Intendencia de Canelones niega que la tasa de circulación que estudia implique una innovación o una ruptura del acuerdo

Se está preparando otra batalla en la guerra de las patentes

El Director de Tránsito y Transporte de la Intendencia Municipal de Canelones, Marcelo Fernández, dio su punto de vista sobre las políticas que aplican en materia de patentes y sobre algunos cambios que se están estudiando: «En materia de patente de rodados preocupa darnos cuenta que algunos departamentos tienen una relación habitantes-vehículos tan alta como en Europa. Uno debería preguntarse por qué».

La furibunda reacción del intendente interino de San José, José Luis Falero, ante el anuncio de Canelones de que estudia instaurar una «tasa de circulación» es lógica. San José ha sido, junto a Flores, el nudo del problema.

Fernández dijo a LA REPUBLICA que «Canelones no está innovando en la materia, estamos muy lejos por lo tanto de provocar, con esta medida, una guerra de patentes o reeditar una caza de brujas. Simplemente estamos analizando la posible puesta en práctica de un instrumento jurídico que podría denominarse tasa vial o de circulación. Se busca que efectivamente quienes viven en un departamento tengan la obligación de empadronar su vehículo en ese mismo departamento. En departamentos como Rivera, Lavalleja y Treinta y Tres ya lo aplican. Consiste básicamente en cobrar una sobretasa a aquellos residentes en un departamento ­tanto de forma temporal como permanente­ que tienen sus vehículos empadronados en otra comuna.
Además el director de Tránsito de la Comuna Canaria defiende que «La aplicación de esta tasa corresponde a lo acordado en el Congreso Nacional de Intendentes. En diciembre del año pasado el Congreso estableció que los vehículos cero kilómetro debían pagar la misma patente, sin importar donde se empadronaban, y que las personas que residen en un departamento deben obligatoriamente empadronar en él. Ahí se maneja el concepto de domicilio y residencia. El valor de la alícuota que determina la patente de rodados debe estar fijado a partir de una tabla de aforos que publica oficialmente el Congreso Nacional de Intendentes».

La intención de instrumentar medidas se explica porque «Existe la percepción de que hay vehículos, paradójicamente los de mayor valor, circulando de forma habitual en las ciudades de Canelones (empadronados en otros lugares); vehículos de personas que uno conoce, que residen en el departamento.

Puede ser que esto se deba al hecho de que tienen otra propiedad en un departamento limítrofe, cosa que los estaría exonerando del pago de esta tasa, porque si justifican tener su trabajo habitual o propiedades en otro departamento, naturalmente esta tasa no es de aplicación.

El que circule en un vehículo empadronado en otro departamento es quien debe demostrar que efectivamente reside en otra comuna y si no puede demostrarlo se pondrán en práctica los mecanismos que están establecidos, por ordenanza de Patente de Rodados de 1968, es decir la obligatoriedad de empadronar donde se reside. Así fue el acuerdo celebrado en diciembre en el Congreso».

 

Números sospechosos

Acá juega la «viveza criolla». Unos buscan dónde empadronar por razones de conveniencia, otros establecen un sistema que permite recaudar más cobrando menos.

Pero no parece de buena administración presupuestar sobre la base de tributos cuya recaudación se obtiene con métodos de dudosa legalidad y clara inconveniencia.

En las reuniones del Congreso de Intendentes no se muestran los números, por eso no es fácil analizar y hacer comparaciones acerca de la relación vehículos­habitantes que menciona Fernández.

Sin necesidad de admitir que sea correcta la estimación de que cerca de un tercio de los vehículos empadronados en San José no circulan en ese departamento, también hay quien sostiene que Flores tendría empadronado un vehículo por habitante.

Frente a eso en San José son menos de uno cada tres. Santiago Brun, vecino de Playa Pascual, aporta datos interesantes. En el domicilio de un residente de la zona, Luis Mulethaler, popularmente conocido como «El Colorado», figuran 1.200 vehículos. El mismo se encarga de pagar las cuotas y según relata Brun no es el único que se dedica a ese tipo de gestiones.

De todas maneras no hay duda de que se ven por todas partes. En Montevideo y hacia el Este las viejas chapas azules, algunas en coches buenos y relativamente nuevos, son comunes.

También se ven muchas de las nuevas en coches último modelo de subido valor y en autos que están identificados como de empresas radicadas fuera del departamento de San José, que los alquilan sin chofer.

Por otra parte, la directora de Tránsito de la IMSJ, doctora Mónica Tedesco, confirmó al periódico «San José Hoy» que una norma similar a la que pretende instrumentar Canelones está vigente en San José, aunque no se aplica.

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