La medida se adoptó el día del fallo judicial y estará vigente mientras ambos estén recluidos

BPS suspendió pago de pasividades de Bordaberry y Blanco tras fallo judicial

La decisión fue adoptada el jueves pasado por los servicios administrativos del BPS, el mismo día que la Justicia dictó los procesamientos con prisión para ambos como «coautores responsables de cuatro homicidios muy especialmente agravados».

Tanto Blanco como Bordaberry tendrán derecho a percibir sus jubilaciones entre el 1º y 16 de noviembre. De todos modos, sus cónyuges o apoderados podrán reclamar una cuota parte de la pensión.

Fuentes del organismo dijeron que se trata de una medida de «carácter administrativo» que se adopta «en forma casi automática» por tratarse de casos públicos y notorios.

Además, la decisión judicial impactó «tanto a nivel nacional e internacional, por delitos graves que implican penas de penitenciaría».

«Si hubieran sido procesados por menos de dos años (prisión), la medida no hubiera correspondido», indicó el informante.

La decisión del organismo previsional está fundada en el artículo 14 del acto institucional Nº 13 del 12 de octubre de 1982, y el artículo 6 del Decreto Nº 359/95 del 21 de setiembre de 1995.

Por este mecanismo se establece que «la jubilación y pensión le será suspendida a quienes sean procesados por la comisión de un delito que le traiga aparejada pena de penitenciaría, a partir del respectivo acto de procesamiento y durante el término de la reclusión».

 

Visita familiar

Bordaberry y Blanco recibieron ayer al mediodía la primera visita de sus familiares, desde que se encuentran recluidos en Cárcel Central.

Próximo a las 11.30 de la mañana comenzaron a arribar al establecimiento carcelario las visitas de los reclusos alojados en el cuarto piso.

Los familiares de Bordaberry, entre ellos su esposa, Josefina Herrán, no llegaron todos juntos sino que lo hicieron desde distintos puntos, y fueron ingresando a la cárcel en pequeños grupos. En total los visitantes de Bordaberry fueron alrededor de quince personas.

También estuvo en el establecimiento la esposa del ex canciller Juan Carlos Blanco, acompañada por familiares.

Todos estuvieron en el lugar durante las dos horas que estipula el horario de visita.

 

«Ya hablé demasiado»

A las 13.30 en punto, los custodias de Cárcel Central comenzaron a abrir y cerrar una y otra vez las rejas que dan a la calle San José, para permitir la salida de casi un centenar de personas que concurrió a visitar a los reclusos del cuarto piso. Entre ellos, los familiares de Bordaberry y Blanco.

La primera en salir fue la esposa del ex canciller, quien se limitó a decir a los periodistas que aguardaban en el lugar: «Amor para todos y que Dios los ilumine». Idénticas palabras había pronunciado el pasado 18 de agosto, cuando por otra causa vinculada a la violación a los derechos humanos, su esposo compareció en el Juzgado de 19º Turno, a cargo del juez Luis Charles.

Minutos después se vio salir a la esposa de Bordaberry, Josefina Herrán, quien junto a algunos de sus hijos y otros familiares atravesó las rejas de ingreso a la cárcel pero aguardó en un pequeño hall existente en el lugar, para esperar la salida de otros familiares y poder salir todos juntos para enfrentar los flashes de las cámaras fotográficas, las tomas de televisión y las preguntas de los periodistas.

Cuando llegó Pedro, que se ha transformado en el vocero de la familia, salieron todos juntos, aunque en dos grupos que tomaron direcciones opuestas. Pedro Bordaberry y algunos de sus hermanos se dirigieron hacia un estacionamiento ubicado sobre la calle Carlos Quijano, donde había dejado estacionado su vehículo. Interrogado por los periodistas apostados en la vereda del establecimiento penitenciario, Pedro se limitó a decir: «No voy a hablar, ya hablé demasiado».

 

Celdas 10 y 12

En tanto la señora Josefina Herrán, rodeada por otros familiares, tomó por la calle San José hacia el este, procurando eludir el asedio de los medios de prensa.

Este grupo dobló por la calle Yaguarón hacia el sur, llegando hasta un vehículo de color blanco, matrícula SBE7215, que se encontraba estacionado frente al número 1235 de dicha arteria. Paradójicamente, donde dejaron el auto estacionado funciona una dependencia del Poder Judicial, el mismo órgano que envió al dictador a la cárcel.

En ese vehículo subió la esposa de Bordaberry con algunos familiares, retirándose del lugar y doblando por Soriano hacia el oeste. Los restantes familiares que la rodeaban volvieron sobre sus pasos y se fueron en otros vehículos.

Bordaberry y Blanco se encuentran alojados en las celdas Nº 10 y Nº 12, respectivamente, del cuarto piso de Cárcel Central. Los reclusos de ese piso reciben visitas los días martes, jueves y sábados.

En el mismo nivel se encuentran alojados otros 26 presos, entre los que figuran varios militares procesados recientemente por violaciones a los derechos humanos, a excepción de Gilberto Vázquez, quien ocupa una celda dos pisos más arriba. *

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