El presidente brasileño y su discurso tras reunirse con Evo Morales en Brasilia

La visión de Lula sobre América Latina

La próxima visita del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, a nuestro país reaviva el interés por el discurso que pronunció el jueves 15 al recibir en el Planalto a su colega y compañero Evo Morales. Allí, Lula anunció una serie de acuerdos económicos y políticos con Bolivia, que abarcan la energía, la tecnología, la agropecuaria y fundamentalmente, el respaldo político.

Miércoles 21 de febrero de 2007 | 10:05
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Lula a Evo Morales: "Te deseo toda la suerte del mundo para que puedas concretar en Bolivia gran parte de los sueños que llevaste contigo durante toda tu vida".

Lula se pronunció por la integración plena de Bolivia al Mercosur y adelantó que propondrá la eliminación total de las tarifas a los productos bolivianos. Abordó además el tema de la integración y del Mercosur en particular y afirmó: “Debemos, sí, brindar solidaridad, establecer asociaciones y comprender que los países más fuertes económicamente, los más desarrollados desde el punto de vista científico, tecnológico e industrial, son los que deben tener la generosidad de comprender que los acuerdos bilaterales o los acuerdos del bloque del Mercosur deben tomar siempre en cuenta las necesidades de las economías menores, para que podamos vivir en un continente de paz, en donde reine la democracia y el pueblo conquiste definitivamente su ciudadanía”.

 

El discurso de Lula

A continuación LA REPUBLICA reproduce los aspectos sustanciales del discurso de Lula en Planalto al recibir a Evo Morales:

“Es con gran alegría y satisfacción que recibo una vez más aquí en el Planalto al compañero Evo Morales. Su visita coincide prácticamente con el primer aniversario de su mandato presidencial.

La elección del compañero Evo constituye un hito histórico para Bolivia, un país con el desafío de utilizar sus riquezas naturales para la prosperidad de su pueblo, un país que está reconstruyendo sus instituciones con amplia participación popular.

Bolivia y Brasil avanzan juntos en busca de un modelo de desarrollo con más democracia, justicia, igualdad y progreso para todos, en primer lugar, los excluidos. En ese camino el pueblo boliviano tiene, y tendrá siempre en Brasil, la solidaridad y el apoyo para que encuentre su propio destino.

En un relacionamiento tan intenso, no siempre nuestros puntos de vista coinciden ni todas las prioridades y soluciones son las mismas.

Pero esas diferencias son pequeñas si las comparamos con lo que nos une. Tenemos un gran potencial de iniciativas comunes. Esta visita permite dar continuidad a nuestro diálogo franco, abierto y constructivo. Sin condicionantes, sin imposiciones, sin amenazas o rupturas. Así se relacionan países amigos y soberanos.

Los proyectos que firmamos constituyen la base de una asociación estratégica y muestran la amplitud y la intensidad de nuestras relaciones, que van desde la educación hasta la integración física, pasando por la capacitación de recursos humanos, la defensa y cuestiones energéticas.

Tenemos muchos otros proyectos en marcha. Nuestro gobierno ayudará a crear una institución similar a la Embrapa, capaz de generar soluciones tecnológicas adecuadas a las necesidades de la agropecuaria boliviana. Cuando, hace pocas semanas, fueron detectados brotes de fiebre aftosa en Bolivia, la respuesta brasilera fue rápida. Brasil ya donó un millón de dosis de vacuna, y hará una nueva donación en marzo.

El gas es un factor decisivo de integración entre nuestras economías. Queremos que siga siendo el buque insignia de nuestra asociación energética. Ayer, con mucho diálogo, mucha paciencia y, sobre todo, con mucha inteligencia, dimos un paso importante. Los componentes del gas que tienen un valor de mercado reconocido pasarán a ser remunerados por su cotización internacional. Esto hará justicia al valor del gas boliviano y atenderá el pedido del presidente Morales. Paralelamente acordamos que el gobierno boliviano tomará las medidas necesarias para que los nuevos contratos entren en vigencia en los próximos días.

El gobierno brasileño también informó que tomará medidas para que antes del 15 de abril se establezca un precio justo para el gas boliviano en la usina termoeléctrica de Cuiabá. Tendremos la estabilidad y la seguridad indispensables para ingresar a una nueva etapa de nuestra cooperación energética.

Ayer el presidente Morales y yo asistimos a una presentación del polo gas-químico en la frontera. Hablamos sobre el interés de Petrobras de construir una usina de biodiesel en Bolivia. Decidimos explorar también la posibilidad de construir una hidroeléctrica binacional sobre el río Madeira. Esas iniciativas significarán un salto cualitativo en nuestras relaciones y beneficios para ambos países. Agregan valor, generan empleos y atraen inversiones.

