"Una solución por fuera de la ley es más conveniente que una solución legal"
–La información difundida por LA REPUBLICA hacía referencia a la gran brecha que hay entre los pequeños y medianos deudores, y los grandes deudores, los contumaces, que siendo sólo 71 deben en total U$S 125:. ¿Cuál es la probabilidad de recuperar esa deuda?
–En primer lugar, hay que aclarar que normalmente los grandes deudores tienen una proporción de deuda mayor que los pequeños deudores. Siempre la deuda de los pequeños es menor y la deuda de los grandes es mucha y hay pocos clientes, eso es normal.
En los pequeños, el porcentaje de resolución de casos es de las 2/3 partes lo que constituye en estos dos años de trabajo un resultado excepcionalmente favorable. Y esperamos en los próximos meses poder resolver el resto de los casos.
En cuanto a los medianos, el porcentaje de resolución es muy bueno, se ha alcanzado un porcentaje bastante superior al 70% lo que constituye un éxito de la política. Sin embargo, donde no se ha observado buen resultado es en los grandes deudores, porque ahí hay deudas muy grandes en valor que son consideradas incobrables desde todo punto de vista.
En algunos casos porque la deuda no tenía garantías sólidas y las deudas que tuvieron se esfumaron. En el caso, por ejemplo, de las prendas sobre cosechas de arroz o prendas sobre maquinarias, desaparecieron las prendas y quedó la deuda sin garantías. En otros casos, los clientes titulares de esas deudas – eran en el caso del sector arrocero fundamentalmente – arroceros que se fueron del país, dejaron la deuda y se fueron con todos sus activos, o sea que también tiene una altísima probabilidad de incobrabilidad. Después quedan otros clientes que sencillamente atravesaron momentos difíciles y son con los que estamos en proceso de negociación. Esas son las tres alternativas como opciones de cobro.
–En el caso de los pequeños y medianos productores donde las perspectivas de cobro son altas. ¿Cuál es el plazo que se estima de regularización total? ¿Se puede hablar de un año?
–Sí, creemos que en un año la situación de los pequeños y medianos productores va a estar definitivamente solucionada. De hecho, en el caso de los pequeños ya solucionamos 67% y aparte de eso los pequeños y algunos medianos que no han resuelto su situación de endeudamiento ahora pasan a estar tratados por un organismo que forma parte del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca, el programa Uruguay Rural por lo cual se los va a atender por fuera de las refinanciaciones de deudas aprobadas.
Se va a estudiar caso a caso a esos productores y se les va a dar una solución que contemple su flujo de fondos, sus características de producción, por lo cual dejan de ser clientes a resolver y pasan a ser clientes que resolvieron su situación.
–En algún medio se mencionaba que el Banco República iba a «perdonar» a estos deudores. ¿Esto es realmente así, pueden no pagar nada de su deuda?
–No, a nadie se le perdona la deuda. Lo que se hace por parte del programa Uruguay Rural es establecer un programa de producción para cada uno de estos deudores y en función del resultado de ese programa es que surge el monto de deuda que estén en condiciones de pagar.
–Y esa plata ¿va para el Banco o se reinvierte en la zona? Porque se había mencionado que una alternativa era que el dinero se quedara en las distintas localidades del interior del país.
–Eso no está totalmente definido, es una de las posibilidades. Aún no hemos firmado el convenio con el MGAP.
–Volviendo a los grandes deudores ¿Qué va a pasar con las tierras? ¿Es posible que pasen a Colonización, como reclaman las propias autoridades del instituto?
–Si uno revisa esos grandes deudores, casi con seguridad va a encontrar que la inmensa mayoría de ellos no tiene tierras ejecutables. Estamos hablando de deudores que tengan garantías para ser ejecutadas, por lo tanto no se puede pretender algo que no existe. En el caso de los arroceros, por ejemplo, la mayoría de ellos no tiene tierras hipotecadas, había prendado cosecha, prendado maquinarias y ahora no hay ni cosecha ni a maquinarias.
–¿Cuántas hectáreas existen como garantía?
–No tengo la información pero no es mucha, es una cantidad bastante pequeña.
–Pero por pequeña que sea ¿es posible que pasen a manos del Instituto Nacional de Colonización?
–Siempre es posible que pasen a Colonización, el tema es que el banco también necesita recuperar el crédito que concedió y la recuperación de créditos con garantía hipotecaria forma parte de la recuperación de crédito del banco. Podemos establecer un programa con Colonización, pero el banco también tiene que resarcirse de parte del crédito que concedió.
–En cuanto al proyecto de ley sobre la deuda agropecuaria, el Banco República ya ha manifestado que no está de acuerdo con la redacción actual, pero si se hicieran algunas modificaciones, ¿podría llegar a apoyarlo?
–El tema como está planteado es así. El Banco República viene trabajando con el Ministerio de Ganadería sobre los deudores de hasta 250.000 dólares de deuda que aún no han resuelto su situación.
Esta política está instrumentándose, el banco está confeccionando las listas de esos deudores para confeccionar conjuntamente con el ministerio un grupo de trabajo que estudie la situación de estos deudores, o sea que la solución de la problemática de estos deudores ya está encaminada.
Esta solución (el proyecto de ley) plantea el pasaje de las tierras a Colonización y que el titular del crédito pase a ser colono. Yo lo que digo es que el Banco ofrece mejores alternativas al deudor que el hecho de transferir las tierras a Colonización y, además, que para transferir esa deuda, por parte del Banco República, no se requiere de una ley para hacer eso. Por lo tanto, la ley en este caso no sería de utilidad, el traspaso se puede hacer sin que una ley establezca el mecanismo. Entonces, ¿Para qué una ley si se puede hacer sin ley?
En segundo lugar, ya estamos ejecutando con el Ministerio de Ganadería la solución de esos deudores y en tercer lugar la ley contiene una serie de elementos que son poco claros o incorrectos. Entre ellos, no se conoce bien cómo se va a recalcular la deuda, se tiene que borrar a estos deudores de registros de incumplimiento, se establecen obligaciones al Banco República que son claramente inconstitucionales –no se puede obligar a un banco a hacer determinada cosa sin un criterio genérico que lo respalde–. Son varias cosas que hacen pensar que una solución por fuera de la ley es más conveniente que una solución legal. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad