Tabaré Vázquez y Lula Da Silva se reúnen hoy en Anchorena

Lula trae paquete de propuestas; Uruguay quiere definiciones

En la estancia presidencial Lula y Vázquez tendrán inicialmente un encuentro privado de 40 minutos, seguido de una reunión de trabajo ampliada de hora y media.

Después participarán en una ceremonia de firma de protocolos y lectura de una declaración conjunta, así como de un almuerzo de trabajo, tras el cual el presidente brasileño regresará a Brasilia.

 

¿Que dicen los números?

«La visita se produce en un escenario de profundización de las relaciones bilaterales en el plano político y económico. Los presidentes darán especial destaque a los asuntos relativos a comercio e inversiones bilaterales, así como en el ámbito del Mercosur», según el comunicado de la Cancillería.

De acuerdo con la nota, los dos presidentes discutirán sobre iniciativas para fortalecer al Mercosur y las relaciones económicas bilaterales.

«Brasil reconoce las dificultades de las economías menores en el ámbito del Mercosur y está empeñado en la implementación de mecanismos que atiendan las asimetrías existentes», agrega la nota.

Un ejemplo práctico de esta situación se ve en el comportamiento del comercio bilateral con Brasil. Las exportaciones brasileñas a Uruguay sumaron 1.006 millones de dólares el año pasado, con un crecimiento del 16 por ciento frente a las de 2005, en tanto que las exportaciones uruguayas hacia Brasil subieron el 25 por ciento, hasta 618 millones de dólares. A pesar de que las exportaciones uruguayas crecieron más que las brasileñas, la balanza comercial con Brasil registra un déficit desde 2004.

Estos números tampoco son toda la realidad, ya que según datos oficiales en enero de este año el Mercosur siguió siendo el principal destino de nuestras exportaciones, con 132 millones de dólares. En lo individual Brasil es el segundo país de destino con 74 millones de dólares, superado solamente por Estados Unidos, que recibió 77 millones de dólares en productos uruguayos.

A ello hay que agregar un importante flujo de inversiones brasileñas en Uruguay. Petrobras maneja 85 estaciones de servicio y la distribución de gas; hay industrias cementeras que tienen importantes inversiones y se registra una creciente presencia brasileña en el sistema financiero con la compra de Bank Boston por Itaú y la reapertura del Banco de Brasil.

En conclusión, además del innegable peso político de Brasil y a pesar de los problemas del comercio bilateral y en el Mercosur, Brasil sigue siendo uno de los principales destinos de nuestras exportaciones y fuente fundamental de flujos de inversión.

 

¿Qué trae Lula?

La comprensión de esta situación por el lado brasileño ha desembocado en varias señales. La primera fue la propuesta brasileña al Mercosur de atender con medidas adicionales las asimetrías con Uruguay y Paraguay. Brasil realizó dos propuestas, eliminar el doble cobro de arancel y flexibilizar el límite de componentes extrarregionales para los productos de los socios menores. Argentina rechazó las iniciativas, pero Brasil afirmó que está dispuesto a aplicarlas unilateralmente.

La segunda señal es la propia visita de Lula a nuestro país, de las primeras que realiza en América Latina luego de su reelección; la primera fue a Hugo Chávez.

Lula viene dispuesto a «un esfuerzo significativo» para atender los reclamos de Uruguay y aunque privilegiará el diálogo político, «con el modelo aplicado con Evo Morales para solucionar el diferendo por el tema del gas», trae propuestas económicas concretas.

Lula va a ofrecer al presidente Tabaré Vázquez una serie de alternativas para reducir las pérdidas de Uruguay en el proceso de integración, según ha informado la prensa brasileña.

Las propuestas del denominado «paquete» fueron discutidas la semana anterior en un grupo especial de trabajo del gobierno brasileño conformado por el ministro de Relaciones Exteriores, Celos Amorim; el ministro de Hacienda, Guido Mantega; el ministro de Energía y Minas, Silas Rondeau Cavalcante Silva, y altos funcionarios de Petrobras, el Banco de Brasil y el Banco Nacional de Desenvolvimiento Económico y Social (Bndes).

