"Se puede debilitar el bloque del cambio", si no aparecen los recursos para la enseñanza
-¿Cómo cayó entre los universitarios el anuncio del gobierno de que no habrá más recursos para la Universidad de la República?
-Lo que está en juego es si el Uruguay quiere hacer en serio una gran reforma de la enseñanza. En ese sentido, si no se destinan más recursos y se confirman las últimas noticias, habría un desaliento importante en el mundo universitario.
-¿En algún momento, de estos últimos días, usted pensó que se estaba aproximando a una solución, a un acuerdo con el gobierno?
-Personalmente, como rector de la Universidad, no he perdido ni por un instante el optimismo. Creo que el país se va a convencer de que está en un momento de viraje de su historia y que asegurar el futuro de su gente pasa por una gran transformación de la enseñanza.
En estas horas y en las que siguen voy a seguir siendo optimista en las posibilidades del diálogo y del convencimiento, porque lo que está en juego es el futuro nacional.
-¿Cuáles son las diferencias fundamentales en materia de recursos, entre la Universidad y el gobierno?
-Si se quiere hablar de números, decimos que necesitaríamos que en el año 2009, dentro de dos años, el presupuesto universitario fuera, en números redondos, del orden de los 200 millones de dólares. El presupuesto previsto es del orden de los 160 millones de dólares. En resumen: hesitamos un incremento de 40 millones de dólares o si preferimos decirlo en pesos, necesitamos un incremento en el curso de los próximos dos años del orden de los 1040 millones de pesos.
Por eso el Consejo Directivo Central, dividiendo en dos esa cifra, está solicitando un incremento para el año que viene, por encima de lo previsto de la Ley de Presupuesto, del orden de 520 millones de pesos. Lo que importa es discutir el contenido cualitativo de esta cuestión.
-¿Los técnicos de la Universidad han dialogado con el Ministerio de Economía?
-Por supuesto.
-¿La Universidad, a partir de ese diálogo, ha sacado la idea de que hay dinero, pero que no se quiere dar?
-Hemos hablado con el Ministerio de Economía y Finanzas, con el Ministerio de Educación, con la Dirección de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto. Estamos solicitando una entrevista con el Presidente de la República, doctor Tabaré Vázquez. Si hay algo que queremos es conversar y seguir conversando a todos los niveles.
En los últimos cuatro años el PBI de Uruguay creció, en términos reales, 30%. Cuando vamos a apostar al futuro si no es ahora, ante un momento muy favorable del país?
-¿El gobierno está destinando sus recursos a otras cosas? ¿Tiene otras prioridades?
-El gobierno había asumido llegar en 2009 al 4,5% del PBI, como inversión en educación. Eso debe ser considerado como un porcentaje mínimo. Los datos últimos que tenemos, que permiten comparar con otros países de América Latina, muestran al Uruguay como uno de los países que menos invierte en educación, por detrás de Argentina, Chile, Brasil, Costa Rica, Colombia, México.
Ahora, si usted se compara con los países más avanzados en desarrollo humano y se fija en cuanto invierten de su producto en educación pública es del orden del 6% o más.
Yo digo que aquí hay un compromiso razonable del Poder Ejecutivo, un compromiso que apuntaba a revertir una situación muy desfavorable. Seguramente cuando se asumió este compromiso se hicieron los cálculos, porque descuento que el gobierno procede muy responsablemente.
Si la producción ha crecido más de lo previsto, si la recaudación creció más que la producción, quiere decir que hay bastante más recursos de lo que se preveía. Por lo tanto es menos difícil atender al objetivo prioritario que es la educación. Esto es lo que la Universidad considera.
-Si no aparecen los recursos ¿en que zona de la Universidad se va a sentir más el golpe?
-Si no aparecen los recursos habrá un profundo desánimo en la gente joven, que está pensando en dedicar su vida a la Universidad. Nosotros estamos teniendo para un docente Grado 3, a quien en muchas facultades se le exige un Doctorado terminado, con una dedicación de 30 horas, un sueldo nominal de 10 mil pesos. Este docente debe enseñar, hacer investigación y extensión. La Universidad se vería afectada en el desaliento de los jóvenes y los no tan jóvenes, que quieren dedicarse a la vida universitaria.
Ya en otro campo, hay que tener en cuenta que cuando hablamos del presupuesto universitario, no estamos hablando solo de enseñanza.
