"No estuve ni clandestino, ni fugitivo, ni desaparecido", afirmó Tabaré González
¿En estos últimos días usted estuvo ilocalizable?
No estuve ni clandestino, ni fugitivo, ni desaparecido. Hasta el día miércoles 21 estuve de licencia reglamentaria. Fuera del país, en un célebre crucero que promociono a partir de hoy, estuve hasta el domingo pasado.
Llego al país, feliz y contento, desconectado, con algunos días de licencia para ser utilizados en algunas actividades que había establecido con mi familia. El martes de la pasada semana me llaman de mi oficina para decirme que había una citación de la Policía a propósito de un trámite de oficio que estaba llevando un juzgado penal, vinculado al episodio relacionado con la intervención quirúrgica.
Ante esa información ¿qué actitud tiene usted?
Lo primero que hago es averiguar de qué se trata. Busco conocer con miembros del Ministerio de Salud Pública qué estaba pasando. Quería saber si era una acusación por un presunto delito mío o algo por el estilo, porque si era así tenía que presentarme con un abogado. Fíjese que esto ocurre en el momento en que yo llegaba fresquito y lo más campante de un reposo al cual tengo derecho (se ríe).
Me contacté con Delitos Complejos, que era la unidad a la cual se le había encomendado esta investigación. Con ellos concerté un encuentro, luego de explicarles que yo estaba de licencia y con compromisos pendientes. Fue así que resolvimos vernos el miércoles 21, ya que desde ese día yo iba a estar definitivamente en Montevideo. Acordamos eso y así ocurrió.
¿Recuerda el nombre del funcionario de Delitos Complejos?
El subcomisario Ferreira…
¿Cuándo se encuentra con Ferreira?
Este miércoles 21 a las once de la mañana, tal como lo habíamos concertado. Incluso Ferreira o su asistente me comenta que ellos ya habían remitido, el día anterior, todos los testimonios que habían recolectado y que esa misma tarde remitían el mío.
¿Qué le pregunta el comisario Ferreira?
Me pregunta sobre el hecho vinculado a Nicolini y en qué circunstancias había sido informado de las distintas eventualidades. Nada nuevo, porque ya la ministra María Julia Muñoz había informado al Parlamento. Es que acá no hubo ningún secreto ni ocultamiento.
A la entrevista con Ferreira usted no fue con su abogado…
Nooo…Fui solito, solito, a declarar. Fui sin ningún tipo de prejuicios, ni de nada, en tanto se me dijo que era un trámite de carácter testimonial.
¿En algún momento Ferreira le hizo alguna pregunta que usted sintiera que lo estaba involucrando con alguna falta?
Que yo recuerde, no. En absoluto. Me preguntan básicamente sobre las circunstancias, de lo que yo conocía de los episodios. Les relaté que desde el momento que supe que el senador Nicolini estaba internado en el Hospital Pasteur, se dieron instrucciones especiales, que son las normales.
En ese contexto, recordamos las instrucciones a la dirección del servicio de que no omitieran facturar los servicios que se prestaron. Esas instrucciones fueron cumplidas. El nuevo contacto fue en el contexto del Hospital Maciel, después del 10 o 12 de diciembre, cuando me plantean que al haberse presentado una factura sobre una tomografía, se entregó un carné de asistencia gratuita, emitido el 7 de diciembre, fecha que coincide con el día en que se estaba procesando la operación de Nicolini.
Ante esto doy instrucciones para que se investigue, para saber cómo era que ese carné se había expedido. El día 26 de diciembre, el Hospital Maciel eleva un informe donde consta lo hecho por ellos, donde aparece la información de que el tal carné había sido gestionado desde el Hospital Pasteur, como se hace habitualmente cuando el paciente ingresa a los hospitales sin carné de asistencia. Estas cosas ocurren en situaciones de urgencia o casi urgentes. En el caso concreto de Nicolini la operación fue acelerada, previendo un mal que por suerte no existió.
Cuando ingresa una persona sin carné, se tiene un formulario que se envía a Identificación de Usuarios. El reglamento de esa norma establece que ese formulario debe de ir acompañado de un informe de un asistente social, para establecer los derechos. En esta oportunidad y en otras tampoco, eso no se hizo. Además el funcionario que emitió el carné, claramente dice que él no tomó declaraciones, sino que hizo correr los formularios que la computadora ya tiene previsto.
El viernes el diario El País tituló: «Tabaré González se niega (a) ir a la Justicia». Un día antes, el jueves, Búsqueda ya manejó esa versión. ¿Cómo se sintió cuando leyó eso?
Me sentí agredido. Lo digo con toda franqueza, porque sentí que se estaba agrediendo mi idoneidad moral, mi trayectoria. Jamás me negué a nada.
Cuando usted se reunió con el comisario Ferreira, ¿quién más estuvo en esa reunión?
Estaba Ferreira y un funcionario que tomaba las declaraciones.
¿Llamó a Ferreira para preguntarle qué pudo haber pasado con el origen de esa noticia que sostenía que usted estaba ilocalizable?
No, no lo he llamado.
¿No lo va a llamar?
Es una buena idea. El me va a decir que esa información le llama también la atención. Lo voy a llamar, lo voy a llamar (la entrevista fue ayer a las 15 y 40 horas).
¿Tampoco lo llamó él a usted?
Para nada.
¿Cuánto hace que usted vive en su casa actual?
Hace tres años que vivo en el mismo lugar y el número de mi teléfono hace veinte y pico que lo tengo. Es muy fácil localizarme. Si mi secretaria, presentándose como perteneciente a Asse, llama al juzgado y pide el domicilio y teléfono personal de un juez, es muy posible que le digan que no. Estoy seguro que le van a decir que no, porque ése no es el camino ¿verdad?
¿Para usted los sucesos en torno a la operación de Nicolini configuraron un delito, por parte de algunos de los presuntos involucrados?
Uno de los mecanismos básicos que guían los mecanismos de gestión, es el quinto, que habla de la proporcionalidad… Los actos que se adopten en función de las competencias de alguien, tienen que tener proporción con el objeto que está en análisis, que uno no puede hacer pesar determinado tipos de medidas sobre hechos que no ameritan ese tipo de medidas.
Es un concepto práctico que yo he aplicado. Por eso cuando junté toda la información de cómo había sido el procedimiento, junté que los carné habían sido devueltos y anulados, que las facturas habían sido pagadas, que hubo errores. Por otro lado tenía la certeza de que esos errores iban a ser aclarados, seguramente, por una auditoría que habíamos decretado sobre ese servicio desde octubre y que estaba en curso, para buscar su transformación en el marco de los cambios que ya hay en el sistema de salud. Con las nuevas normativas no sólo el indigente va a ser usuario de Asse. Me pareció, en este marco, totalmente innecesario profundizar en el análisis del hecho, porque además no hubo dolo y los errores estaban corregidos. *
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