El plenario de Diputados aprobó medidas que benefician a la industria nacional

La reelección y los ingresos del Presidente por actividades privadas enfurecieron a la oposición

Si un diputado blanco engorda las venas de su cuello cuestionando los empleos del Presidente de la República en la actividad privada, considerándolos sujetos a la objeción del Tribunal de Cuentas, y otro diputado, éste colorado, habla y gesticula como el Vittorio Gassman de «Nos habíamos amado tanto» contra la reelección, está claro que lo más picante ocurrió ­al revés de lo habitual­ en la media hora previa. Empero, ésta comenzó en un clima distendido por unos detalles estimulantes, al ojo o al estómago: el diputado Bernini, a cuyo saco yo adjudiqué un estilo decimonónico, me confió que era italiano y se lo habían regalado, por lo cual lo luce con reiteración y orgullo; Daniela Payssé, recordando la crónica de la semana pasada, me convidó con chocolate, muy rico, aunque no mentolado como el que disfrutó ella; Homero Viera exhibió una camisa cuadriculada que lo destacó como una catedral; Adriana Peña regresó al pantalón, habiéndosele notado un adelgazamiento que alguien agradecerá; y Silvana Charlone paseó un chaleco deliciosamente marrón y con flecos, sobre una finísima camisa blanca.

 

Tiren sobre el Presidente

Jorge Gandini (Alianza Nacional), moviendo sus lentes como Don Quijote su lanza y su adarga, defendió la tesis de que la Junta Asesora en materia Económica y Financiera del Estado ­ante la cual el presidente y los legisladores presentan sus declaraciones juradas de ingresos y patrimonio­ tiene competencia para denunciar ante el Tribunal de Cuentas el caso del primer mandatario.

Informó que éste había declarado, publicación en el Diario Oficial incluida, ingresos como empleado del Casmu y de la Asociación Española. Exhibiendo la Constitución como si mostrara el corpiño que perdió Madonna, estableció que el artículo 171, que remite al artículo 124 ­¿va para atrás?; bueno, este es un país muy generoso­ impide que trabaje en empresas que contratan servicios con el Estado, tal como hacen Casmu y la Asociación Española. Al cerrar, exigió que la Junta se pronuncie y remita los antecedentes al Tribunal de Cuentas para que éste haga las observaciones que correspondan.

Poco después ­luego de mostrar a la prensa, cual banderita de taxi libre en cada mano, una encuesta de Equipos Mori que dice que los colorados remontan­ Washington Abdala (Foro Batllista) se tiró a fondo contra la reelección presidencial.

Usando esa voz que parece despedida de aquella corneta que Julio de Caro anexó a su violín, el ex soldado ­hoy… ¿capitán, mayor?­ gritó: «¡Bienvenida, estamos ante una campaña por la reelección!». Luego no dudó en debatir con Darwin, postulando que «el político, cuando se habla de reelección, se convierte en un animal peligroso», y declamó, de paso, que el presidente Vázquez ha tenido respuestas erráticas. Se preguntó si se está ante un empuje autocrático, dijo sentirse como los sobrinos del Pato Donald, aplaudiendo atrás sin saber qué pasa, y recordó que el Frente Amplio siempre estuvo contra la reelección. Ya en la estridencia dramática hizo referencias a Batlle y Ordóñez y a Macondo, que produjeron más de una obstrucción arterial en sala, y exigió que se defina la situación «para saber a qué se tiene que atener el país». Aunque en la media hora previa no se puede contestar alusiones, Alvaro Vega (Espacio 609) pidió que se leyera el reglamento, sugiriendo que Abdala se había ido de madre.

-¡Para qué habla de reglamento, si usted no sabe lo que es, nunca lo leyó!

-¡Y usted por qué no se va a… se calla la boca!

Terminó sin sangre, porque Pintado, presidente de la Cámara, tiene más cintura que Julio Bocca (¿pude haber elegido otro ejemplo?).

 

De todo como en botica

Pero la media hora previa se sacudió como Shakira también por otros temas.

Gustavo Guarino (Alianza Progresista) reclamó por cincuenta familias de peones rurales que habitan el poblado de Ramón Trigo, en Cerro Largo, donde el Banco Hipotecario entregó viviendas en 1994 para eliminar el rancherío existente. Desde entonces, nunca regularizó el terreno, ni la escritura, ni el cobro de cuotas. Y ahora, el Hipotecario los ha incluido en la categoría de «deudores sociales» y les ha comunicado un precio final y una cuota impagables. Reclamó que esas casitas ­a las que se les llueve el techo­ pasen al Mevir para que sus propietarios puedan pagar según sus posibilidades.

