
Cerca de cuarenta personas, pertenecientes a grupos que defienden los DDHH y contrarios a las torturas, se reunieron ayer en la explanada de la IMM para recordar un año de las protestas de estudiantes, campesinos, profesores, que terminaron con el asesinato de una treintena ciudadanos, en la ciudad mexicana de Oaxaca. La manifestación pacífica llevada a cabo en el centro montevideano incluyó una pintada: “Oaxaca resiste y contagia”; una suelta de fuegos artificiales y entonación de cánticos los que, según indicó uno de los integrantes de la organización, el escritor mexicano Humberto Robles, “buscan responder con música, con alegría, al ruido de la armas que intentaron callar las voces de la gente de Oaxaca, pero no lo lograron, ni lo lograrán jamás”. *
OTRAS NOTICIAS EN LARED21