La doctora Gatti admitió como evidente que la prisión preventiva reviste una "duración excesiva"

La jueza dispuso excarcelación de los hermanos Peirano Basso

En el dictamen, la magistrada entendió que «a todas luces es evidente que la prisión preventiva que fuera dispuesta en su momento al dictarse el auto de procesamiento, al día de hoy, reviste una duración excesiva al punto que equivale prácticamente con la pena máxima» a la que podrían ser condenados.

Hace dos semanas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la Organización de Estados Americanos (OEA) había recomendado liberar a los ex banqueros, que permanecen detenidos en régimen de prisión preventiva desde el 8 de agosto de 2002.

Según estableció ayer la jueza, la duración del juicio y la extensión de la prisión preventiva «ha superado lo que puede ser considerado un plazo razonable». Tomando en cuenta que la Fiscalía pidió la condena de 7 y 9 años de prisión, es de esperar que el proceso continúe hasta el año próximo.

Gatti consideró además que «la falta de recursos suficientes apropiados con los que muchas veces deben luchar los juzgados, lo que dificulta la designación inmediata de peritos, la formación de piezas por separado y el señalamiento de audiencias, a juicio de la Sede, tales cuestiones no pueden ser trasladadas al justiciable».

La jueza resolvió otorgar la excarcelación bajo caución «personal» o «real», esta última fijada en la suma de 250 mil dólares. Por lo tanto, la libertad de los ex banqueros no implica necesariamente el pago de una fianza, sino simplemente que una persona de confianza de los implicados se haga cargo de los actos realizados por los procesados.

«Yo veo la decisión de la jueza Gatti como una muy buena señal que da el estado uruguayo en cuanto al cumplimiento de la resolución de la OEA. Esto implica la puesta en libertad de Dante en forma inmediata y es un paso adelante en torno a la situación de José y Jorge», dijo a LA REPUBLICA el doctor Pablo Donnángelo, uno de los abogados de los ex banqueros. «Esta resolución reafirma el compromiso del Estado uruguayo con los Derechos Humanos», subrayó.

 

Las extradiciones

En su dictamen, la magistrada dejó en claro que la excarcelación se cumple solamente por esta causa. Por lo tanto, sólo Dante Peirano Basso estaría en condiciones de recuperar la libertad en las próximas horas, ya que sus hermanos Jorge y José tienen en curso juicios de extradición a Paraguay por la quiebra del Banco Alemán, también propiedad del Grupo Velox. «El Estado uruguayo dio un primer paso, pero respecto a José y Jorge hay una orden de prisión administrativa con motivo de las extradiciones, cuyos jueces tendrán que cancelar para que el Estado cumpla cabalmente con el informe de la OEA», dijo el abogado Pablo Donnángelo. El caso de la extradición de Jorge Peirano Basso está a cargo del doctor Sergio Torres, titular del juzgado penal de 3er Turno, mientras que el expediente en el que la Justicia paraguaya reclama a José Peirano Basso, se encuentra a estudio del juez penal de 2º Turno, doctor Pedro Zalazar. Según explicó del defensor de los ex banqueros, ambos procesos de extradición recién se encuentran en etapa de prueba, por lo cual, todavía restan varias etapas por cumplir, las cuales demandarán varios meses.

Finalmente, Donnángelo indicó que hoy se reunirá con sus defendidos para analizar el contenido de la decisión de la magistrada Gatti y los pasos a seguir para los tres ex banqueros recuperen la libertad en el menor tiempo posible.

 

La crisis de 2002

El 8 de agosto de 2002, los hermanos Peirano Basso fueron procesados con prisión al ser encontrados responsables del vaciamiento del Banco Montevideo y el desvío de fondos de más de 1.400 ahorristas hacia el Trade and Comerce Bank (TCB) de Islas Caimán.

Los banqueros, junto con su padre, Jorge Peirano Faccio (fundador del Grupo Velox quien murió en abril de 2003 estando detenido en Cárcel Central) son acusados por del delito de fraude por unos 800 millones de dólares, uno de los principales motivos de la crisis financiera que afectó a Uruguay, Paraguay y Argentina.

El sistema financiero uruguayo se vio desestabilizado y generó diversas reacciones en el gobierno que por entonces comandaba Jorge Batlle. El martes 30 de julio de ese año se decretó feriado bancario el cual fue levantado el lunes siguiente con el objetivo de reestructurar la situación de los bancos. Por esos días, también se supo de en los primeros cinco meses de 2002 el país perdió un tercio de sus reservas: 3.981 millones de dólares.

El 1º de agosto, el presidente Batlle anunció a la congelación de los depósitos a plazo fijo en los bancos estatales, un especie de «corralito financiero» similar al adoptado en Argentina. También en ese mes, el Ministerio de Economía reestructuró el sistema cambiario del país modificando las bandas de fluctuación del dólar, lo que llevó a que la moneda americana aumentara a más del doble. *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje