Diputados aprobaba esta madrugada la reforma del sistema público en construcción de viviendas
Al cierre de esta edición, la bancada oficialista, con votos propios, se aprestaba a convertir en ley el proyecto, ya aprobado por el Senado, que, al modificar la Carta Orgánica del Banco Hipotecario y crear la Agencia Nacional de Vivienda, implica la reforma del sistema público de construcción de viviendas.
Lo extenso de la sesión tuvo mucho que ver con una interpretación reglamentaria. Según los blancos -que apoyaban el proyecto en general pero se oponían al segundo punto, precisamente la creación de la Agencia-, para aprobarlo se requería de dos tercios de los votos del plenario. La bancada del Frente Amplio, luego de constatar que el Senado aprobó este mismo texto por mayoría simple, y de consultar a varios constitucionalistas, decidió tras un prolongado cuarto intermedio- aprobarlo siguiendo igual procedimiento que la Cámara Alta.
Un nuevo sistema
Jorge Orrico (Asamblea Uruguay), echando mano de la concisión y de cifras y porcentajes que produjeron escalofríos, fue muy preciso al informar el texto a estudio: el sistema público de construcción de viviendas no funciona, está en una crisis terminal, y este proyecto permitirá salvarlo y reformarlo.
Esbozando una sonrisa irónica quizás anticipando oposiciones por venir- leyó un cable procedente de Washington, referido a la profunda preocupación de las autoridades norteamericanas por la morosidad hipotecaria histórica a la que se ha llegado en Estados Unidos: 4,95% anual. De inmediato, como quien tira la bocha ganadora sobre el chico desprotegido, la comparó con el mismo índice en Uruguay: 83%, o sea dieciséis veces más. Y, por si fuera poco, ya que parecía un lobo cebado, recordó que en los últimos tiempos el Estado volcó alrededor de 2:000.000 de dólares al Hipotecario, pese a lo cual éste no ha podido hasta ahora dar créditos a la población.
En cuanto a la reestructura del Banco Hipotecario, el proyecto establece que los créditos podrán otorgarse en moneda nacional, unidades indexadas o reajustables. Cuando se otorguen a personas jurídicas deberán tener la garantía del Ministerio de Vivienda o de fondos especiales o cuentas de ahorro previo. El Hipotecario podrá captar depósitos del público también en moneda nacional, unidades indexadas o reajustables y podrá constituir o adquirir sociedades comerciales o participar en sociedades públicas o privadas, nacionales o extranjeras, existentes o a crearse, con autorización previa del Poder Ejecutivo. A continuación, se modifica la base del remate para el caso de ejecución hipotecaria, que será equivalente al 75% del valor catastral. Y el artículo séptimo dispone que todos los depósitos judiciales, salvo el de garantía de alquileres, pasen al Banco República.
En el capítulo segundo, el proyecto crea la Agencia Nacional de Vivienda como un servicio descentralizado. Ejecutará programas de vivienda y de desarrollo urbano; desarrollar y gestionará instrumentos para financiar las viviendas; actuará en el mercado inmobiliario como inversionista y gestor de emprendimientos en áreas urbanas; y administrará activos de cartera de créditos para la vivienda. Los funcionarios de la Agencia provendrán del Banco Hipotecario, sumados a los que ingresen a partir de la constitución de la misma.
Pero la oposición…
Ajustada su voz a sol o re no estoy seguro-, se diría que con cierto atildamiento y muy compuesto aunque en tono algo erizado, Gustavo Borsari (Herrerismo) adelantó que los blancos votarían el proyecto en general pero con salvedades. Pícaro, guardaba un as en la manga: luego de reseñar la historia del Hipotecario, recordar que a lo largo de décadas permitió acceder a la vivienda a cientos de miles de familias, admitió que administraciones posteriores a la del Partido Nacional, que en su opinión fue impoluta, llevaron a la institución al desastre; cuando parecía que sus salvedades serían apenas unos cohetecitos brasileños, anunció que rechazaban la creación de la Agencia Nacional de Vivienda.
En ese momento, y mientras una corriente de alto voltaje sacudía a los legisladores del oficialismo, pude observar un exquisito diálogo entre las diputadas Daniela Payssé y Adriana Peña, cuyo color de pelo, no el político, cambió. El placer de verlas tan entretenidas fue breve y el vozarrón de Borsari recapturó mi atención: «No vamos a poner palos en la rueda, aunque el actual gobierno no ha hecho nada, ni bueno ni malo». Su vocalización era entonces excelente, pero, de pronto, quiso decir algo así como «desdemonizar la situación del Hipotecario» y la tranca que lo capturó fue tan grande que casi se ahoga él y su argumentación. Ayudado por la tolerancia ajena, logró seguir y terminó diciendo que «no se entiende la creación de la Agencia Nacional de Vivienda, cuando sus fines, establecidos en el artículo diez, son iguales a los del ministerio que ya actúa en la misma área.
