"No descarto que haya una estrategia deliberada de privatizar los casinos"
¿Cómo llegan a la situación actual los casinos municipales?
Por una suerte no sólo de descontrol general sino también mediante un abordaje excesivamente tardío. Hay multiplicidad de factores. Lo primero y más grave es que los casinos municipales nunca fueron preparados para competir con la oferta privada.
Tampoco se hizo nada para preparar la infraestructura comercial en función de las nuevas perspectivas que se le trazaban. Lo único que hubo planteado como plan estratégico desde el punto de vista comercial, iniciado por (el director de Casinos, Juan Carlos) Bengoa, fue el cambio de esquema de funcionamiento de los slots: pasar de propiedad municipal a que en su gran mayoría los mismos fueran suministrados por arrendatarios privados que percibían un porcentaje importante de las ganancias que daban esas máquinas. A la postre no lograban amortizar el costo que la operativa municipal tenía y fueron a su vez fortaleciendo la curva ascendente de pérdidas municipales.
El gran agujero negro fue sin duda Carmitel, que es la empresa que tuvo la concesión del Hotel Casino Carrasco. Concesión que se firma en el 2000 y que naufragó, fruto de la complacencia de las autoridades y funcionarios municipales. Esto generó dos cosas: tener cerrado durante un tiempo el casino, pero además la IMM abre en forma directa otro casino, el de Oceanía, que más que un respaldo al Carrasco terminó siendo un competidor, porque no contuvo la oferta y no se cerró cuando el Carrasco empezó a trabajar.
¿Esta política fue deliberada para favorecer a un sector privado, como afirma la Federación Nacional del Juego?
A nadie le puede pasar desapercibido un fenómeno de esta naturaleza, que impacta de esta forma en las arcas municipales. Hay cosas que nos llaman poderosamente la atención: que no se advierta esta realidad, algunas repercusiones inmediatas de altos jerarcas municipales de la época, por ejemplo Roselli, cuando en setiembre de 2005 y detonado el problema manifiesta: «ante esta realidad a los casinos municipales habrá que cerrarlos o pasarlos a manos del Estado». Hoy, el senador Rubio pone arriba de la mesa el tema de la privatización de los casinos, y llama poderosamente la atención la desidia, el descontrol y el desorden en el cual fueron sumergidos los casinos municipales en el pasado quinquenio.
Es muy difícil creer que haya una estrategia deliberada en ese sentido, porque si uno pone honestamente a discutir una política arriba de la mesa si son o no rentables los casinos creo que va a haber gente dispuesta a discutirlo, nosotros mismos estamos dispuestos.
Perdió la banca, en este caso la IMM, no sabemos quién ganó ni por qué motivo.
No descarto que detrás de eso, como se viene diciendo, haya también una estrategia deliberada o de privatizarlos o de desprenderse de ellos de la órbita municipal y pasarlos a la estatal. Ahora, eso implica tomar determinaciones de fondo, y esas determinaciones hay que discutirlas.
¿Los casinos municipales son rentables?
Para mí son viables. Es un negocio que necesita reorganizarse. Implica una administración muy profesional, al estilo empresas públicas que tienen su directorio, sus autonomías, su sistema de gestión y funcionamiento propio.
El martes, en comisión general, si no traen un plan creíble y tangible voy a proponer contratar una auditoría externa que diseñe un verdadero plan de negocios y un plan de acción que requerirá adaptación, inversión, profesionalización de los funcionarios, tecnificación y muchas cosas más, para de una vez por todas tener el parámetro que hoy no tenemos.
¿Estaría de acuerdo con privatizar los casinos municipales?
No, en principio no. Bien canalizado y administrado el impulso de los privados siempre es dinamizador de las estructuras estatales, pero me parece que el Estado no puede perder el control.
¿Por qué el tema se trasladó al ámbito nacional del Partido?
Nos encontramos ante un problema de escala, que trasciende la frontera municipal. A raíz de las declaraciones del secretario general de la IMM, Heber Ichusty, sobre que de la investigación administrativa y de la auditoría interna surgen elementos que justificarían pasar el tema a la Justicia, se dispara toda una interna política de alto voltaje que empieza a poner sobre la mesa otras denuncias.
Eso coloca la temática a un nivel de escala y a un nivel de preocupación que excede la competencia municipal y justificó que pusiéramos en conocimiento al partido.
Tenemos las perspectivas reales de que la semana que viene adelanten la decisión de enviar esto a la Justicia. Sería lo más sano para el sistema. *
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