"El fallo, si bien fue un tropezón para Uruguay, tiene elementos positivos"
¿Cuál es su evaluación sobre la decisión de la Corte de La Haya de desestimar el pedido de Uruguay en torno a los cortes de ruta?
En primer término, creo que habría algunos aspectos sobre los cuales sería bueno precisar ciertos detalles; en la ordenanza la Corte reconoció tener jurisdicción sobre el caso, pero entiende que no están dados los elementos necesarios para conceder las medidas previsionales, que derivarían de daños graves, inminentes e irreparables.
Además, la ordenanza reafirma lo que la Corte dijo en junio cuando Argentina pidió las medidas precautorias y entendió que Uruguay tenía derecho a continuar con la construcción de la planta de Botnia. Es decir que una vez más se ratifica que Uruguay está en su pleno derecho de seguir adelante con este emprendimiento.
A forma de resumen, se podría decir que se trató de un tropezón para Uruguay, porque si bien no fueron concedidas las medidas solicitadas, tiene aspectos positivos, por ejemplo, reconocer la competencia en el tema y la reiteración del llamado a las partes a no agravar el conflicto.
Igualmente la Cancillería mantiene una visión diferente en lo que se refiere a las medidas cautelares…
Exacto. Nosotros respetamos y acatamos la decisión, pero desde el punto de vista jurídico tenemos una visión diferente, y así lo expusimos en La Haya al momento de la presentación. Entendemos que sí están dados los elementos que hubieran ameritado la concesión de las medidas precautorias. En particular, consideramos que la acción del corte de los puentes estaba dedicada a impedir la continuación de la planta de Botnia, lo cual perjudicaba los derechos de Uruguay, en el juicio principal (iniciado por Argentina por contaminación que generaría Botnia y el no cumplimiento del Tratado del Río Uruguay), se verían afectados.
Respecto a la decisión La Haya hay otra cosa que no debemos olvidar, y es que se trata de un procedimiento incidental sobre uno principal, al igual que lo fue la solicitud de medidas precautorias que realizó Argentina en junio de 2006.
Es decir que la decisión no afecta ni modifica en ningún aspecto la denuncia de fondo.
En absoluto: son cosas totalmente independientes. Las medidas precautorias tienen un objeto muy concreto y muy claro, donde la Corte evalúa si se dan o no las condiciones para conceder estas medidas y falla en ese sentido. Pero de ninguna manera supone un prejuzgamiento en la causa principal.
El texto en ningún momento dice que los cortes de ruta sean legítimos. ¿Cómo analiza ese aspecto?
Sin duda que ese es otro elemento importante. Sin bien la Corte no concede las medidas precautorias, a lo largo del texto, en ningún momento está dicho que los cortes sean legítimos. La Corte no lo dice, y evidentemente mal podría decirlo. En este caso, no juzgó la legitimidad o no de los cortes, sino que analizó la procedencia de adoptar medidas cautelares.
¿Existía una confianza desmesurada respecto a una decisión favorable a Uruguay?
Nosotros estábamos confiados en la solidez de nuestra posición jurídica, y creíamos que habían elementos muy fuertes para que la decisión fuera positiva para el pedido uruguayo, pero lamentablemente no ha sido esa la interpretación de la Corte. Igualmente sobre el final del texto se reitera un llamado a las partes para no agravar el conflicto.
¿Cómo se puede aplicar ese pedido?
Es un llamado a que las partes se abstengan de tomar medidas que supongan un agravamiento de la situación, e insta a encontrar una solución dialogada y pacífica.
El canciller Gargano reiteró que Uruguay no negociará mientras persistan los cortes en las rutas. Más allá de esta postura del gobierno, ¿cuáles serán los próximos pasos a seguir?
Nosotros seguimos sosteniendo que es necesario levantar el corte del puente porque hay que crear un clima adecuado para el diálogo, y con una medida de presión, no están dadas las mejores condiciones para poder negociar. Sin perjuicio de esto, Uruguay ratifica su voluntad de diálogo para encontrar una solución a este problema.
Gargano también señaló que a pesar de la decisión de la Corte, Uruguay tiene la posibilidad de eventualmente presentar otra demanda similar. ¿Usted considera viable esa opción?
El Tribunal entendió que tenía jurisdicción para entender en el asunto, entonces la Corte lo que dice es que al momento en que Uruguay realizó el pedido, no están dados los elementos para adoptar las medidas, pero Uruguay puede presentarse en cualquier momento y volver a solicitarlas en el futuro, pero todavía es muy prematuro adelantarlo.
El gobierno argentino si bien no ha apoyado los cortes tampoco ha mostrado gran interés en poner fin a esta medida. ¿Cuál cree usted que será ahora la postura del gobierno de Néstor Kirchner?
Yo escuché algunas manifestaciones de jerarcas del gobierno argentino en el sentido de favorecer el diálogo y encontrar una solución negociada. Creo que es una buena señal y esperemos que podamos avanzar.
Pero por otro lado se vio por televisión el festejo de los piqueteros de Gualeguaychú que están dispuestos a mantener el corte el tiempo que sea necesario.
-Yo creo que debemos apostar a la voluntad de diálogo, aunque está claro que es un tema muy sensible, sobre todo para las poblaciones litoraleñas del río, pero esperemos que con el tiempo puedan entender los argumentos. Estas cosas llevan tiempo y ojalá que el tiempo nos ayude en encontrar una salida.
Hablando en términos futbolísticos y tomando en cuenta el transcurso del proceso en La Haya y en el Mercosur: ¿se puede decir que Argentina descontó un gol y ahora el partido está 3 a 1 a favor de Uruguay?
(Se ríe). A mí no me gustan mucho las comparaciones futbolísticas porque estamos en un terreno bastante diferente, aunque tienen la ventaja de ser muy gráficas. Ya que la pregunta la plantea en esos términos, más que decir que nos hicieron un gol, preferiría decir que nos atajaron un penal. *
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