Tenemos condiciones para ir mucho más allá del gas. Seremos socios en la revolución de la energía renovable, en la petroquímica y en la generación de energía hidráulica. Brasil apoyará el esfuerzo de Bolivia por industrializarse y por dejar de depender solamente de sus riquezas naturales.

En nuestro encuentro, le reafirmé al presidente Evo nuestro interés en incrementar y diversificar el comercio bilateral. Brasil va a proponer, en el ámbito del Mercosur, la eliminación total de las tarifas a los productos bolivianos, abriendo el camino para el ingreso de Bolivia como miembro pleno del bloque del Mercosur.

Tomamos la decisión de eliminar todas las trabas para que Brasil pueda absorber las exportaciones bolivianas amenazadas por el corte de las preferencias comerciales por parte de los países desarrollados. Apuntamos especialmente a los textiles y la vestimenta, sectores que aseguran empleo a muchos bolivianos.

Vamos a crear las condiciones financieras para la exportación de tractores a Bolivia, fundamentales para la modernización de su agricultura. Brasil participará, asimismo, en proyectos de infraestructura vial en nuestro país vecino.

Conversamos sobre la situación de los brasileños en Bolivia y sobre cómo asegurar su plena integración a la sociedad boliviana. Nos comprometimos a trabajar juntos para regularizar la situación de familias brasileñas de pequeños productores en Bolivia. También vamos a fortalecer la agricultura familiar en los departamentos de Beni y Pando. Eso permitirá que los brasileños sigan contribuyendo con su trabajo a la modernización en curso de la agricultura boliviana. Al mismo tiempo seguiremos regularizando la situación de los inmigrantes bolivianos en Brasil, para garantizarles condiciones de trabajo decente.

Bolivianos en Brasil y brasileños en Bolivia son, en cierta forma, la punta de lanza de la integración que deseamos: una América del Sur unida y solidaria, que tiene como objetivo mayor el bienestar de sus ciudadanos.

Brasil ve con gran satisfacción la presidencia pro tempore de Bolivia en la Comunidad Sudamericana de Naciones. El liderazgo boliviano logró hacer avanzar los trabajos de la Comisión de Altos Funcionarios encargada de afianzar los cimientos de nuestra Casa común.

Brasil también recibió con entusiasmo el pedido de Bolivia de tornarse miembro pleno del Mercosur. Junto a nuestros hermanos argentinos, paraguayos, uruguayos y venezolanos trabajaremos con ahínco en los próximos meses para que la incorporación boliviana se establezca lo antes posible.

Continuaremos trabajando juntos, en el ámbito del G-20, a favor de la liberalización del comercio internacional de productos agrícolas. Solamente uniendo nuestros esfuerzos lograremos avances reales para los países pobres y en desarrollo en la Ronda de Doha.

La presencia del presidente Evo demuestra que Bolivia y Brasil están determinados a llevar adelante los proyectos y los sueños que nos unen y para intensificar aún más la integración política, económica, social y cultural entre nuestros países y pueblos.

Procuramos establecer una asociación estratégica con Bolivia y con los países de América del Sur y de América Latina. Nuestro propósito implica un cambio importante en el comportamiento de Brasil en relación a sus socios de América del Sur y, ciertamente, un cambio de nuestros socios de América del Sur respecto a Brasil. No somos los imperialistas que algunos dicen que somos, no somos hegemonistas como algunos quieren que seamos; somos, sí, un país que comprende que, por su dimensión geográfica, por su importancia económica, por su desarrollo científico y tecnológico, no debe disputar un espacio con ningún país hermano. Debemos, sí, brindar solidaridad,
establecer asociaciones y comprender que los países más fuertes económicamente, los más desarrollados del punto de vista científico, tecnológico e industrial, son los que deben tener la generosidad de comprender que los acuerdos bilaterales y los acuerdos del bloque del Mercosur deben tomar siempre en cuenta las necesidades de las economías menores, para que podamos vivir en un continente de paz, en donde reine la democracia y el pueblo conquiste definitivamente su ciudadanía”.

Luego, Lula se extendió sobre el polo gas-químico en la frontera y la construcción de la usina de biodiesel; habló de afianzar los vínculos mutuos en los próximos 4 años, más que en las décadas anteriores, y, en cálido lenguaje hacia Evo Morales, concluyó:

“Te deseo toda la suerte del mundo para que puedas concretar en Bolivia gran parte de los sueños que llevaste contigo durante toda tu vida”. *

Traducción Niko Schvarz

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