Las propuestas, que serán comunicadas hoy oficialmente al gobierno uruguayo, incluyen: 1) Inversiones de Petrobras; 2) Iniciativas para facilitar la entrada de productos uruguayos a Brasil, fundamentalmente en lo que tiene que ver con trámites aduaneros y trabas burocráticas; 3) Retomar las iniciativas para superar las asimetrías en el Mercosur, eliminando el doble arancel para los productos uruguayos y estableciendo la posibilidad de incorporar hasta un 80% de componentes extra regionales en productos elaborados en nuestro país. Brasil estaría dispuesto a instrumentarlas unilateralmente ante la negativa argentina; 4) Espacios de participación para acceder a la tecnología de la TV Digital, en la cual Brasil ya ha optado por la modalidad japonesa y Uruguay aún no se define; 5) Estudiar posibilidades para que el Bndes financie a empresas uruguayas, lo que implicaría modificaciones legales, porque actualmente la legislación brasileña no lo permite. 6) Una serie de inversiones privadas; la más publicitada es la de la cementera Camargo-Correa, que invertiría 130 millones de dólares en cuatro años y construiría una nueva planta de cemento en conjunto con Ancap, pero además se manejan también inversiones brasileñas en la industria textil uruguaya, punto al que el gobierno de Vázquez ha prestado especial atención y que incluso sería uno de los puntos centrales de la agenda para la visita del presidente de Estados Unidos, George W. Bush.

En el caso de Petrobras, las inversiones se concentrarían en la construcción de una planta termoeléctrica, que sería alimentada a carbón o gas natural; nuevas líneas de distribución de gas, una plata de regasificación y líneas de interconexión eléctrica entre Candiotta y Uruguay; se maneja incluso la variante de la construcción, con financiamiento mixto, público y privado, de una usina en Candiotta que estaría destinada exclusivamente a la generación de energía para Uruguay. Además el gobierno brasileño pretende agilizar todos los reconocimientos y trámites aduaneros para los productos uruguayos, con el fin de mejorar su entrada al mercado norteño y reducir, por ejemplo la espera en frontera para los productos que llegan por tierra, que son la mayoría. El gobierno de Lula también propone reducir la tributación para los servicios que prestan empresas uruguayas.

Las propuestas serían formuladas hoy oficialmente y se propondría su estudio y concreción en un análisis conjunto entre los dos países. Además, según fuentes diplomáticas brasileñas una misión empresarial de Brasil visitará Uruguay en marzo para avanzar en todos los proyectos en estudio.

 

¿Qué pretende Uruguay?

Uruguay, por su parte, escuchará las propuestas brasileñas, ratificará su reclamo de una atención integral al tema de las asimetrías en el marco del Mercosur y planteará también, en términos políticos, que Brasil y el bloque regional deben asumir que el diferendo con Argentina ha dejado de ser un tema bilateral y afecta al conjunto, entre otras cosas por el incumplimiento argentino a las resoluciones de instancias del Mercosur. Sin embargo, fuentes de la Cancillería informaron que no habrá un reclamo oficial a Brasil sobre este tema.

 

TLC, Tifa y ahora  «Rosa Garden»

La llegada de «Lula» a Uruguay precede en once días a la del presidente de Estados Unidos, George W. Bush, el 9 de marzo.

La visita de Bush a Uruguay se da en el marco de una gira latinoamericana que lo llevará a Brasil, Colombia, Guatemala y México.

Las motivaciones públicas de la visita de Bush son tratar el tema del biodiesel con Brasil (ver página 3), el Plan Colombia en Bogotá, las relaciones comerciales con Uruguay, lo mismo que con México, y conocer «la variedad multicultural en Guatemala».

Sin embargo, Estados Unidos y Bush, en realidad, tienen otros acentos: seguir
profundizando la inserción comercial tras el rotundo fracaso de la gran iniciativa del actual presidente, el Alca; incrementar la presencia militar en el continente ­el Plan Colombia recibirá miles de millones de dólares­ y sobre todo contener al presidente venezolano, Hugo Chávez.

La visita de Bush es una preocupación para Brasil, a pesar de la definición del presidente Tabaré Vázquez en contra del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Cuando le propusieron a Vázquez un formato igual al que se utilizó en el TLC con Perú, uno de los peores de todos, dijo en el Consejo de Ministros: «Esto ya no sería una negociación sino una imposición». Sin embargo, firma del Tifa mediante y simpatías internas hacia un TLC constantes, el tema permanece al menos en el terreno mediático.

Si bien Brasil es partidario de flexibilizar las asimetrías con Uruguay y Paraguay, entiende como lo ha afirmado el canciller Celso Amorim y reafirmado el presidente Lula, que un TLC unilateral con Estados Unidos no es compatible con el Mercosur. Folha de Sao Paulo afirmó que Uruguay firmaría con Estados Unidos un acuerdo de facilitación de comercio e identificación de oportunidades de inversión, conocido como «Rose Garden». Este acuerdo ya lo poseen Argentina y Brasil y no interfiere con el Mercosur, pero el gobierno brasileño quiere asegurarse de que la relación no se profundice más, afectando al bloque. *

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