Dijo no creer que en el Ejército "haya asesinos" y negó traslados aéreos clandestinos

El Goyo desautorizó versión del ex comandante Díaz sobre las ejecuciones del "segundo vuelo"

El «Goyo» declaró ayer ante la Justicia Penal en el marco de la causa del «segundo vuelo». Dijo no conocer la existencia de desaparecidos y la realización de los traslados clandestinos desde Buenos Aires. «Yo me niego a creer que en el Ejército haya asesinos», declaró Alvarez sobre la responsabilidad del SID en torno al destino de los «pasajeros» del segundo vuelo de Orletti.

Alvarez compareció ayer en calidad de indagado ante el juez penal de 19º Turno, doctor Luis Charles, y la fiscal penal de 2º Turno, doctora Mirtha Guianze, en el marco de la megacausa que investiga el destino de la veintena de «pasajeros» del «segundo vuelo» de Orletti el 5 de octubre de 1976.

El «Goyo» se hizo presente en el Juzgado Penal de la calle Misiones 1469, acompañado por sus abogados, los penalistas Carlos Curbelo Tammaro y Pedro Montano, quienes lo asesoraron en el transcurso de la audiencia que se extendió por más de tres horas.

En la instancia, estuvieron presentes las abogadas Rossana Gavazzo y Estela Arab, defensoras de sus respectivos padres, José Nino Gavazzo y Ricardo Arab, y también el abogado Germán Amondarain, representante de varios de los militares procesados por el caso Soba.

Según pudo saber LA REPUBLICA, durante la audiencia, el juez Charles y la fiscal Guianze preguntaron al ex dictador sobre la charla mantenida con el ex comandante Carlos Díaz; las afirmaciones de Enrique Bonelli y su relación con el ex jefe del Servicio de Información de Defensa (SID) Amaury Prantl.

En primera instancia, el «Goyo» fue consultado respecto a su carrera militar, la cual si bien ya había sido aportada a la Justicia el año pasado, explicó que fue jefe del Esmaco y luego jefe de la Región del Ejército IV, en Minas, tras lo cual, entre 1978 y 1979 fue comandante en jefe del Ejército. Posteriormente, en 1981 fue «electo» presidente de facto.

Precisamente, la estrategia de los abogados del «Goyo» se centraría en los destinos de la carrera militar de Alvarez, en la cual, según entienden los juristas, al no ocupar la jefatura de la Región I del Ejército –que operó en Montevideo y Canelones– no tendría responsabilidad sobre lo ocurrido con el «segundo vuelo».

 

La declaración

Alvarez declaró desconocer la existencia de desaparecidos y de los «vuelos» clandestinos desde Argentina, aunque también señaló que podrían existir detalles que podría olvidar, en virtud de su edad (81 años) y que se trata de hechos ocurridos hace 30 años, según relataron fuentes que presenciaron la audiencia.

El juez Charles interrogó al ex dictador respecto a una charla mantenida en el Centro Militar con el ex comandante en jefe Carlos Díaz, luego de que éste asegurara que todos los «pasajeros» del «segundo vuelo» de Orletti habían sido ejecutados, lo cual Alvarez sostiene que no ocurrió.

«Yo me resisto a creer que en el Ejército haya asesinos», declaró el «Goyo» ante el juez y la fiscal respecto al destino final que efectivos del SID habrían dado a la veintena de presos políticos trasladados desde Buenos Aires el 5 de octubre de 1976.

Por otra parte, el ex dictador fue preguntado sobre las declaraciones del actual comandante en jefe de la Fuerza Aérea, brigadier general Enrique Bonelli, quien en agosto de 2005 confirmó la existencia de este segundo traslado que había sido denunciado por LA REPUBLICA en 2002.

Sobre las afirmaciones de Bonelli –en las cuales se basó Carlos Díaz para asegurar que todas las personas trasladadas habían sido asesinadas–, el «Goyo» prefirió no pronunciarse, debido a que se trata de informaciones provenientes desde la FAU y no desde el Ejército.

En otro pasaje del interrogatorio, el juez preguntó a Alvarez respecto al ex director del SID, el general Amaury Prantl, con quien en 1978 tuvo un duro enfrentamiento, ya que Prantl lo acusó de traidor por haber iniciado contactos para buscar un cambio institucional.Sobre este punto, el «Goyo» declaró ante el juez Charles y la fiscal Guianze que el Ejército sufrió una «mutilación» luego de que el general Prantl, a raíz de ese episodio, pidiera de forma anticipada el pase a retiro. Prantl lo había acusado desde la revista clandestina «El Talero», editada junto a José Nino Gavazzo.

También fue consultado en referencia a si tras haber asumido la presidencia de facto en 1981 recibió algún tipo de denuncia referente a violaciones a los Derechos Humanos, ante lo cual, Alvarez dijo que en ningún momento le llegó ninguna comunicación en ese sentido.Sin embargo, el ex dictador reconoció que tuvo conocimiento de un discurso pronunciado por el dirigente blanco Wilson Ferreira Aldunate, en el que se hacía referencia al tema, pero, explicó, que al tratarse de una versión periodística, no brindó trascendencia al tema. *

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