Darío Pérez se sumó al pedido de remoción de directora de Hospital
El diputado Darío Pérez (Cabildo 1813), junto a legisladores del Partido Nacional y del Partido Colorado de Maldonado, reclamó ayer a la ministra de Salud Pública, María Julia Muñoz, el cese de la directora del Hospital Elbio Ribero.
La secretaria de Estado se comprometió a «no cobrar al grito» y a analizar cada una de las denuncias contra Silvana Amoroso, directora del Hospital Elbio Rivero. Los legisladores concurrieron acompañados, entre otros, por el presidente del Sindicato Médico del Uruguay, Alfredo Toledo. La delegación estuvo integrada por los diputados de Maldonado Federico Casaretto (Correntada Wilsonista), Germán Cardoso (Foro Batllista) y Darío Pérez (Liga Federal Frenteamplista), además de un grupo de médicos del hospital y el presidente del SMU. A la ministra le plantearon la «difícil situación que se vive en el hospital desde 2005, por el pésimo relacionamiento con la directora».
La disconformidad de médicos y funcionarios no médicos con la dirección del hospital comenzó en agosto de 2005, cuando Amoroso «corrigió» decisiones de los jefes de servicio, quienes tienen una tarea asistencial y no administrativa, indicaron fuentes consultadas.
Las discrepancias llegaron a su punto más elevado cuando la dirección del hospital colocó en cartelera una nota en la cual, entre otras cosas, expresó que anteriormente las direcciones de los hospitales de Salud Pública «tenían compromisos evidentes en los ámbitos privados, el ingreso de funcionarios se realizaba por clientelismo político, había dedicación mínima y ni los funcionarios ni los usuarios estaban incorporados a la gestión».
Los médicos reaccionaron, le retiraron la confianza a Amoroso y solicitaron su renuncia.
Ante el planteo de la delegación, la secretaria de Estado reconoció que el comunicado de la dirección del hospital fue «poco feliz».
Casaretto también expresó a Muñoz que Amoroso cometió una irregularidad cuando la secretaria administrativa de la dirección tomó licencia, ya que en su lugar colocó a «un estudiante de medicina honorario y vinculado a un dirigente político del partido de gobierno, sin haber solicitado ningún requisito legal como para poder ingresar a ese lugar».
El legislador también dijo que los funcionarios de enfermería plantearon que en algunas oportunidades «hay un enfermero por cada 56 pacientes y que ello los expone a inminentes conflictos legales, pero la directora les tomó el pelo». Por su parte, Germán Cardoso le expresó a la ministra que entre 2005 y 2006 se sucedieron cuatro conflictos por lo que la situación se hace «insostenible, por la falta de respaldo del personal hacia la directora». *
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