ENTREVISTA: ELEUTERIO FERNANDEZ HUIDOBRO (SENADOR DE LA CORRIENTE DE ACCION Y PENSAMIENTO, MPP)

"Las internas fueron una verdadera hazaña, sólo propia de la celeste"

–¿Cuál es su primera evaluación sobre LA elección interna del Frente Amplio?

–Fue la muestra de la maravilla que es el Frente Amplio. Su militancia de base, su gente silenciosa, produjo el domingo una gran victoria popular. Debemos reconocer que no hubo suficiente propaganda, que no hubo la necesaria propaganda central, convocando a la gente a votar. Pero sin embargo la gente fue y votó.

–Ahora, en algún momento hubo un susto de la dirigencia por la posibilidad de que fuera a votar poca gente. ¿Qué explicación tiene para que de golpe haya aparecido el Frente Amplio?

–El lock-out patronal del sector camionero pesó fuerte en la sensibilidad del pueblo frenteamplista, como ocurrió lo mismo con la destitución tramposa del comandante en jefe del ejército. Creo que el pueblo frenteamplista se sintió duramente agredido, en ambos casos. También influyó la lluvia de interpelaciones, algunas de las cuales fueron ridículas como la que le hicieron a Danilo Astori por la reforma tributaria. Interpelación que terminó en una gigantesca paliza interpelante, cosa que no recogió plenamente la prensa, pero fue una gigantesca paliza pocas veces vista según los viejos funcionarios del Palacio Legislativo.

Le digo que estoy deseando que me interpelen los blancos, porque eso produce un gran apoyo de los frenteamplistas y el pueblo. Lo que pasó es que el pueblo es inteligente, muy inteligente, es un fino estratega… El domingo fue a decirle «No» a todas estas cosas, porque además el país está cambiando y para que siga cambiando hay que garantizar el respaldo a la fuerza que está llevando adelante los cambios.

–Entre todos los votantes en la interna, no todos son militantes. ¿Cómo pintaría, cómo describiría, a ese núcleo duro de la izquierda que se expresó el pasado domingo?

–Para mí el Frente Amplio de hoy tiene dos círculos. Uno que es estricto, pequeño, de militantes de fierro, mujeres y hombres que se rompen el alma en los Comités de Base y otros organismos manteniendo la estructura del Frente Amplio, que cuando se moviliza solo no hace grandes cosas, pero cuando logra movilizar ese otro círculo más amplio, que es el de los adherentes y el de los afiliados, a los viejos y jóvenes militantes de la izquierda, sindicales, sociales, ves masas humanas en la calle que vos no sabés de dónde salieron.

Eso lo vi cuando Jorge Batlle prohibió la marcha a Punta del Este y se volcó un gentío a la calle. Yo iba en un auto por la Avenida Gianattasio y luego por la Interbalnearia y los compañeros que me acompañaban me iban diciendo «mirá ahí está Fulano, está Perengano, está Zutano», porque en la izquierda nos conocemos todos. Militantes, hombres y mujeres que hacía años que no los veíamos en la calle, estaban allí con la bandera del Frente Amplio que tenían guardada en sus casas para las grandes circunstancias. Eso después lo vimos en las grandes circunstancias, tanto en los plebiscitos como en las elecciones, en los festejos y lo vimos el domingo, que fue gente a votar y que no pertenece a esos dos círculos, fue gente común y corriente.

–Me contaron que usted estaba en un bar y que el dueño, conocedor del barrio, le decía «esas dos señoras que acaban de votar, nunca votaron al FA».

–Eso fue así, porque yo en mi barrio conozco a todo el mundo. Vi votar gente que se vistió de punto en blanco para ir a votar. Gente que nunca votó al Frente, pero además se bañó, se puso las mejores pilchas y fue a votar porque era un acto solemne. Esa es la grandeza del Frente Amplio.

–El Frente en estas elecciones internas sacó un poquito más de votos que el Partido Colorado en las últimas elecciones nacionales, sin que Tabaré Vázquez, Rodolfo Nin Novoa y los ocho intendentes participaran de la contienda.

–Claro, sacamos más que el Partido Colorado. Ningún partido en Uruguay, no sé si lo hay en América Latina, puede hacer una proeza de esta envergadura, en un pueblo de tan pocos habitantes. Movilizar arriba de 200 mil personas en una elección interna, es una verdadera hazaña, solo propia de la celeste. Esto es «Made in Uruguay», esto es propio, nada más, de este pueblo altamente politizado.

