El organismo binacional debió recurrir a sus reservas para desarrollar la gestión

Los cortes de los puentes afectan la operativa y las finanzas de la CARU

El sabado, los tres pasos terrestres entre Uruguay y Argentina volvieron a cortarse por decisión de los asambleístas de Gualeguaychú, Colón y Concordia, tal como ocurrió durante todo el presente verano. En Colón continuarán con cortes de siete horas diarias, de acuerdo a lo resuelto por la Asamblea.

El corte permanente del puente General San Martín, que une Gualeguaychú con Fray Bentos, y los bloqueos intermitentes del puente General Artigas entre Colón y Paysandú, provocaron que la CARU, organismo que funciona principalmente por el aporte proveniente de la recaudación de los peajes, se esté desfinanciando y deba recurrir a sus reservas para el pago de salarios y la ejecución de obras mínimas. El dinero disponible podría terminarse en un plazo no mayor a seis meses, lo que sería sumamente perjudicial para toda la operativa y la navegabilidad del Río Uruguay.

La CARU se encarga de administrar, gestionar y ejecutar una serie de trabajos que tienen que ver con el Río Uruguay. Entre los temas que maneja la CARU destacan: la navegación, el cuidado y vigilancia del mismo, y el mantenimiento de obras en los puentes General San Martín y General Artigas. Pero los cortes de ruta emprendidos por los piqueteros entrerrianos están afectando fuerte- mente el funcionamiento de la referida comisión.

Su presupuesto está conformado principalmente por la recaudación del peaje a vehículos que pasan por estos dos puentes internacionales, a lo que se suma el aporte de los gobiernos de Uruguay y Argentina, y un canon por la utilización del oleoducto.

Pero la carencia de ingresos obligó a la CARU a reducir los trabajos y a aplicar un plan de austeridad, que incluyó el adelanto de las licencias para el personal.

El representante uruguayo ante la CARU, Rubens Stagno, explicó que dicho organismo cuenta con más de un centenar de funcionarios, entre personal uruguayo y argentino, gran parte de ellos destinada al trabajo de mantenimiento de los puentes internacionales, que tienen más de 30 años de construidos.

El representante uruguayo advirtió que la falta de dinero por la caída de la recaudación obligó a postergar la ejecución de determinadas acciones, como el recambio de vehículos con más de 40 mil kilómetros recorridos; también debieron recortar gastos y enviar a licencia a gran parte del personal del puente General San Martín ante la falta de actividad.

Actualmente los representantes de ambos países vienen manejando este hecho, que consideran preocupante, y están estudiando algunas opciones para poder superar la situación. Stagno advirtió que por el momento se está echando mano a las reservas monetarias del organismo, pero existe el temor de que en el mediano plazo los fondos se agoten.

 

Embalizamiento del río

Debido al conflicto por la planta de Botnia sólo Uruguay está efectuando el control de la calidad de agua del río. Esta situación, según comentó Stagno, «está cercenando la función técnica de la CARU.»

No obstante la controversia entre los gobiernos de Uruguay y Argentina, ambos países efectúan algunas acciones conjuntas en dicha comisión administradora, como la publicación de una investigación sobre las aves del Río Uruguay, que será distribuida en las escuelas de los dos países.

Además, Uruguay y Argentina emprendieron el embalizamiento de la vía fluvial para permitir la navegabilidad por la noche, desde Nueva Palmira a Paysandú.

Uruguay resolvió el dragado del río en la zona de Almirón, para dar una mejor navegabilidad y tener un mayor calado que permita trasladar combustible desde la refinería de La Teja hasta Paysandú. *

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