Tabaré Vázquez tenía suficientes antecedentes para movilizar al ejército en defensa de Botnia

Uruguay asume con firmeza defensa de su política forestal de dos decenios

El 15 de mayo pasado transcribimos argumentos fundamentados de la profesora uruguaya Antonia Yáñez –especialista en temas internacionales–, emitidas en La ONDA digital. Yáñez aseguró que «la paz en América del Sur es incierta», y que el Estado Mayor del Ejército Brasileño estableció que la zona de Gualeguaychú y Fray Bentos no estaba lejos de una «hipótesis de conflicto armado» entre los dos países. Esta misma versión lo dijo, casi en forma paralela, el diario Correio Braziliense.

La preocupación de Yáñez fue mucho más precisa, cuando manifestó su alarma porque el presidente Néstor Kirchner transformó el tema ambiental en una «causa nacional», afirmación que sostuvo el 5 mayo, diez días antes del artículo recogido por LA REPUBLICA, durante un acto de masas en Gualeguaychú, que se hizo con muchos bombos en las puertas de Uruguay y con la presencia de Romina Picolotti, que terminó siendo la ministra de Medio Ambiente de la Argentina.

El 19 de ese mismo mes el Servicio Privado de Información de Argentina relató que estuvo en las maniobras del Ejército Argentino Paraná 4. Un ejercicio que por la cantidad de personas y material bélico fue uno de los más importantes en los últimos 20 años, acotó.

«Como dato de interés no escapó la pregunta al general Bendini ni a otros miembros del ejército (argentino), si esto no se relacionaba como una acción psicológica por el problema de las papeleras en Uruguay. Por supuesto la respuesta fue que no. Ya era algo que ´estaba programado y que se hacía todos los años», dijo el militar al que nadie le creyó, en declaraciones al Servicio Privado de Información.

Pero si nos vamos más lejos en el pasado, nos encontramos que en julio de 2005 ya se hablaba en Argentina sobre el estado de alerta y posible movilización de efectivos militares del ejército argentino, hacia la zona conflictiva. Esta información generó una fuerte polémica entre Página 12 (el diario de Kirchner, según Jorge Lanata) y el grupo «Investigaciones Rodolfo Walsh», sobre la veracidad de la información, que fue recogida por la agencia internacional de noticias AP.

En el marco de esa polémica, por momentos muy dura, «Investigaciones Rodolfo Walsh» agregó que 100 efectivos uruguayos «se sumarían a 200 provenientes de los departamentos de Tacuarembó y Durazno», como respuesta a los argentinos.

Pasaron los meses, la atención se centró en La Haya y en el show mediático fronterizo, hasta que Argentina comenzó a sentir que por la vía legal iba al muere. En los últimos días Kirchner perdió en el Mercosur, perdió en La Haya, perdió en el Banco Mundial y Boca perdió con Nacional. Toda una serie de fracasos mientras el calor anunciaba que se venía el verano y el turismo en ambos lados del Río Uruguay.

En noviembre se comenzó a sentir que la radicalización de los ambientalistas argentinos venía creciendo y a pasos de gigante. Brecha alertó sobre la posibilidad de que «cinco mil» argentinos cruzaran la frontera para crear una situación de hecho y terminaran cercando a Botnia. El 21 de noviembre apareció un dibujo en Página 12 donde surgieron tres posibilidades ante el conflicto de las pasteras: construir un muro que impida el paso de los turistas, seguir cortando los puentes o «volar» Botnia. Esto fue publicado en el diario de Kirchner (nadie pidió disculpas por el disparate o amenaza publicada).

Un día después LA REPUBLICA tuvo contacto con dos personas próximas al Presidente uruguayo, para analizar estos temas. Una de ellas confirmó su preocupación por la suerte de Botnia –los días posteriores confirmaron sus preocupaciones –, pero otra agregó: «También estamos atentos sobre la refinería de Ancap en La Teja», sin aportar más información. Días después un ambientalista uruguayo dijo en una radio capitalina, en horas de la tarde, que se habían escuchado «explosiones» en la refinería, lo que fue desmentido categóricamente por autoridades de Ancap. Se estaba ante un simple bolazo, pero lanzado en el marco adecuado.

El 28 de noviembre Ultimas Noticias anunció desde su portada que el gobierno uruguayo se disponía a proteger a Botnia con efectivos del ejército. Sobre el mediodía Jorge Vázquez, hermano del Presidente y secretario de la Presidencia, confirmó la especie, quitándole dramatismo al señalar que era por «precaución». En la Casa Rosada el silenció inundó las amplias salas, esperando una versión oficial de los orientales.

De este lado del río, Tabaré Vázquez y el «jefe de la oposición», Jorge Larrañaga, almorzaban en la residencia de Suárez donde trataron, entre otros temas, la movida militar del Presidente. Jorge Batlle no dejó dudas de que apoyaba a Vázquez.

El jueves sobre el mediodía, Kirchner no pudo contener su malhumor. En la provincia de Buenos Aires el Presidente argentino le reclamó a Tabaré Vázquez «que se rectifique» ante el envío del ejército a la planta de Fray Bentos. «No nos merecíamos esta afrenta», manifestó. A la vez se conocía que Uruguay concretaba su denuncia ante La Haya por la inacción de Kirchner ante los piquetes, y limitaba las importaciones desde Argentina.

Ese mismo día, unas horas antes del lamento del Presidente argentino, se conoció una información del Washington Post que decía que una mujer argentina de 88 años se ofreció como bomba-suicida para atentar contra Botnia, a lo que el senador Jorge Saravia dijo que en Uruguay «los servicios no manejan esa información, pero sí la posibilidad de un copamiento o un atentado a la planta, pero no el de la mujer». La información de la abuela suicida fue proporcionada por el esposo de Picolotti. Todo un dato.

Por su parte los ambientalistas manifestaron que «la decisión del gobierno uruguayo de que militares custodien la planta es acorde con la política uruguaya, es una payasada más».

Más payasada fueron los ejercicios militares que el ejército argentino realizó en octubre, cuando las ondas sonoras de sus bombas sacudieron a la apacible y heroica Paysandú. Las maniobras se habían realizado durante la noche en una unidad de regimiento de Urquiza, en la provincia de Entre Ríos.

Mañana el ejército uruguayo se trasladará a Botnia para proteger las instalaciones, así como a los trabajadores y pobladores de la zona, en un acto de elemental derecho del ejercicio de la soberanía.

Razones de sobra tuvo el presidente Vázquez para movilizar a los uniformados. Y lo hizo a tiempo. Aunque duela. Mientras que el intendente de Maldonado, Oscar de los Santos, aseguró que en el verano las banderas de Uruguay y Argentina estarán hermanadas. *

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