Lula viene dispuesto a "un esfuerzo significativo" para arreglar con Uruguay
El presidente Lula llegará a Uruguay el domingo 25 por la noche, realizará una serie de reuniones el lunes 26 la mayoría de ellas en la residencia de Suárez y Reyes, será agasajado con un almuerzo por parte del presidente Tabaré Vázquez y a la tarde expondrá en la sede de Aladi.
Según pudo saber LA REPUBLICA, la avanzada brasileña que ajustará los últimos detalles de la agenda temática y de las reuniones estará llegando a nuestro país en la tarde del jueves 22.
La política
Si bien la comitiva todavía se está armando, fuentes brasileñas confiaron a LA REPUBLICA que estaría integrada por ministros y también por empresarios que están interesados en invertir en Uruguay.
Sin embargo, desde el punto de vista político la principal noticia es que Marco Aurelio García, el principal asesor de Lula en materia de relaciones internacionales, integraría la delegación.
García es un hombre de absoluta confianza de Lula, a tal punto que asumió la presidencia del Partido de los Trabajadores para intentar resolver la crisis interna, suscitada en el medio de la campaña por la reelección.
García, además, tiene viejos y profundos lazos políticos con el Frente Amplio y personales con la mayoría de sus dirigentes, con los que participa desde 1996 en el Foro de San Pablo, instancia de la cual fue uno de los fundadores.
Marco Aurelio García señaló hace pocos días a la prensa brasileña, al ser consultado sobre la visita a Uruguay, que «es una oportunidad para que dos viejos compañeros se reencuentren».
La dimensión política que pretende darle el gobierno brasileño a este diálogo puede ser un factor clave. Desde Brasilia se ha señalado que Lula «está dispuesto a un esfuerzo significativo» para regresar las relaciones con Uruguay «al plano que nunca debieron dejar».
Las fuentes de Brasilia aseguraron a LA REPUBLICA que «desde que asumió el nuevo mandato, Lula ha mirado mucho más a la región». Destacaron que su primera visita fue a Venezuela, donde firmó relevantes acuerdos con Hugo Chávez e inauguró un puente muy importante entre las dos naciones. Luego dedicó atención a la cumbre del Mercosur y particularmente ha realizado un esfuerzo político y diplomático por solucionar el diferendo con Bolivia por el precio del gas. Este delicado tema se saldó con un acuerdo en el marco de la visita de Evo Morales a Brasilia, la semana pasada.
En Brasil confían en que así como hubo una salida con Bolivia, habrá una con Uruguay y recordaron que ambos problemas «fueron planteados en el marco de la cumbre del Mercosur por los presidentes Morales y Vázquez».
En este terreno, el político, Uruguay reclamaría a Brasil un liderazgo más claro a nivel regional, que incluya terminar con la prescindencia en el conflicto bilateral con Argentina por las pasteras.
La economía
Sin embargo, para Uruguay la dimensión clave de la visita de Lula se dará en el terreno económico y de la integración regional.
La visita de Lula se da en el marco de un fuerte crecimiento de las inversiones brasileñas en Uruguay. Petrobras compró Shell. Realizó una inversión de 80 millones de dólares, administra 85 estaciones de servicio y también tiene un peso decisivo en la distribución del gas, a través del control de Conecta y Gaseba. El banco Itaú acaba de confirmar la adquisición del Banco de Boston, tercero en el ranking por activos del sistema financiero nacional. La trasnacional brasileña Camargo Correa, socia de Ancap en Cementos del Plata SA, propondrá a nuestras autoridades construir una tercera planta de cemento, que insumiría una inversión superior a los 50 millones de dólares. El gobierno brasileño ha decidido reabrir el Banco Do Brasil en Uruguay, lo que facilitará el intercambio comercial entre los dos países.
Las fuentes brasileñas han señalado que en el marco de la visita «se pueden anunciar nuevas inversiones».
Sin embargo, en el terreno comercial no faltan los problemas. El Mercosur tomado como tal sigue siendo el principal destino de nuestras exportaciones. Según las cifras de enero, con 111 millones de dólares el bloque es nuestro principal socio comercial. Discriminados, Brasil tiene 73 millones de dólares y Argentina 38 millones. Incluso tomado Brasil individualmente, es el segundo destino de nuestras exportaciones, solamente superado por Estados Unidos por apenas 4 millones de dólares.
Pero estas cifras no pueden ocultar que tenemos un gran déficit de balanza comercial con el Mercosur, de más de mil millones de dólares anuales y que las trabas para el ingreso de nuestros productos siguen generando problemas.
En el terreno comercial es donde los reclamos uruguayos son más duros. Se insistirá en que se atiendan las asimetrías en el Mercosur y que se efectivicen las propuestas brasileñas para facilitar el ingreso de los productos uruguayos. A través de su canciller, Celso Amorim, Brasil propuso días antes de abandonar la presidencia del Mercosur flexibilizar las normas de origen al ofrecer la posibilidad de que Uruguay utilice hasta 80% de componentes extrarregión en la producción de mercaderías, que entrarían al Mercosur como si fueran nacionales. La medida fue cuestionada por Argentina. Amorim dijo que Brasil «preferiría que el tema fuera resuelto por consenso en el Mercosur» pero si no se puede «la aplicaría unilateralmente».
En tal sentido, como ya informó LA REPUBLICA, Marco Aurelio García dijo a la agencia de noticias Reuters que la visita del mandatario brasileño a Uruguay tendrá como objetivo «hacer avanzar la reducción de asimetrías entre los miembros del Mercosur».
Fuentes del gobierno uruguayo señalaron que el éxito de la visita radica en la voluntad de Brasil para «impulsar varias de las propuestas que en la actualidad ambos gobiernos están conversando, entre las cuales para Uruguay son de alta prioridad los acuerdos en el sector automotriz, donde la balanza comercial es altamente desfavorable para el país, porque importa cerca de US$ 150 millones y las exportaciones son de aproximadamente US$ 8 millones». En este marco, «Uruguay reclama una mejora referida a que por cada dólar que Uruguay exporta a Brasil, el país norteño importe 3 dólares de Uruguay». Tampoco se descarta la posibilidad de que se busque alguna solución para el sector textil uruguayo a través de la captación de inversiones o acuerdos de complementación con empresarios brasileños. *
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