Vidalín y Atchugarry reciben guiños de Vázquez y Astori
El 11 de enero de este año en pleno verano, buena época para dar exclusivas a los medios de comunicación Vidalín sorprendió a la opinión pública cuando dijo que tenía una postura favorable a la reelección. «Estoy a favor de la reelección presidencial, pero estoy en contra de la «re-reelección municipal», dijo Vidalín durante una entrevista que se le realizó en el programa «Quién es quién», que se emite por Televisión Nacional de Uruguay (Canal 5) y Diamante FM 98.7.
Vidalín, un político blanco de pura cepa, ha dicho a todo aquel que lo ha querido escuchar que aspira a ser candidato del Herrerismo a la presidencia de la República, pero fue el primero y el único, desde tiendas tradicionales, en aceptar la reelección.
El 10 de mayo cuatro meses después de las declaraciones de Vidalín el doctor Tabaré Vázquez eligió Durazno, entre los departamentos inundados, para visitar a los damnificados, sin duda la zona más castigada por las lluvias. Para muchos observadores la elección no fue una casualidad, actitud que por cierto molestó a algunos frenteamplistas, que no comprendieron por qué no visitaba al intendente de Treinta y Tres, Gerardo Amaral.
Hoy Vázquez va al tercer encuentro con Vidalín. Y esto no es nuevo. El Presidente de la República es un político que tiene la costumbre de repetir aquellas estrategias que le han dado resultado, aunque no siempre en un cien por ciento. Cuando fue intendente de Montevideo trabajó, desde el Congreso de Intendentes, de forma muy estrecha con dos jefes comunales del Partido Nacional: Jorge Larrañaga (Paysandú) y Rodolfo Nin Novoa (Cerro Largo). Fue un trabajo paciente, que logró cosechar el 50% de su objetivo: con Nin construyó el Encuentro Progresista y hoy es el vicepresidente de la República.
El martes hubo otro tipo de gestualidades, que obligan a arriesgar una interpretación. Muy pocos logran comprender por qué se realizó en nuestro país un seminario sobre las lecciones que dejó la crisis financiera de 2002, organizado por el Banco Mundial y el Ministerio de Economía.
Las ausencias y las presencias fueron indicadores políticos a tener en cuenta. La figura fue el ex ministro de Economía Alejandro Atchugarry, quien resultó ser el resumen mediático de la reunión, cuando Astori dijo que el ex ministro de Economía «tomó las decisiones que se tenían que tomar», lo que profundizó, con reiterados elogios al ex Lista 15, en los medios televisivos.
Si bien el objetivo central no era ganarse a Atchugarry, en tanto Astori creó un escenario propio de un estadista al dialogar con invitados nacionales y extranjeros, en filas del gobierno se entiende que el actual ministro de Economía le lanzó un gran guiño al abogado colorado, que aseguró que no aspira a cargos políticos.
A esto hay que agregarle que el doctor Jorge Batlle, Isaac Alfie, Ariel Davrieux y Hugo Fernández Faingold no fueron invitados al seminario ni a los postres, dejándole la alfombra roja a Atchugarry, quien disertó caminando, micrófono en mano.
Distintos integrantes del gobierno entienden que tanto Vázquez como Astori están moviendo sus piezas con miras a futuros proyectos políticos, que pasan por acumular fuerzas por fuera de las fronteras del Frente Amplio, lo que no implica que necesariamente Atchugarry y Vidalín se integren a las filas del progresismo. *
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