La columna de Sherlock
* Si hay reelección es una cosa, pero sino, comenzó la danza de nombres
Sherlock, como cada viernes, tuvo un contacto con un informante en algún reducto gastronómico. Esta vez fue junto al puertito del Buceo, en el coqueto restaurante Italiano, donde además de degustar alguna delicia del mar, pudo intercambiar datos con algunos contertulios altamente informados.
¿Y si no hay reelección? preguntó nuestro sabueso.
En ese caso el candidato podría ser Pepe Mujica, quien está dispuesto a asumir la responsabilidad, pero con algunas condicionantes…
-¿Condicionantes?
Claro, estar bien de salud y tener a un vicepresidente que sea un apoyo real, que le resuelva problemas y no cumpla sólo una labor anodina, para lo cual debe tener, por supuesto, un importante apoyo ciudadano.
¿Se barajan nombres para ese cargo?
Diría que más que barajar, se han propuesto. La Vertiente le aseguro dijo uno de los comensales mientras se llevaba un arito de calamar a la boca, propuso a Rubio para acompañar a Mujica.
¿A Enrique Rubio? fue la automática expresión de nuestro sabueso.
¿Qué quiere, que sea otro Rubio? Y los socialistas manejan otro nombre, el del presidente de Ancap, Daniel Martínez.
No me diga. ¿Sin que aparezca petróleo?
Claro, Martínez es un nombre que se viene trabajando desde hace tiempo por los socialistas y quizá, dentro de un marco de posibilidades, pueda correr también con posibilidades. Pero tiene una contra…
¿Qué contra?
Es que la gestión de Ancap no le cae simpática a la gente. En Uruguay se consumen los combustibles más caros del continente, provenientes de una empresa que es monopólica, que no permite que se abran otras formas de provisión, como por ejemplo la importación. Esa situación le está haciendo mal a Martínez.
¿Le parece?
Es evidente. *x
* El reverendo Moon, molesto con su «personal», volvería
Me dicen que el reverendo Moon está por regresar a Uruguay, pero primero haría una de esas largas paradas para interiorizarse de la situación de algunos de sus «empleados», que le vendieron unos barcos pesqueros sin que él lo autorizara y, ni siquiera, se enterara de antemano.
¡No me diga!
-No es la primera vez que le ocurre algo así al reverendo. Como él delega negocios en personas de su confianza, ha pasado que muchas veces queda colgado del pincel y sin escalera. Claro, como tiene mucha gente que lo aguanta, siempre cae entre almohadones de pluma.
Me dijeron que él había puesto muchas esperanzas en el complejo portuario del Cerro, otro proyecto que se vino al suelo por impericia empresarial, al no cumplirse casi ninguna de las etapas de acuerdo a lo que se estipulaba en el contrato firmado oportunamente.
Allí nada anduvo, fue todo un verdadero engaña pichanga. Algunos abrigaron esperanzas en ese emprendimientos, otros los vecinos se preocuparon porque podía ser negativo para la zona. Pero la verdad es que con el paso del tiempo nunca se llegó a nada.
¿Y usted qué piensa hacer con toda esta información?
-Voy a tratar de ubicar al señor De Souza, que es secretario de Moon en Uruguay, para confirmar la noticia. Lo otro sería hablar con el señor Park, que según dicen anduvo en la venta de los barcos pesqueros, para saber si efectivamente no tenía autorización o si había algún papel que viabilizara la operación.
A otro que podría llamar para averiguar sobre el punto es a Guldensof, que debe conocer en profundidad toda la madeja…
Está loco, a ese si quiere, llámelo usted. ¡Yo, ni loco! *
* Algunas incógnitas que todavía muchos se siguen planteando
El tema del militante ultra Gustavo García, que para la Justicia está plenamente aclarado, todavía presenta incógnitas de todo tipo para muchas personas. ¿Usted se ha dado cuenta de eso?
¿En qué sentido lo dice?
Que no quedó claro, por ejemplo, dónde llevaba el revólver desde el cual se le escapó el tiro que hirió en la cara a su esposa.
Pero, se dice que en el bolso…
Del bolso no, porque el mismo no tiene muestras de disparos, ni ningún agujero por donde haya salido la bala. Hay alguna gente que dice que García fue hasta el Pereira Rossell y cambió el bolso.
¿Le parece? ¿En medio del escándalo? A mí no.
Además el cirujano que asistió a la esposa de García en el sanatorio del Banco de Seguros, el doctor Russo, no se explicaba (y lo comentó) cómo si la bala había venido de abajo hacia arriba, el orificio de entrada marcaba lo contrario. La bala había venido de arriba hacia abajo…
¿Y?
Además surge otra pregunta: ¿Por qué García iba a trabajar a la Asociación Española donde no tenía problemas ostensibles con ninguna persona armado? Algunos funcionarios del nosocomio afirman que García, en ocasiones, hizo trabajos de «seguridad», y por eso concurría armado.
García militaba en la UNE, Unión de Enfermeros de La Española, pero no trabajaba en tal carácter sino que habitualmente hacía trabajos en el economato.
¿Y?
Que la UNE es un sindicato que tiene su sede a la vuelta del nosocomio, en Rivera y Acevedo Díaz. Y le cuento algo más…
¿Qué?
Hace un tiempo García sufrió de una hernia discal, fue operado por el doctor Víctor Soria y se le aconsejó trabajo liviano. Pese a ello, una jefa de servicio le hizo realizar las tareas de antes. La dolencia de García recrudeció y en consecuencia éste le realizó un juicio a la mutualista. ¡En qué terminó!
Y dígamelo usted…
Que la jefa que lo mandó a trabajar sin respetar la recomendación de trabajo «liviano» debió pagar de su peculio la suma de 400 mil pesos, para lo cual tuvo que vender una casa de su propiedad.
Qué raro que en La Española se hayan bancado un juicio perdidoso y un asunto de estas características. Me parece que usted delira…
Puede ser, pero esa es parte de la historia de quien ahora acusó al PIT-CNT de haber llevado adelante un atentado fascista, cuando la bala había salido de su propio revólver.
Mnnn. *
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