Lula busca mantener el liderazgo en la región; Bush pretende mejorar imagen
El politógo Daniel Bouquet, docente del Instituto de Ciencias Políticas de la Universidad de la República, formuló una serie de interpretaciones sobre las visitas de los mandatarios de Brasil y Estados Unidos a territorio uruguayo, con pocos días de diferencia.
El experto aclaró que no habría que sobreinterpretar el arribo de estos presidentes ya que ambos países mantienen relaciones comerciales con Uruguay.
Dijo que no es raro que venga Lula Da Silva, y acotó que no es común que venga un presidente norteamericano a nuestro país, (lejano y pequeño) pero tampoco es raro. Recordó que el ex presidente Jorge Batlle mantuvo un «amorío» con el gobierno de Bush, cuando la crisis financiera, lo que motivó que recibiera un préstamo monetario. En tal sentido, dijo Bouquet, este gobierno frentista no cambió la relación con estos gobiernos.
El politólogo explicó que la venida de Bush coincide con «un pésimo momento de su gobierno», y donde esta situación de mirar a una América Latina que generalmente la ha ignorado, le permitiría recomponer su imagen en el exterior. En tal sentido, Bush escogió, según interpretó Bouquet, dos países que le son más cercanos, que al mismo tiempo le permite movilizar la interna sudamericana.
Una queja que tuvo eco
En el caso del presidente de Brasil, Lula vino unos días antes que Bush, con una intención de evitar la salida de Uruguay del Mercosur, analizó el politólogo. Enfatizó que el mandatario brasileño «se acordó de Uruguay, que está jugando al borde del reglamento en el Mercosur».
La visita también pudo tener la intención de contrarrestar el protagonismo excesivo del presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
En tal sentido, Bouquet considera que «el gobierno uruguayo se movió bien, más allá del conflicto del canciller (Gargano) y el presidente (Vázquez), en manifestar su incomodidad con el Mercosur».
Para el politólogo, el crear una situación de complejidad dentro del bloque no le sirve a Brasil, «país que estaría liderando un bloque deshilachado.»
Por lo cual, dijo el experto, Lula, con su visita, vino a responder a una «buena estrategia uruguaya».
Destacó el incremento de las relaciones comerciales de nuestro país con Estados Unidos, que aumentó el flujo entre ambos países, y al mismo tiempo, «le sirve para sacar rédito en el seno del Mercosur.»
Bouquet ejemplificó la estrategia uruguaya como el jugador de fútbol que al momento de hacer una transferencia, manifiesta que hay otro equipo interesado en su persona.
No obstante aclaró que la llegada de Bush a nuestro país no le sirve al gobierno, ya que reaviva un subconflicto interno en cuanto a su política exterior.
Bush interesado en acercarse a Sudamérica
Por su parte, el politólogo Oscar Botinelli interpreta el arribo del presidente George Bush, como una estrategia de los Estados Unidos de afirmarse en los países que puede establecer una relación, tras el retroceso de apoyo a Sudamérica.
Indicó que las posibilidades de entendimiento del gobierno norteamericano con el uruguayo se produce en un momento en que Estados Unidos está en una condición distinta de hace tres años, con una imagen menos negativa.
Botinelli recordó que el ex presidente Jorge Batlle intentó acercarse con Estados Unidos, pero este gobierno no estaba interesado, y que actualmente, Uruguay puede tener una respuesta más provechosa de este relacionamiento.
En cuanto a la visita de Lula, el analista dijo que Brasil intenta dar señales de recomponer su relación, pero que se tendrá que ver si se produce en los hechos.
Botinelli manifestó que desde la época del ex presidente Fernando Enrique Cardozo, que emite señales, pero que no se traducen en los hechos.
Entiende que la venida de Lula pretendió aplacar la protesta uruguaya en el Mercosur y evitar que nuestro país no abandone el bloque regional. Al mismo tiempo, procuró reequilibrar la interna uruguaya en cuanto la inserción del país en la región. *
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