También reclamó "flexibilidad" al bloque para poder comercializar sus productos fuera de la región

Vázquez pidió "justicia" y no "dádivas" al Mercosur para superar las asimetrías

El mandatario asistió a la última de las dos jornadas de la 32ª reunión del Consejo del Mercado Común del Mercosur que finalizó ayer en Rio de Janeiro y en la que, entre otras decisiones, se realizó el traspaso de la presidencia pro témpore de Brasil a Paraguay.

Unas horas antes de partir a Brasil, donde no permaneció más de 14 horas, Vázquez había expresado que no tenía demasiadas expectativas en el Mercosur.

«El Mercosur, así como está, para los países de economía de escala menor, como Uruguay y Paraguay, no sirve. Esto no quiere decir que estemos negando la necesidad de un proceso de integración, al contrario, creemos y seguimos creyendo en la necesidad de estos procesos en un mundo globalizado, pero en otro marco de integración, no en el que tenemos en este momento que no es acorde a los países de economías pequeñas», dijo Vázquez el pasado miércoles 17 a radio El Espectador.

Precisamente ayer, durante su exposición ante los mandatarios de los países plenos y asociados al Mercosur, y naciones invitadas, el jefe de Estado dijo que para algunos países menores de la región, como Uruguay, el intercambio comercial dentro del bloque regional es «absolutamente deficitario». Como ejemplo, propuso el caso de Uruguay, que según el mandatario, tiene «un déficit comercial de US$ 1.000 millones en la región».

Añadió que en 2006 Brasil compró a Uruguay autopartes por un monto de «U$S 5 millones, mientras que Uruguay adquirió a Brasil autopartes por aproximadamente U$S 150 millones».

«Esta realidad que existe y en la que insistimos permanentemente con respeto, pero creemos que con argumentos, debe ser contemplada por una flexibilización que el Uruguay ha planteado en un documento que presentó en octubre de 2006, en el cual hacemos un diagnóstico y, además, una propuesta concreta que solicitamos sea estudiada y decidida a la brevedad», acotó Vázquez durante una exposición que no se prolongó por más de ocho minutos.

 

La metáfora «del puma»

La controversia con Argentina se trasladó al agua de mesa. Vázquez realizó una encendida defensa del agua industrializada en nuestro país, que había sido distribuida a las diferentes delegaciones. Sin embargo, la de Argentina, encabezada por Kirchner, colocó una botella «Villavicencio» fabricada por ese país.

En su discurso Tabaré Vázquez utilizó una metáfora para ilustrar e intentar advertir a los presidentes de los países mayores del bloque que no se deje sin contenido al Mercosur.

Señaló, tomando en sus manos, que ante cada uno de los asistentes a la reunión había una botella de agua mineral que surge de tierras uruguayas: «En su etiqueta está el nombre: ‘Fuente del Puma’. El puma es un animal autóctono de nuestras tierras, un hermoso gran felino que lamentablemente el avance y el progreso civilizatorio ha llevado a su desaparición, y hoy simplemente es un nombre en una etiqueta», dijo.

Por lo cual, pidió que en los procesos de integración, a los cuales Uruguay apuesta fuertemente, no se termine haciendo que «los nombres de los pequeños países que integran el Mercosur sean simplemente un impreso en una etiqueta en estas reuniones». Luego de tal planteo, expresó que Uruguay reclama por sobre todas las cosas «justicia en el tratamiento de las asimetrías que existen en el proceso de integración. Después vendrá la solidaridad y la generosidad».

Acotó que los países de pequeñas economías, «al igual que los pobres de nuestras tierras» no son «objeto de beneficencia ni de dádiva», sino sujeto de derecho al cual apelamos. Esa es la esperanza y la confianza que tenemos».

 

«300 millones de habitantes»

Vázquez arribó ayer a la Base Aérea Número 1 próximo a la hora 19.00. Su llegada se retrasó en aproximadamente dos horas debido a los fuertes vientos que se registraron en el aeropuerto de Rio de Janeiro, lo que provocó que el avión «C 120 – Brasilia» de la Fuerza Aérea Uruguaya no pudiera despegar a la hora prevista.

El mandatario viajó de regreso a Montevideo junto con los ministros Reinaldo Gargano (Relaciones Exteriores) y Danilo Astori (Economía). Apenas pisó suelo uruguayo el mandatario abordó el automóvil oficial, que lo estaba esperando en la propia pista de aterrizaje, para dirigirse a su domicilio particular de la calle Buschental, por lo que no realizó ningún tipo de declaraciones a la prensa. Quien sí realizó declaraciones públicas fue Gargano, y remarcó la «trascendencia» de la cumbre al recibir a Bolivia para incorporarse como miembro pleno del bloque. El canciller añadió que el Mercosur alcanzó la dimensión geográfica de 14 millones de kilómetros cuadrados y 300 millones de habitantes, y agregó que en ese proceso de integración posiblemente se incorpore Ecuador. Aseguró que se concretaron cinco proyecto del Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (Focem), «tres para Uruguay y dos para Paraguay, al tiempo que se considerarán otros dos proyectos para Uruguay que se analizarán en Asunción en febrero y se resolverán en abril». Si bien antes de las declaraciones de Gargano se advirtió a la prensa que no se podrían realizar preguntas. De todas maneras se le pudo inquirir al jefe de Estado acerca del planteo que realizó el canciller de Paraguay, Ruben Ramírez referido a que se resuelva el diferendo entre Uruguay y Argentina por las plantas de celulosa, basándose en el Tratado de solución de Controversias. Ante lo cual, Gargano respondió que «eso ya está pronunciado y hay una sentencia al respecto». *

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