El 25% del presupuesto universitario va al Hospital de Clínicas, donde por supuesto se hace mucha enseñanza, investigación. Pero sobre todo se hace asistencia a la salud. El Clínicas, en este momento y a partir de un apoyo importante del gobierno venezolano, está en pleno proceso de readecuación de su planta física y de su equipamiento, que estaba y todavía está en una situación muy precaria. Estos cambios hay que complementarlos con gente, con adecuación funcionarial.
En tercer lugar nos veríamos altamente perjudicados si no aparecen los nuevos recursos, en todo lo que tiene que ver con las obras. Hoy la Universidad tiene edificios vetustos, tiene una situación de carencia edilicia muy grande. He recorrido prácticamente todos los edificios universitarios: muchos de ellos están en situación precaria y otros en una situación gravísima. Por eso la Universidad se propone encarar un plan de obras de largo plazo, para atender el crecimiento de su alumnado, para vincular las nuevas obras con la transformación académica. Esto necesita una cierta inversión.
Donde nos veríamos más afectados es en el plano espiritual. El sábado 31 de marzo, primer sábado de turismo, la Universidad reunió a su Consejo Directivo Central, con participación de muchos universitarios. Una jornada similar se hizo el domingo 15 de abril, para empezar a poner en marcha un proceso de reforma universitaria, vinculado con la transformación de la enseñanza pública en su conjunto.
Si en un momento en que la Universidad se propone iniciar un proceso profundo de cambios, en sintonía con la sociedad no recibe cierto apoyo material básico para eso, me temo que el principal daño sea el espiritual. Puede pasar que en la Universidad se pase a tener poca esperanza en las posibilidades de una transformación de la enseñanza.
-¿En el Hospital de Clínicas se puede establecer qué porcentaje se dedica a la enseñanza y cuanto a los asistencial?
-Es que en el hospital hay gente que hace todo a la vez. Un docente de medicina que al mismo tiempo está atendiendo a un paciente y enseñando a sus alumnos, ¿qué está haciendo? Está haciendo enseñanza, pero también asistencia. No es razonable dividir la actividad. Cuando se investiga, se está estudiando para después enseñar. Si quiere ayudar a resolver problemas sociales, tiene que estudiar. Es que la Universidad realiza sus funciones de forma interconectada.
-Pero el Clínicas está, en el presupuesto, dentro del rubro enseñanza…
-Dado que el Hospital de Clínicas es parte de la Universidad de la República -y estamos muy orgulloso de ello-, entra en el presupuesto de la Universidad y por lo tanto dentro del presupuesto educativo. No tenemos ninguna observación a ello, sólo señalamos que allí se está contabilizando no sólo enseñanza, sino también asistencia a la salud. También cuando se habla del presupuesto universitario, hay que tener en cuenta que la Universidad es la principal fuente de investigación, de generación de nuevos conocimientos en el Uruguay. Lo que el país invierte en la Universidad, es enseñanza, pero es salud, es investigación.
-Ese profesor Grado 3 que gana 10 mil pesos ¿cuánto gana en una Universidad Privada?
-Yo no sabr
ía decirle, ni seguramente no sería mi tarea. Lo que puedo decir es que ese Grado 3 que en varias facultades debe de tener un doctorado terminado y que está ganado unos 400 dólares, no me preocupa que se vaya a otro lado dentro del país, aunque quiero que se quede en la Universidad de la República, lo que realmente me preocupa es que se vaya del país, porque fuera de Uruguay gana diez veces más.
-¿Hoy hay emigración docente?
-Hay emigración docente y altamente calificada. Las cifras del año pasado, año de crecimiento del 7% de crecimiento del PBI, siguió existiendo emigración.
A mí me preocupa mi generación, pero ya estamos jugados, en problema es que se nos va la gente de 25 y 35 años de edad, que tienen 40 años por delante de potencial servicio. No podemos competir con los salarios del exterior, lo sabemos, pero tenemos que asegurarles condiciones básicas de trabajo y esto se está jugando en el pedido presupuestal.
Quiero decir que el 2% de nuestro presupuesto, 61 millones de pesos, que bien pudieron haber sido destinados a incrementos salariales docentes, a propuesta del propio orden docente este año, la Universidad no los está destinando a incrementos salariales, sino a extensiones de horario, a avance de grado, a mayor dedicación a la Universidad. Este es el esfuerzo que están haciendo los docentes. Para este esfuerzo es que requerimos el apoyo nacional.
