Llamadas al Director
Sobre las escuelas Artigas y Sarmiento
Señor Director:
Ahora que una serie de vecinos ha tomado la iniciativa de cambiarle el nombre a la avenida Sarmiento, se han reavivado en mí los sentimientos de pena, de indignación que me invaden el pasar por la escuela de la calle Canelones y Joaquín de Salterain, en donde veo las placas que dicen, por un lado escuela Artigas y en otra Sarmiento. Yo hace mucho que he pensado incluso en mandar al Codicen o a Primaria una nota, diciendo cómo es posible que tan luego en dos escuelas que tienen el mismo edificio, puedan coexistir los nombre de Artigas y Sarmiento. Teléfono: 9245…
El Director: Si usted se refiere a que las figuras de Artigas y Sarmiento son opuestas y antagónicas y no pueden coexistir sus nombres en el mismo edificio, coincido con usted en el antagonismo, aunque no veo problema alguno en que la casualidad los haya ubicado uno al lado del otro en las escuelas uruguayas. Es parte del libre examen histórico, pedagogía suprema de la libertad de opinión.
Astori no aplica políticas que votó el pueblo
Señor Director:
El martes 23 fue publicado en un diario, un artículo referido a la firma del Tifa. En una parte de este artículo se extraen frases pronunciadas por el ministro de Economía, Danilo Astori, que más que preocupante, son lamentables, porque dice: «El Uruguay es un país pequeño, frágil y vulnerable». Este señor se empeña y esfuerza en firmar un tratado con este lobo, inclaudicable y voraz que es Estados Unidos. Yo pregunto: ¿quién le pone coto a las actitudes de este ministro que conduce al país por este camino? Está llevando adelante políticas que no son las que el pueblo izquierdista votó en las últimas elecciones. Teléfono: 9012…
El Director: Se podrá o no discrepar con la política que aplica Danilo Astori. Pero no tengo duda alguna que es un hombre de izquierda, frenteamplista de la primera hora y que no traicionará las ideas fuerza del socialismo uruguayo. El cree que la sociedad de ciudadanos iguales sólo se logra mediante la administración de la riqueza y no de la pobreza. Y para ello eligió un camino de desarrollo que para una buena porción de nuestra izquierda es erróneo. El curso de la historia dirá más temprano que tarde si se equivocó. Debo recordarle, estimado lector, que Danilo acotó la decisión de la mayoría sobre el TLC, contrariando su convicción. No es poca cosa.
Ciudadanos de primera, segunda y tercera categoría
Señor Director:
Ahora me doy cuenta que hay ciudadanos de primera, de segunda y de tercera. Es con gran pena que lo digo. Estoy muy disgustada porque en el caso de Andrés Trigo, de Colonia, no hubo un despliegue como el que hay en Piriápolis, que los dos jóvenes se merecían por supuesto aparecer. Pero me parece que hay diferencias económicas aquí. Es demasiado el despliegue, y por Andrés Trigo no hicieron nada, ni parecido y ni siquiera aparece el culpable. Me gustaría que se preocuparan también por el caso de Colonia. Teléfono: 3366…
El Director: No estoy de acuerdo en establecer un ranking macabro de iniquidades. Todos estos delitos deben ser investigados en igualdad de condiciones. En este caso no creo que hayan influido las diferencias económicas de las víctimas, sino el impacto en la opinión pública, y la espectacularidad misteriosa del caso.
El ingeniero Ricaldoni y las condiciones de reclusión en dictadura y en democracia
Señor Director:
Durante la dictadura de Bordaberry se intervino la Universidad de Montevideo, siendo en el momento el decano de la Facultad de Ingeniería, el ingeniero Ricaldoni, que a su vez ocupaba el rectorado de la Universidad, por ausencia del titular, quien estuvo detenido y procesado por asistencia a la subversión. Durante la internación en la Jefatura de Policía, tuvo un problema respiratorio, pulmonar, similar o parecido, de cierta importancia, como tiene Bordaberry. Mi padre fue internado en el Hospital Militar, teniendo la sociedad Impasa. Quiero que se vea la diferencia de una cosa que se hace en dictadura, y otra que se hace en democracia. Teléfono: 099691…
El Director: Usted mismo lo menciona, amigo lector. Las condiciones de reclusión que sufrió su padre, el recordado ingeniero Ricaldoni, como otros patriotas, fueron muy distintas, en uno y otro período. Mientras los detenidos por la dictadura sufrieron torturas, castigos y decenas debieron pagar con la muerte sus ansias de libertad y de anhelo por una sociedad mejor para todos. Hoy los tiranos y represores, pueden comprobar los beneficios que otorga la democracia, y las decisiones de una justicia libérrima, que en su momento fue avasallada por los que hoy se refugian en ella.
Compartí tu opinión con toda la comunidad