Otra breve sesión de la Cámara Alta
Es que también, con un orden del día tan esmirriado como el que trataron ayer, vano sería esperar debates intensos e interminables.
Para no perder la costumbre, el primero en hacer oír su engolada voz de locutor radial fue el infaltable Gustavo Lapaz. Expresó su honda preocupación por el incremento del abigeato en nuestras campiñas, lo que ha generado alarma explicable entre nuestros ganaderos. Según el ex intendente herrerista de Soriano, el fenómeno está fuera de control y las gremiales agropecuarias han hecho oír su voz de alerta así como sus insistentes reclamos por la inoperancia policial.
Pero sus preocupaciones no se agotan allí. Los perros callejeros también desvelan a don Gustavo pues generan problemas sanitarios y cometen fechorías varias. Pero no son ellos los culpables inocentes animalitos de Dios sino la irresponsabilidad de sus dueños. Habló de los programas de castración masiva de canes pero exhortó a las autoridades a reflexionar sobre el asunto para hallar soluciones serias.
Finalmente, otros animales fueron tema de su exposición: las abejas. Resaltó que aunque la zafra apícola estuvo por debajo de la media, una cooperativa de Cardona había superado la marca, en un loable esfuerzo productivo y empresarial.
Rosadilla, por su parte, se refirió a dos hechos muy auspiciosos, dos «temas revolucionarios» según sus propias palabras: la puesta en marcha del Proyecto Ceibal y la unificación de tarifas nacionales de telefonía fija.
Destacó la importancia de que cada niño y cada maestro de escuela pública cuenten con una computadora, sobre todo para los sectores más carenciados. En cuanto a la decisión del Directorio de Antel, la saludó por su importancia humana y productiva, al tiempo que señaló que la misma es posible merced a la reforma tributaria que rebajó el aporte patronal de las empresas públicas. Para el popular roedor, ambos acontecimientos son una victoria de todos los uruguayos.
Carlos Cami, supliendo a Julio Lara, destacó la ejemplar jornada cívica del domingo pasado, cuando más de 50 mil jóvenes blancos eligieron autoridades. «Es un hecho que fortalece al sistema democrático nacional», afirmó el joven senador suplente.
Su correligionario Carlos Moreira recordó que ayer se celebró el Día Internacional de la Familia, y se lamentó de su actual fragilidad como institución. También llamó a reflexionar sobre los «valores» que predominan entre los jóvenes, valores que atribuyó a la debilidad de la familia. Terminó exhortando al gobierno a actuar para lograr la consolidación del grupo familiar.
Ocupando la banca de Ruperto Long, Pablo Ithurralde realizó un emotivo homenaje a Diego Achard, fallecido hace pocos días. Recordó su militancia junto a Wilson Ferreira desde los días de la Convergencia Democrática en el exilio mexicano, y resaltó su propensión a buscar consensos mediante el diálogo. También destacó sus cualidades académicas que lo llevaron a ser un consultor político de primera en toda Latinoamérica.
El Orden del Día
Dos puntos solamente integraban el Orden del Día de ayer, de los cuales uno era la venia para destituir a tres funcionarios, asunto tratado en sesión secreta por lo que nada puedo contar ya que fui cortesmente invitado a abandonar el palco de prensa. Y el otro, el primero, era un proyecto de resolución por el que se solicita la iniciativa del Ejecutivo para conceder una pensión graciable al gran deportista Alberto Velázquez Aguilar.
Después que Susana Dalmás, Penadés y Heber argumentaran fervorosamente por la pensión para tan magno ciclista, ganador de varios trofeos, los senadores votaron unánimemente a favor.
La sesión ordinaria de hoy fue suspendida en virtud de que, como explicó claramente Mónica Xavier, las distintas comisiones deben seguir analizando temas pendientes, en razón de lo cual no habría proyectos de importancia a tratar en un plenario. Bien por Mónica. *
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