Después, y pese a la sobriedad feliz de Pintado en la Mesa ya había ganado Peñarol-, pese a una audaz corbata colorada y blanca que lucía Guido Machado (Foro Batllista) con extrema audacia y pese a que Jorge Patrone (Asamblea Uruguay) me regaló, cosa que agradecí sorprendido, un dibujo de mi insoportable rostro bendecido por su piedad de artista (se ve que algo lo había aburrido), se precipitó del despelote.
Gustavo Bernini (Partido Socialista) contestó a Borsari con esa voz erecta que a veces le sale un tanto aguardentosa, diciéndole que con las pérdidas del Hipotecario se podría pagar 15 Planes de Emergencia y que «es inexorable que el Estado capitalice al banco, incluso para influir en el mercado de alquileres».
Desde el fondo, para mí un tanto alejado, y con formas contenidas y urbanas, Alvaro Alonso (Desafío Nacional) coincidió con el diagnóstico y reiteró las salvedades ya expresados por Borsari. Eso sí, con otro registro vocal y algunos hallazgos gramaticales y semánticos que enriquecieron su redundancia.
Iván Posadas (Partido Independiente), dejando claro que jamás podrá controlar la potencia de su verbosidad ni aunque pida ayuda a Benedicto XVI, y exhibiendo cierto empaque, abundó también en concurrencia con la redundancia en reiteración real, aunque cortándose solo al final: «no voto el proyecto porque se le está extendiendo el certificado de defunción al Banco Hipotecario».
Luego, lo anticipado al comienzo de esta crónica: cuartos intermedios, consultas a juristas, discusiones reglamentarias. Sur, paredón y después…
Otros temas
Con motivo de designar con su nombre al Instituto de Formación Docente de Treinta y Tres, el plenario terminó haciendo un extenso homenaje al maestro Julio Macedo, un docente impar, en presencia de su familia en el palco de honor. El homenaje incluyó la proyección de un video con diversos testimonios, al que se sumó la exposición de numerosos legisladores que incurrieron, con la mejor intención, en el pecado de la repetición. Al no haber atenuantes, a partir de ahora ese pecado deberá ser incorporado a los diez mandamientos que ningún parlamentario uruguayo, no sólo un católico, debería violar.
Asimismo, se pidió al Poder Ejecutivo la remisión de un proyecto de ley que establezca que los obreros del Registro de Herramientas de la ex Administración de los Servicios de la Estiba, que son unos cuantos, están comprendidos por los beneficios del registro de estibadores aprobado en 1992. Desde las barras, repletas de fornidos hombres que observaban con ojos entrecerrados a los diputados parlantes, bajó un fortísimo aplauso que indicó que cualquier peligro había pasado.
Media hora previa
En la primera parte de la sesión, Remo Monzeglio (Alianza Nacional) se interrogó por enésima vez acerca del futuro del turismo. Dijo que no valía la pena gastar ahora en publicidad, sino prepararse para el futuro con medidas promocionales alternativas. Dio una idea: los vuelos chárter.
Daniela Payssé recordó emotivamente al abate Pierre,
creador de los Traperos de Emaús, líder de la «insurrección de la bondad», defensor de los derechos humanos, luchador contra las injusticias y defensor de que las mujeres puedan ser ordenadas sacerdotes. (Supongo que fue una referencia histórica; ¿o a Daniela le surgió una nueva vocación?).
Carlos Mazzullo (Alianza Nacional) pidió que se declarara de interés nacional el Primer Congreso de Deportes para todo el país a realizarse en Trinidad; Mauricio Cusano (Alianza Nacional) informó que en Barros Blancos, población de 45.000 habitantes, hay un patrullero, una camioneta y una moto policiales para atender la seguridad; Pablo Alvarez (Espacio 609) valoró la ley que permite la reducción de penas a reclusos a cambio de tiempo para recibir clases de Primaria o Secundaria y reclamó que se incorpore a la norma la educación terciaria; y Darío Ferraz (Alianza Nacional) se inquietó por la demora en construir una escuela rural en Puntas de Carretero, Tacuarembó, donde se está a punto de inaugurar viviendas de Mevir.
Para el final, una joyita: cruzando yo la cebra que me conducía el sacrosanto recinto parlamentario, me paró un auto a diez centímetros del cuerpo: desde su interior, me saludó Alfredo Asti (Asamblea Uruguay); ya en sala, y con su habitual simpatía, me recriminó que hubiese olvidado, en mi crónica de ayer, el homenaje que rindió al profesor José Pedro Barrán por hacer recibido el título Honoris Causa de la Universidad de la República. Una confirmación y una duda. La confirmación: es cierto, lo olvidé y Barrán no se lo merecía; la duda: ¿la maniobra vehicular de Asti fue una suerte de presión psicológica? No, no puede ser. ¡Si hasta sonreía detrás del parabrisas! *
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