Resistencias "políticas y sociales"
El legislador de la Vertiente Artiguista atribuyó el acuerdo a la «enorme desesperación del gobierno por captar cualquier recurso que permita financiar la desastrosa herencia que dejó la administración Sanguinetti». El planteo original de Luis Alberto Lacalle buscaba una recapitalización del Banco República, mediante la venta de la mayor parte del paquete accionario de la telefonía celular de Antel en unos 300 millones de dólares.
Sin embargo, el proyecto que terminó de redactarse el jueves determina que Ancel se convierta en una sociedad anónima, con el 40 por ciento de su capital privado. La cuarta parte del producto de su venta se reinvertirá en el propio ente, mientras que el resto se volcará para la «reactivación económica».
Rubio consideró que la decisión «va a provocar resistencias políticas y sociales muy fuertes, porque no se puede eludir el pronunciamiento ciudadano de 1992 por la vía del cambio de los marcos legales y constitucionales a través de una ley de presupuesto».
El senador del Encuentro Progresista opinó que «el tema de la desregulación se maneja con un alcance completamente vago, porque en realidad hay áreas del Estado en las que es conveniente hacer algunas desregulaciones y en otros casos se debería regular. En el caso de las comunicaciones, lo que se precisa es un organismo público que tenga capacidad reguladora sobre el conjunto, porque existe una gran heterogeneidad, ya que hay actividades en manos de Antel, otras en la Dirección Nacional de Comunicaciones y también en otras áreas».
Absolutamente erróneo
El legislador de la VA sostuvo que «un tema totalmente distinto es la posibilidad de que las empresas públicas actúen en el marco del derecho privado, porque algunas flexibilizaciones son convenientes para facilitar la actividad de las empresas públicas».
«Sin embargo, no se debe confundir este tema con las asociaciones bajo la forma de sociedad anónima», alertó el parlamentario. «Nosotros no descartamos la posibilidad de emprendimientos conjuntos entre el capital público y el privado en áreas nuevas que requieran grandes inversiones, pero nos parece absolutamente erróneo realizar emprendimientos mixtos en casos de mercados desmonopolizados, como en la telefonía celular, donde hay una brillante empresa pública como Ancel que genera enormes ganancias». Tal como informó LA REPUBLICA, durante 1999 Ancel representó ganancias para Antel por un total de 67 millones de dólares.
«En una sociedad anónima, la empresa pública puede quedar totalmente condicionada por los socios. Una transnacional importante concreta la inversión si adquiere la capacidad de gestión, por lo tanto, aunque tenga el 40% de las acciones, en los hechos va a significar el traspaso de la capacidad de gestión desde el Estado y no se van a poder cumplir acciones sociales, ni se tendrá el retorno que existe en la actualidad», afirmó Rubio.
Compartí tu opinión con toda la comunidad