El gobierno frenteamplista llega a su segundo año de gestión con un alto porcentaje de aprobación en la opinión pública. Sobre los pilares del presidente Tabaré Vázquez, y de los ministros de Economía, Danilo Astori y Ganadería, José Mujica, este Ejecutivo cuenta con luces y algunas sombras, en un año que será clave para la concreción de importantes reformas.
Los politólogos Daniel Chasquetti y Antonio Cardarello analizaron el desarrollo de los dos primeros años del gobierno progresistas, que a su entender, arroja un saldo favorable.
Chasquetti dijo que como todo gobierno, este tiene luces y sombras. Destacó la línea económica del Ejecutivo con indicadores que muestran una mejoría en el desempleo, la situación social y los convenios laborales. Afirmó que desde esa cartera se marca previsibilidad y optimismo.
Otro punto alto de la gestión es el referido a los derechos humanos, donde después de 15 años hubo avances con el encuentro de desaparecidos y la detención de represores de la dictadura.
Consideró importante el Plan de Emergencia, con una amplia cobertura, y una buena performance en los entes recaudadores como la DGI y el BPS, sumada a la gestión de la Dirección Nacional de Aduanas.
En cuanto al debe, indicó que el mayor y más preocupante es el referido a la política internacional del país, “con un Ejecutivo donde conviven dos visiones: una proclive a un libre comercio con Estados Unidos, y otra pro Mercosur”.
Otra sombra percibida es la seguridad pública “donde no se perciben señales claras”. Sobre la percepción de la opinión pública de este gobierno, Chasquetti sostuvo que en octubre de 2006 mostró que la luna de miel con el Ejecutivo se terminaba, pero sobre fin de año, la popularidad del presidente Vázquez subió.
Precisó que en el caso uruguayo surge un fenómeno distinto a otros gobiernos, ya que en ocasiones, el Ejecutivo tuvo más popularidad que el propio presidente.
Por su parte, el magíster en Ciencias Políticas, Antonio Cardarello también entendió que el balance de la gestión en este período de gobierno es positivo.
Coincidió con Chasquetti en las principales virtudes y defectos del gobierno, pero añadió como punto débil al Plan de Emergencia, “ya que no tendrá los resultados que se esperan”. Además destacó la productividad parlamentaria que fue mayor a los anteriores gobiernos en cuanto a la elaboración de leyes.
Empero, dijo que el gobierno “debió tener más cintura de diálogo con la oposición”, entendiendo que si esto no mejora, podría llegar a tener problemas un segundo período de izquierda que no tenga mayoría absoluta en las Cámaras.
Sobre los niveles de aprobación del gobierno señaló que “son bien altos, superando todos los porcentajes desde 1985 a la fecha”. *
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