El presidente del FA se retiró muy molesto de la última reunión de la Mesa Política

Brovetto: "Me tengo que ir; mejor dicho: me quiero ir"

«Me tengo que ir; mejor dicho: me quiero ir», dijo el pasado miércoles el ingeniero Jorge Brovetto, al finalizar la reunión de la Mesa Política del Frente Amplio, que «no resolvió nada» sobre el Tifa, tal como dijo el socialista Manuel Núñez a LA REPUBLICA, aunque al no expedirse dejó con «las manos libres» al gobierno.

Esas palabras cayeron como un balde de agua fría. Para los presentes expresaban el malestar del presidente de la coalición de izquierdas, que bien podía ser transitorio, pero también podía estar mostrando que a Brovetto ya se le terminó la paciencia para seguir al frente de ese cargo. En la reunión anterior de la Mesa Política, el pasado lunes, Brovetto se había opuesto a que se pasara a cuarto intermedio y a que participaran de la reunión dirigentes sectoriales que no habían sido electos en las elecciones internas. Que la Mesa Política no haya logrado consenso para apoyar el acuerdo de inversión y comercio bilateral con Estados Unidos, producto de la rebelión de los delegados de base, muestra que la fuerza política sufre fuertes tensiones internas y que hay un distanciamiento con el gobierno.

Si bien la composición de la Mesa Política cambió después de las últimas elecciones internas, eso sólo ocurrió en el área de la representación de los sectores políticos. Mientras, los delegados de base siguen siendo los mismos, respondiendo a lo que se ha dado en llamar el «Grupo de los 41″, donde el Partido Comunista tiene un peso sustancial. Distintos dirigentes consultados coinciden en señalar que la falta de sintonía entre el gobierno y la fuerza política es responsabilidad de las dos partes, pero particularmente del Frente Amplio.

Un ejemplo de esta disonancia es el reciente debate sobre el Tifa, cuyo texto estaba pronto el jueves 18 de enero, pero que no pudo ser analizado hasta el lunes 22 de enero porque los dirigentes de la Mesa estaban en pleno uso de su licencia política. También consideran que el texto que finalmente se firmó ayer con Estados Unidos «pudo haberse terminado antes» por parte del Poder Ejecutivo. Pero «si la Mesa Política no hubiera estado de licencia la reunión bien se hubiera podido realizar el mismo jueves 18, teniendo así seis días para analizar su contenido.

Consultadas nuestras fuentes acerca de si el texto fue analizado en el Consejo de Ministros, se nos dijo que no. «El texto está contenido en cuatro papelitos, con una redacción muy sencilla, es una especie de formato tipo, sólo para comenzar a analizar las posibilidades de inversión y de comercio», por lo cual no hay mucho para analizar. Además, cuando en octubre pasado el presidente, Tabaré Vázquez, dijo que se iba a trabajar para concretar el Tifa con Estados Unidos y no por un TLC, «todos los ministros lo aprobaron con un cerrado aplauso», se recordó. Se dijo también a LA REPUBLICA que para la mayoría de los sectores que acompañan la iniciativa del Tifa, que se firmó ayer con la Casa Blanca, eso no es lo mismo que votar un TLC.

 

Diálogos de verano

A la vez, y en forma paralela al debate sobre el Tifa, comenzaron a promoverse reuniones entre distintos sectores del Frente Amplio, para analizar cuatro temas: inserción internacional del país, política económica, situación interna del Frente Amplio y reelección presidencial. La novedad está en que a estos diálogos de verano no han sido invitados, por el momento, dirigentes de Asamblea Uruguay, de la Alianza Progresista ni de la Vertiente Artiguista.

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje