Aspero debate en el Parlamento sobre si Ejecutivo debe remitir o no el TIFA
Todo comenzó con una referencia del presidente de la Comisión, el nacionalista Sergio Abreu, quien informó a sus colegas que hace algunos días en una reunión que tuvo con la subsecretaria de Relaciones Exteriores, Belela Herrera, insistió para que se concrete el envío, basándose en una interpretación personal de la Constitución de la República.
«La señora subsecretaria y asesores nos respondieron que el señor ministro (Reinaldo Gargano) tiene una posición contraria al envío del TIFA en este momento al Parlamento», explicó Abreu, según consta en la versión taquigráfica.
Tras recordar que se vienen desarrollando negociaciones en Estados Unidos por este tema, Abreu argumentó: «A nuestro juicio, este tema debe ser conocido, entre otras razones, porque se está negociando sin la habilitación legal y se han hecho planteos en nombre del país sobre temas específicos».
En tanto, su compañero de bancada Jorge Larrañaga dejó constancia que el propio presidente Tabaré Vázquez, durante la reunión que ambos mantuvieron hace algunos días, le ratificó la intención del gobierno de enviar el documento al Parlamento.
«Nos están tomando el pelo»
Sin embargo, a partir de ese momento comenzó un áspero debate con diferentes interpretaciones sobre si el gobierno está obligado o no a remitir el documento al Poder Legislativo. En lo que sí coincidieron todos los legisladores es en que no existen plazos legales para hacer la presentación, ni tampoco hay plazo para que se expida el Parlamento.
El senador socialista José Korzeniak sostuvo que «no se puede sostener que el Tratado no tiene que venir al Parlamento; claro que tiene que venir», aunque señaló que en nuestra Constitución existe una tendencia a que los acuerdos exploratorios como es este caso no tienen que ser presentados ante el Parlamento. Pero insistió en que «sin duda va a venir».
El herrerista Luis Alberto Heber reclamó: «Creo en la buena voluntad del señor senador Korzeniak, pero no hemos tenido explicación de la reunión Bush-Vázquez; los ministros no vinieron a Comisión y estamos solicitando el TIFA desde el verano. Se nos reconoce que el Tratado tiene que venir; entonces, que venga. Solicito a los senadores del oficialismo que envíen el Tratado ya que, además, forma parte de los entendimientos a los que se comprometió el presidente Vázquez con el señor senador Larrañaga, presidente del Directorio del Partido Nacional. Creo que ya no podemos seguir esperando porque, de lo contrario, parecería que nos están tomando el pelo».
Por su parte, el senador frenteamplista Alberto Couriel afirmó que «cuando se está negociando (un acuerdo) nunca viene al Senado». A su entender, «no se le puede pedir al Poder Ejecutivo que le cuente al Senado en qué nivel está discutiendo en este momento, ni cuál es el grado de avance».
Para el senador Abreu, su colega frenteamplista «está equivocado». Entiende que la comisión que está representando a Uruguay en Estados Unidos «no tiene la debida habilitación» y opinó que «no se puede negociar sin sustento legal».
En cambio, para Rafael Michelini la situación es similar a la que asume un embajador cuando intenta abrir mercados para nuestro país, por lo tanto, «de ninguna manera voy a aceptar que eso sea ilegal».
«¡Está firmado!»
Tras una serie de discusiones, se produjo el siguiente dialogado:
Abreu: «…más allá de la discrepancia con el señor senador Michelini sabemos que este asunto tiene que venir al Parlamento, por lo que pedimos que sea lo antes posible para que no quedemos, entre otras cosas, recorriendo el mundo o yendo por el país, y que en algunos lugares nos enteremos de que el Uruguay tiene temas de negociación que se están discutiendo públicamente y que hay una posición de un representante del Ministerio de Economía y Finanzas que dice tal cosa, y nosotros nos quedamos sin conocer la interpretación del Poder Ejecutivo. Entonces, ¿qué pasa? Queda mal el país. ¿Por qué? Porque la respuesta de un senador, que preside la Comisión de Asuntos Internacionales es la de decir: ¿Sabe una cosa? No tengo la menor idea. No sé cuál es ese Tratado que, incluso, no está firmado por el Uruguay.»
Korzeniak: «¡Está firmado!»
Abreu: «Está firmado, pero no está vigente; no es ley».
Korzeniak: «¡Está firmado!»
Abreu: «Está firmado, pero no tiene obligaciones».
Korzeniak: «Según lo que establece la Constitución …»
Abreu: «Lo sabemos, señor senador».
Korzeniak: «Lo saben, pero cuando lo dicen, lo hacen mal. El Poder Ejecutivo lo que hace es concluir y suscribir tratados. ¿Cómo lo hace? Negociando. Entonces, cuando negocia -antes de concluirlo y suscribirlo- el Parlamento puede estar enterado o no; depende de la conveniencia de informar qué se está conversando sobre determinado tema». *
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