Juez Oyarbide puede juzgar a uruguayos por crímenes en el gobierno de Isabelita
Los militares y policías uruguayos que participaron de secuestros y desapariciones en Argentina durante el gobierno de Isabel Martínez de Perón (1974-1976) pueden ser juzgados por el juez federal argentino Norberto Oyarbide, quien declaró como crímenes de lesa humanidad a los delitos de la época.
El juez Oyarbide, quien ya pidió la extradición de varios uruguayos vinculados a la desaparición de los niños Simón Riquelo y Macarena Gelman, sentenció que los delitos cometidos entonces por la Alianza Anticomunista Argentina (Triple A) fueron contra la humanidad y por tanto son imprescriptibles.
Oyarbide ordenó el lunes la detención del ex comisario Juan Ramón Morales (ver más información en la sección Mundo) y días atrás pidió la extradición desde España del ex subcomisario Roberto Almirón, ambos miembros fundadores de la Triple A y responsables de más de 1.500 crímenes cometidos antes del golpe militar de marzo de 1976.
Los operativos realizados en esos años en Argentina por los militares y policías del Organismo Coordinador de Operaciones Antisubversivas (Ocoa) uruguayo tuvieron «asistencia» no oficial de policías y militares argentinos, que se regían bajo una democracia, y habrían recibido «apoyo» de miembros de la Triple A.
Ocoa y Triple A
La patota del Ocoa operó en Argentina desde poco después del golpe de Estado dado el 27 de junio de 1973, un año antes de que «Isabelita» accediera a la presidencia, con el asesoramiento del influyente José López Rega, fundador de la Triple A.
Entre los delitos que los efectivos del Ocoa cometieron en Argentina durante el gobierno de Isabel Perón se incluyen las desapariciones de Eduardo Pérez Silveira (06/05/74), Gualberto Ojeda (28/06/74), Washington Barrios (17/09/75), Natalio Dergan (28/11/75), Juan Micheff (12/75) y Roberto Castro Pintos (12/75).
También a fines de 1974, los uruguayos trasladaron desde Buenos Aires a Floreal García, Mirtha Hernández, Héctor Brum, María de los Angeles Corbo y Graciela Estefanell, quienes luego aparecieron fusilados en la localidad uruguaya de Soca. El niño Amaral García estuvo 10 años desaparecido.
Las actividades conjuntas de militares y policías uruguayos con el aparato represivo paraestatal de la Triple A, también incluiría luego los asesinatos de Zelmar Michelini y Héctor Gutiérrez Ruiz y los secuestros y desapariciones efectuados con la banda de Aníbal Gordon en Automotores Orletti. *
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