-¿Cuáles son las pautas previstas de transformación de la Universidad?
-La reforma vareliana en el siglo XXI se llama generalizar la enseñanza avanzada para todos a lo largo de la vida entera, conectada con el trabajo. Esto es tarea de la Universidad, pero no sólo de nosotros.
Queremos impulsar junto con la ANEP la creación de nuevas carreras tecnológicas y de nuevas instituciones de enseñanza tecnológica terciaria; queremos diversificar la oferta educativa del país. Estamos impulsando la creación de ciclos iniciales dentro de la Universidad para fortalecer la formación de la muchachada que llega con formación débil o que quiere cambiar de opción, cosa que en el siglo XXI va a para con la gente una y otra vez.
Estamos impulsando programas de investigación: agraria, salud, ciencias básicas, ciencias sociales, artes. Necesitamos una investigación más vinculada con el desarrollo del país.
Queremos que la extensión universitaria o sea la colaboración de la Universidad con otros actores para resolver problemas nacionales, sea tarea que involucre cada vez más a los propios estudiantes. A eso le llamamos curricularizar la extensión, para que los estudiantes además de aprender sus diversas disciplinas -matemáticas, sociología, economía y muchas otras-, tengan oportunidades para participar todos o la mayoría de ellos, en tareas útiles para la comunidad, en tareas de extensión universitaria, donde ellos mismos se vinculen con la sociedad.
-¿Está pensando a la Universidad dentro de la estrategia del Uruguay productivo?
-Dentro de la estrategia del Uruguay productivo y social, porque la investigación, la extensión y la formación de la Universidad colaboran con las que ofrecen otras instituciones a mejorar la producción nacional y a mejorar la capacidad de atender la emergencia social. Mejorar la capacidad de creación de conocimiento en salud, es mejorar la situación social en salud.
En una frase: la Universidad quiere ser cada vez más una institución para el desarrollo social y productivo del Uruguay.
¿Cómo influye en la Universidad la falta de recursos en Primaria, Secundaria y UTU?
Influye en que la muchachada que llega a la Universidad, en primer lugar, es menos que la que debiera. Además llega con menos formación de la que debiera.
Si la enseñanza primaria y media tienen pocos recursos, van a perjudicar al país en dos sentidos. Primero: deserción muy grande. Segundo: formación inadecuada para seguir estudios a nivel terciario.
Buena parte de los recursos que pide la Universidad son para colaborar con la ANEP. No nos sentimos el ombligo del mundo y no queremos ser una torre de marfil. No lo somos, no lo queremos ser, pedimos recursos para colaborar con la sociedad y en particular con todos los actores de la enseñanza. Por ejemplo, la enseñanza terciaria agraria es clave para el desarrollo del país productivo. En eso nuestras facultades de Agronomía y de Veterinaria, así como la UTU, vienen colaborando. Si tenemos los recursos, será una apuesta para el futuro.
-Hay en el país un bloque social y cultural, con fuertes vínculos con la política, que está inmerso en el proceso de cambio en el que está embarcado el Uruguay. Si para estos sectores no hay una respuesta, si no hay recursos, ¿puede verse debilitado ese bloque que ha empujado el cambio en el Uruguay?
-Me temo que se pueda debilitar el bloque del cambio y trato de decirlo con toda precaución, porque estoy hablando como Rector, no como ciudadano.
El colectivo universitario está convencido de que la transformación global de la enseñanza es una de las mayores apuestas del país.
Me temo, lo digo con todo respeto, que la sociedad uruguaya, la ciudadanía y el gobierno, no han calibrado en toda su magnitud que no solo necesitamos invertir algo más en la enseñanza, sino que necesitamos transformar profundamente la enseñanza, porque de otra manera el Uruguay será a lo largo del siglo XXI un país subdesarrollado.
Para superar el subdesarrollo hay que abrirle cause a esas mayorías, abrirles perspectivas, abrirles esperanzas y también ofrecerles posibilidades concretas. Esa es la tarea de la conducción política.
Espero que el Uruguay avance en ese camino, espero que en esta discusión grande que estamos desarrollando sobre la asignación de recursos en la Rendición de Cuentas, más que una confrontación que no quiero, deseo que tengamos sea una gran reflexión nacional sobre la educación. *
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