Nuevos testimonios acusan al doctor Juan Antonio Riva Buglio

Tribunal recibió más denuncias por tortura

Entrevistados por LA REPUBLICA varios de los denunciantes del médico contestaron que, por estar sustanciándose esta nueva instancia sumarial, no violarán el secreto de la misma. No obstante, manifestaron que esperan «con mucha confianza un pronunciamiento del Tribunal que, dando todas las garantías procesales al acusado, que nosotros no tuvimos en dictadura, falle de acuerdo a derecho y a los principios de justicia que emanan del Código de Etica Médica y de las normas internacionales sobre apremios físicos, torturas y tormentos».

El Tribunal retomó así una causa que se remonta a la década del 80, cuando un médico y ex presos políticos denunciaron a Riva Buglio por su participación en torturas en el Batallón de Ingenieros N°2 con asiento en la ciudad de Florida. En la víspera, 11 denunciantes ampliaron verbalmente el tenor de las denuncias que, previamente, documentaran por escrito. Las actuaciones comenzaron a la hora 9 y se extendieron hasta la hora 17.45.

También ayer se se recibieron varias solicitudes telefónicas de ex presos políticos en el Batallón de Ingenieros N°2, de personas dispuestas a brindar sus testimonios sobre la participación de Riva Buglio en sesiones de tortura durante el período de gobierno militar.

Las denuncias, que se presentaran por primera vez en el mes de setiembre de 1987 ante la denominada en aquella época Comisión Nacional de Ética Médica, cuyas resultancias nunca se les notificaron formalmente a los comparecientes, fueron reiteradas a partir del mes de noviembre del pasado año, retomando entonces el Tribunal de Ética Médica de FEMI las actuaciones referidas al médico militar. Además de su participación en las torturas, Riva Buglio ascendió a los máximos grados de Sanidad Militar durante la dictadura, realizando los cursos y concursos de estilo, lo que pone en evidencia su compromiso ideológico con el período del terror.

Ayer, en un clima calificado como «respetuoso y cordial» por los denunciantes, se desarrolló durante la mañana y tarde la comparecencia de las once personas ante el Tribunal. En sus declaraciones, se profundizaron algunos temas que no habían sido abordados en las instancias anteriores.

Luego de las declaraciones de la víspera, el Tribunal de FEMI trasladará las declaraciones a Riva Buglio, quien dispondrá de un plazo de diez días a partir de la notificación para efectuar descargos. El proceso establece, además, que el imputado podrá pedir una ampliación de pruebas, lo que extenderá en 30 días el plazo de 150 con que cuenta el Tribunal para expedirse.

En caso de existan contradicciones importantes entre las declaraciones de los denunciantes y los descargos del médico militar, el Tribunal podrá convocar careos entre ambas partes para aclarar las diferencias.

«Violó los principios éticos de la profesión»

En una primera instancia, el Tribunal de FEMI logró luego de «grandes dificultades» y con la firme «colaboración del Comité Ejecutivo de la Federación» recuperar el legajo inicial que el abogado Rodolfo Canabal (presidente de la primera Comisión), tenía «en resguardo» desde hace 12 años y se negaba a entregar. En un primer fallo, el nuevo Tribunal puso en conocimiento de los denunciantes el contenido de aquellas instancias y la «clausura de actuaciones» del expediente N°74.

El 17 de marzo de 2000, el actual Tribunal de Ética Médica deploró «declarar que algo en apariencia tan sencillo como acceder a un pronunciamiento anterior incoado ante otro tribunal nacional de ética médica, haya padecido dilaciones y negativas que sólo han tenido como deplorable consecuencia dificultar la resolución del caso sometido a consideración del mismo».

La misma Comisión Nacional que decidió «clausurar las actuaciones» había llegado a la convicción, el 16 de noviembre de 1989, que el doctor Juan Antonio Riva Buglio había violado la ética médica, como partícipe en las torturas y tormentos a los que fueron sometidos los presos políticos de Florida.

Ello está documentado en el fallo del Expediente N°74 que establecía textualmente: «Visto: el expediente relativo a denuncias contra el doctor Juan Antonio Riva. Resultando: 1-El Equipo Instructor después de realizar resumen de las actuaciones practicadas, considera que el Dr. Juan Antonio Riva, en su actuación como médico en el Cuartel de Florida, Batallón de Ingenieros, en el año 1972, violó los principios éticos que regulan la profesión, recogidos en declaración de Tokio, artículos 1 y 4, principios 1 y 2 adoptados por la Asamblea General de ONU, Resolución 35/194 de 18 de diciembre de 1982″.

En el segundo considerando, se agregaba que «en concepto de esta Comisión, en la actuación del doctor Riva como médico militar en el lapso analizado está acreditada la atención de personas detenidas sometidas a tratamientos inhumanos o degradantes que entran en la calificación de torturas…».

No hay doble enjuiciamiento

El actual Tribunal de Ética Médica, en su fallo sobre las denuncias de quienes habiéndose presentado en 1987, las reiteraron en 1999, clausura las actuaciones por el principio «o ne bis in ídem», es decir, un doble enjuiciamiento que se perfeccionaría por considerar aquel que existe en la especie la triple identidad: de la persona perseguida, del objeto de la persecución y de la causa de la persecución.

Pero, al haberse efectuado nuevas denuncias por otro médico y nueve ex presos políticos, falló dando entrada a esas denuncias e iniciando en el día de ayer sábado 14, al constituirse en la sede del Sindicato Médico de Florida, la toma de declaraciones ampliatorias que, en función de los antecedentes y de las disposiciones de las normas internacionales y del Código de Etica Médica de la FEMI, hace presumir que no se reiterará la aberración jurídica del 89, clausurando las actuaciones de un médico que participó de las torturas y tormentos a ex presos políticos del Batallón de Ingenieros N° 2 de la ciudad de Florida.

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