas de expansión de la compañía que incluyan un plan de negocios y el reforzamiento de servicios.
Según se pudo saber, entre los meses de setiembre y octubre vendrán a Montevideo unos cuantos inversores que integran Leadgate Investment, entre los que se incluye el empresario uruguayo radicado en Estados Unidos Jorge Pérez, dueño de una cadena de hoteles. Será organizado un encuentro para presentarles a las nuevas autoridades de la Pluna asociada.
Uno de los puntos de mayor preocupación, principalmente por parte de los trabajadores de Pluna, es el tema de la garantía de las fuentes laborales. Ayer, nuevamente, las autoridades uruguayas ratificaron que en este nuevo proceso «no habrá despidos», salvo en los cargos jerárquicos; no obstante aclararon que sí puede darse una «administración de personal». Fuentes de la negociación no descartaron la firme posibilidad de instrumentar un seguro de paro rotativo durante el período de transición, estimado en un año. *
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