Sin expectativa, comenzaron las conversaciones en Madrid

Uruguayos y argentinos cara a cara, sonrientes y distantes

El esperado encuentro, que duró poco más de 50 minutos, fue una recepción y se realizó en el Palacio de Santa Cruz, sede de la cancillería local.

Hubo un hermetismo total en esta primera reunión, «para no enrarecer el acercamiento», afirmaron desde el gobierno español. El canciller Gargano afirmó que los planteos de Uruguay fueron hechos desde hace más de un año; el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, admitió que «la situación está un poco difícil».

Los ojos del Río de la Plata están centrados en lo que pueda ocurrir en Madrid, España, con el acercamiento que viene registrándose entre los gobiernos de Uruguay y Argentina, procurando dirimir el conflicto por la instalación de Botnia.

Ayer, las delegaciones de ambos países se reunieron en una sala de la Cancillería española, en presencia del ministro Moratinos, y el embajador Juan Antonio Yáñez Barnuevo, representante del rey Juan Carlos. Este encuentro restringido, que se desarrolló desde las 18.40 a las 19.30 horas locales, tuvo la participación del canciller Gargano y del secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández, por Uruguay, y del ministro Jorge Taiana y el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, por Argentina.

Uruguayos y argentinos ingresaron a la cancillería española, «sonrientes pero distantes».

Fuentes del gobierno español, admitieron que la corona española cumplió con la finalidad de acercar las partes, y «de aquí en más es un tema que deberán resolver los países y las delegaciones».

Tras la finalización de esta primera reunión hubo un total hermetismo sobre los contenidos vertidos. El canciller Taiana abandonó el lugar sin decir palabra alguna a la prensa. En tanto, el canciller de nuestro país, Reinaldo Gargano indicó que «se habló de empezar a crear un ambiente de diálogo propicio. La agenda está abierta y se definirá en los próximos días». El secretario de Estado dijo además que «quedó satisfecho», porque quedó «clara» la intención de España de colaborar para que se encuentre «un diálogo fructífero». Gargano también señaló que «no se habló del corte de rutas ni de la relocalización (de Botnia), porque no era el lugar. Vamos a trabajar el tiempo necesario para conseguir un acuerdo» y recordó que el monitoreo conjunto «no es un planteo inicial. Es un planteo hecho hace un año».

Hoy, los funcionarios empezarán el trabajo conjunto, desde las 9.30 hora local, en el Palacio de la Quinta del Prado, a 15 kilómetros de Madrid, el mismo predio donde residió Francisco Franco y que está a cinco minutos de La Zarzuela, residencia del rey.

Para mañana, está prevista la última jornada para tratar de llegar a un acuerdo. No obstante, no se descarta que también el sábado prosigan las reuniones. En tal sentido, el propio Gargano dijo ayer que «se trabajará todo el tiempo que sea necesario».

Aclaró que los planteos de Uruguay fueron hechos desde hace un año. De acuerdo a lo informado ayer por El Espectador, el secretario de la Presidencia, Gonzalo Fernández admitió que la «situación está un poco difícil».

Lo cierto es que al finalizar las reuniones de acercamiento, la corona española efectuará una declaración sobre esta situación.

 

Un primer paso

Por su parte, el jefe de Gabinete argentino, Alberto Fernández, dijo desde Madrid que «es conveniente decir poco» para que ninguna declaración pública afecte el transcurso de las negociaciones.

«Venimos con buenas expectativas, agradecidos a la buena voluntad de su Majestad en tratar de que podamos encontrar y fortalecer un diálogo que está bastante impedido de un tiempo a esta parte», afirmó.

Anoche, el canciller Jorge Taiana afirmó que la delegación argentina quedó «moderadamente optimista», tras la primera jornada de diálogo. El encuentro de ayer tuvo un carácter informal; hoy comenzarán las negociaciones «duras».

En tanto, una fuente del gobierno de Rodríguez Zapatero afirmó que «España no va a proponer soluciones», y que «serán las partes» las encargadas de buscar soluciones.

Es que el propio ministro, Miguel Angel Moratinos advirtió ayer que «no hay que esperar grandes noticias» del primer diálogo directo entre Argentina y Uruguay, efectuada en la pasada jornada.

«Es el primer paso, para luego, en el futuro, poder negociar», insistió Moratinos. *

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