Vega, todavía calentito con Abdala, habló del problema del cáncer de cuello uterino en Uruguay, en el contexto de la excesiva ­a su juicio­ publicidad que está recibiendo una vacuna aún experimental. Utilizando cifras oficiales y conocimientos indiscutibles, dijo que esa vacuna, de aprobarse aquí, la podría pagar muy poca gente y recordó que lo esencial está en la pobreza de la población de riesgo ­sobre todo adolescentes­, en su falta de información y en el escaso acceso a buenos servicios preventivos. «Por esto se mueren tantas mujeres, pudiendo prevenir el mal en sus etapas primarias, y no por carecer de una vacuna».

Juan José Bruno (Alianza Nacional), habló de la situación en Durazno, dijo que estaba mejorando ­a esa altura ignoraba que allí había vuelto a llover, lo que mantuvo erecto su contagioso optimismo­, desmintió versiones sobre mal uso de la ayuda recibida y elogió al Comité Departamental de Emergencia. Finalmente, Jorge Patrone (Asamblea Uruguay), en medio de un bullicio que obligó a la Mesa a reprobar a los diputados parlanchines que deambulaban como en corso de campaña, habló de la creación de la Corte Latinoamericana de Medio Ambiente en el Parlatino y dio una caudalosa información acerca de las agresiones que el hombre perpetra contra la naturaleza. Defendió la aplicación de penas severas y advirtió que era imprescindible un gran debate internacional.

 

Apoyo a la industria

Antes de entrar al orden del día, Luis Lacalle Pou (Herrerismo) produjo otro hecho que, estoy persuadido, debe haberlo acercado a un récord: reclamó que la Cámara hiciera suyos una enorme cantidad de pedidos de informes a distintos organismos del Estado que no le han sido respondidos. No los conté, pero fueron tantos como para generar en el presidente Pintado una reacción epidérmica similar a la que sufre cuando le meten un gol a Peñarol. Despejadas las nutridas inquietudes de Lacalle Pou ­quien sonreía mal escondido detrás de unos papeles­ el plenario aprobó la Regulación de mecanismos de importación en admisión temporaria, toma de stock y régimen devolutivo, llegado con media sanción del Senado, y cuya enunciación tuvo a los periodistas al borde de una apoplejía. El texto regula tres aspectos sustantivos para la industria nacional, sobre todo la manufacturera: la posibilidad de las empresas de proveerse de insumos de origen extranjero sin pagar aranceles, con la condición de que, en determinado plazo, reparen, transformen o la utilicen para contener otros productos y luego de procesados reexportarlos; la facultad de esas empresas de utilizar mercaderías importadas bajo el sistema general y, luego de empleadas, reponerlas con otros bienes de similares características e igual calidad en nuestro país, bajo supervisión del LATU; y el régimen devolutivo que, en puridad, es la vieja y querida devolución de impuestos. Lo informó Fernando Longo (Liga Federal Frenteamplista), probando que la locución no es su fuerte. Alvaro Delgado (Alianza Nacional), abundó para demostrar que había trabajado en este tema y lo domina; al concluir, miró a la tribuna, pero estaba vacía (lástima, un aplauso no se le niega a nadie). También se aprobó declarar al 28 de abril de cada año Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Fue informado por Ivonne Passada (Espacio 609) con voz serena y firme, mucha información y su espesa cabellera negra destacando como un campanario.

 

Otros asuntos

Quedó para hoy el proyecto, ya aprobado en el Senado, de rebaja del 10% del IVA a carnes ovinas y de cerdos, aves y con
ejos, presentado como tema de urgencia.

Por la misma vía ingresó el pasaje de la Comisión de Constitución y Códigos a la de Hacienda del proyecto de establece límites a multas y recargos por tarifas públicas impagas, «a fin de evitar la usura» (Lacalle Pou, autor, dixit). El hijo del Cuqui, que anoche parecía Paolo Montero, sospecha ­casi lo gritó en sala­ que el Frente Amplio, con este pase de una comisión a otra, lo que busca es rechazarlo.

Y en la media hora final, Carlos Gamou leyó una declaración de la Mesa Nacional del Frente Amplio «rechazando la liberación bajo fianza del terrorista Luis Posadas Carriles en Estados Unidos». Se le considera «responsable de atentados terroristas, entre los que se encuentra el perpetrado contra el vuelo 455 de la empresa Cubana de Aviación, que provocó la muerte de 73 pasajeros y tripulantes en 1982″. La declaración finaliza: «Hoy, como el pasado 23 de abril, reafirmamos nuestro compromiso político-estratégico de que sólo sobre el respeto a la dignidad de los pueblos puede edificarse una auténtica convivencia internacional, libre de toda forma de terrorismo».

Gamou, antes de esta lectura, recitó: «En nombre de Cristo habló Juan XXIII, pero también habló Torquemada». Fue el toque académico del instruido calvo, al estilo del «toco y me voy» que inmortalizó el argentino Pentrelli (¡qué viejo soy!), porque lo dicho minutos antes por José Carlos Cardoso (Herrerismo) sobre reciente encuentro de Participación Massoller ­grupo que reúne a numerosos ex blancos, hoy aliado al Espacio 609­ le había producido cierto usgo. *

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