Argentina y Paraguay votaron en contra; Brasil se abstuvo

No prosperó planteo de Uruguay que proponía presidencia anual del Parlamento del Mercosur

Uruguay tuvo ayer su primera derrota en el Parlamento del Mercosur tras recibir los votos en contra de argentinos y paraguayos a una propuesta de los legisladores nacionales. Es cierto, es un tema considerado menor pero sin embargo molestó. Uruguay había propuesto que las presidencias del parlamento regional debían prolongarse por un año y que, encima, la nacionalidad del titular, no debería coincidir con la nación que oportunamente ejerza la presidencia pro témpore.

Argentina acordó con los guaraníes y logró sumarlos en la negativa a la propuesta uruguaya.

En definitiva, el ejercicio de la presidencia del parlamento mercosuriano durará seis meses y, además, el titular será de la misma nacionalidad del país que en ese semestre ejerza la presidencia del Mercosur. A todo esto, Brasil se limitaba a observar y al momento de sufragar, se abstuvo.

Como quedaron las cosas, el diputado uruguayo Roberto Conde (Partido Socialista-FA) asumirá el próximo 25 de julio la presidencia subrogando al senador paraguayo Alfonso González (colorado-ANR).

Conde dijo a este diario que la propuesta uruguaya apuntaba a separar la labor del Parlamento de la ejecutiva de cada nación cuando ejerza la presidencia del Mercosur, por una cuestión táctica. Además, el resultado adverso obtenido ayer en la primera sesión del flamante órgano llevará a los parlamentarios uruguayos a apurar la agenda de temas a tratar cuando asuma el mandato.

El legislador uruguayo manifestó: «La semana próxima convocaré a todos los parlamentarios uruguayos del Mercosur para comenzar a delinear los temas a tratar en el segundo semestre del año».

Dentro de esos temas Conde descartó la controversia por la planta de celulosa. Aunque se apuró a aclarar que «mientras no notemos atrasos en el diálogo que España facilitó entre nuestro país y Argentina, no vamos a interferir como Parlamento del Mercosur».

 

Paraguay insiste

El presidente del Parlamento del Mercosur, el senador paraguayo Alfonso González, anunció a este diario que si en un plazo razonable, «como por ejemplo un mes, no vemos avances notorios en el litigio entre uruguayos y argentinos por las plantas de celulosa, deberíamos intervenir para llegar a una solución en ese tema».

González y la delegación paraguaya en el Parlamento del Mercosur han sido los únicos que han insistido en anexar en el debate de este nuevo escenario, la controversia rioplatense por las pasteras.

«La posición que vienen manteniendo tanto los uruguayos como los argentinos, en el sentido de dialogar ante un tercero (en alusión al gobierno español) la respetamos, pero no la compartimos», dijo el titular del Parlamento mercosuriano. «Creemos que si se necesita la labor de un facilitador de un gobierno extra región para superar este problema es porque algo entre nosotros anda muy mal y no podemos seguir indiferentes».

Por esta y por otras razones, para el legislador guaraní el Mercosur «está debilitado» y «sin sensibilidad» ante los problemas políticos, económicos y sociales. Consultado sobre la estrategia que este nuevo órgano parlamentario regional implementará para así no caer en el ostracismo y la poca relevancia política, González sostuvo que «hay que abocarse a temas de peso, que directamente atañen a las sociedades de los países miembros».

González adelantó que la delegación paraguaya insistirá en «la sistemática violación al Tratado de Asunción», las asimetrías económicas entre los países miembros del Mercosur y en «la libre circulación de personas y bienes entre las naciones».

«Si aquellos mandatarios que hace 16 años pensaron que el Tratado de Asunción iba a limitarse a una unión aduanera y en acuerdos comerciales, pues les decimos hoy que estaban equivocados. Nuestra labor hoy es mejorar y profundizar lo que tenemos».

González fue consultado sobre el recurso de inconstitucionalidad que ayer anunciaron presentar ante la Justicia blancos y colorados. Este recurso se promoverá por entender que el Parlamento mercosuriano viola la carta magna, aunque paradójicamente legisladores colorados y blancos también integran el nuevo órgano político de la región.

«A los partidos políticos de estos legisladores les decimos que se están equivocando. Que el Parlamento del Mercosur es una herramienta complementaria e imprescindible de este bloque que conformamos».

En tanto, el diputado uruguayo Roberto Conde calificó la acción del recurso de inconstitucionalidad de «actitud retardataria que no acompasa el paso del tiempo».

Aseguró que los integrantes de los partidos tradicionales «apelan a la globalización cuando los conviene y no entienden que la globalización exige una dimensión global de la soberanía»(ver página 5). *

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