Logramos esto a pesar de que estuvimos mal en la organización y no sólo en la propaganda. Si hubiéramos puesto más mesas electorales y no hubiera habido tantas colas, en Montevideo se hubiera logrado decena de miles de votos más. En esto tenemos que hacernos la autocrítica porque a la hora de la victoria nadie se hace la autocrítica, debido a que todo está bien. Tenemos que decir que pudo haber sido mucho más, simplemente colocando más mesas, para que fuera cómodo ir a votar.

–El Frente Amplio es el partido que recauda más dinero por el aporte que hacen los gobernantes y los parlamentarios y sólo gastó 50 mil dólares en publicidad. ¿Hay que corregir eso?

–Yo aporto el 17% del sueldo de un senador y ese porcentaje no lo vi en mesas electorales. Estamos ante una grave responsabilidad de quienes organizaron esto.

–Usted se sintió molesto con el presidente del Frente Amplio, el ingeniero Jorge Brovetto, porque ante del acto electoral planteó la posibilidad de la reelección del presidente Tabaré Vázquez y la eliminación del balotaje. ¿Por qué está tan molesto?

–Porque la figura del presidente del Frente Amplio tiene que ser la figura de un árbitro en todas las discusiones internas. Tiene que ser alguien que esté para armonizar todos los pensamientos, más cuando las fuerzas políticas integrantes del Frente Amplio ni los militantes de base manifestaron esa posibilidad. No, esto es muy grueso, más cuando para lograr eso hay que instrumentar una reforma constitucional.

No me expreso a favor o en contra de esa candidatura, no me expreso a favor o en contra de la reforma constitucional, me reservo la opinión, pero no podemos estar discutiendo la reelección en el año 2006 y menos a instancias del presidente del Frente Amplio, que tiene que estar para otra cosa, que no cumplió, además. No podemos estar en esa discusión.

–¿Quién no cumplió con qué?

–Lo que dije anteriormente: no hubo la necesaria propaganda convocando a la gente a votar y no estuvieron bien organizadas las mesa electorales.

–Es la primera vez que usted hace, dentro del MPP, propaganda propia, en este caso de la Corriente de Acción y Pensamiento. ¿Cómo se sintió en esa postura?

–¿Cómo propaganda propia?

–Hablo de la propaganda de la nueva corriente…

–No, no fue propia, de ninguna manera.

–¿Fue parte de una estrategia del MPP?

–No, apoyamos al MPP y a la Lista 609. Todas las pequeñas actividades, porque la nafta no nos dio para mucho, fueron llamando a todas las compañeras y compañeros a dedicarse pura y exclusivamente a las elecciones internas, convocando a votar a cualquiera de los grupos en la línea del MPP y al Espacio 609. Estuvimos dentro de la barra general de un montón de gente del MPP que recorrió el país dentro de una misma empresa, sin ninguna fisura.

–En política se pueden cometer varios errores. Uno puede ser querer tomar el poder antes de las condiciones dadas, pero también no tomarlo cuando están esas condiciones. ¿El que gane la interna del FA debe asumir la presidencia de la coalición de izquierda?

–No, no, no. Yo no creo en eso. Además tengo mucha discusión para hacer en torno a la palabrita «poder», sobre dónde reside el poder. Muchas veces pensé que el poder residía en la economía y en los órganos coercitivos del Estado, quedó claro que eso no da resultado. Hoy me parece que el poder
real reside en el corazón de las multitudes y en la conciencia de las multitudes. Ganemos el corazón y la conciencia de las multitudes y habremos tomado el poder, porque esas multitudes estarán en todos lados y serán las que tomarán las grandes decisiones.

–¿En las elecciones internas del FA se ganó parte del corazón de los frenteamplistas?

–Claro que sí. Vimos sistemas que tenían armas, que tenían ojivas nucleares, que tenían ejércitos, policías, sin embargo el pueblo aparentemente inerme, tenía el corazón y la conciencia en otro lado y aquello se derrumbó sin pena ni gloria. Otros pueblos inermes como el nuestro en el «NO» de 1980, en las manifestaciones de la clase obrera de mayo de 1983 o en el obeliscazo, sin armas, desarmados, ganaron en corazón y en conciencia.

Yo creo que le ganaron hasta el corazón y la conciencia a algunos militares, incluso a algunos torturadores, que viendo eso dijeron «no va más, aquí hay que irse porque en la próxima nos corren las viejas a toallazo mojado».

El poder cuando no entra a los domicilios, cuando no se hace una cultura domiciliaria de la idea del frenteamplismo o del socialismo, no existe.

En el Uruguay desde hace muchos años están guardadas las banderas del Frente Amplio, prontas para salir a la calle. *

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