Fulminante determinación tras inconsulta reunión del comandante Díaz con Sanguinetti y Fau

Vázquez destituyó al jefe del Ejército

La fulminante decisión tuvo lugar en la mañana de ayer al trascender la noticia –a través del semanario Búsqueda– de que Díaz y otros dos generales, Miguel Dalmao y Pedro Aguerre, se habían reunido el miércoles con el ex presidente Julio María Sanguinetti y el ex ministro de Defensa Yamandú Fau.

Ni el presidente Tabaré Vázquez ni la ministra Berrutti habían sido informados de este encuentro. La semana próxima habría tenido lugar un segundo encuentro, del mismo tipo, pero con el presidente del Partido Nacional Jorge Larrañaga como invitado. Y para más adelante, según informaron fuentes castrenses, se preveía una tercera reunión, con dirigentes de la izquierda, entre los cuales se había mencionado al dirigente tupamaro Julio Marenales.

Dalmao y Aguerre, ambos ascendidos al generalato por la actual administración, fueron sancionados con cinco días de arresto domiciliario cada uno. El presidente, a su vez, en acuerdo con la ministra de Defensa Azucena Berrutti, designó al general Saavedra –comandante de la División de Ejército I– como encargado de despacho del comandante en jefe, en forma interina, hasta que oficialmente se nombre un sustituto.

La destitución de Díaz y la nominación de un general, la semana próxima, para sustituirlo, generará una vacante en el generalato que sólo podría ser llenada a partir de febrero próximo.

Tabaré Vázquez se encontraba ayer en Cabo Polonio cuando recibió el llamado de la ministra. Sin dudarlo, ante la «gravedad» de la situación, resolvió relevar al comandante. En diálogo con medios de prensa locales explicó que sentía un «gran aprecio» por el teniente general Díaz, pero el hecho de no pedir autorización para ese encuentro «motivó la destitución». Díaz, junto con el ex comandante Angel Bertolotti, fue uno de los pilares en que se apoyó la nueva política hacia las Fuerzas Armadas en relación al tratamiento de las violaciones a los derechos humanos.

Vázquez, además, deslizó su malestar con la actitud del ex presidente Julio María Sanguinetti, quien en los últimos días ha acusado al gobierno de violar la Constitución. El líder forista, quien convocó a la prensa en el Parlamento, se defendió ayer al expresar que se trató de un encuentro «de camaradería, en el cual simplemente nos invitaron a comer un asado y concurrimos con mucho gusto para conversar con la lealtad y la camaradería de siempre». Sanguinetti, además, dijo que Vázquez se «excedió» al destituir a Díaz, y que cuando esto ocurre, el gobierno «demuestra debilidad». Estas expresiones generaron aun mayor molestia con el líder forista.

Vázquez recordó que, como presidente del Frente Amplio, por «lealtad institucional» y respeto al gobierno de turno, solicitaba autorización cada vez que requería mantener contactos con los mandos militares. (Ver nota aparte).

Si bien Díaz fue el anfitrión del encuentro del miércoles, la serie de reuniones que la cúpula del Ejército había previsto, fue coordinada por el general Pedro Aguerre, según confiaron fuentes castrenses.

Aguerre, actual director del Calen, es considerado un militar de extracción frenteamplista y era visto desde la izquierda como un virtual candidato a futuro para ocupar la Comandancia del Ejército.

Aguerre es hijo del general Pedro Aguerre, ex comandante del Regimiento de Caballería Nº 9, un militar seregnista, ex preso político durante la dictadura y actual integrante del Partido Socialista, y quien además, asesora a la ministra de Defensa.

Díaz dijo ayer que no fue él quien dio el puntapié inicial para estos encuentros. «Fue una propuesta, me preguntaron si estaba dispuesto a hacer la reunión, le dije que sí, que estaba dispuesto a reunirme a conversar», aseguró anoche en una entrevista exclusiva de TV Nacional.

Díaz, empero, con ojos brillosos por la emoción, admitió su error pero subrayó su «lealtad» personal al Presidente y agregó que «en algunos aspectos, la lealtad no paga». Al pie de la escalinata frente a la sede del Comando General del Ejército, Díaz narró su encuentro con Sanguinetti y explicó que el motivo era «sumar» para poner punto final a los desencuentros respecto a los hechos del pasado reciente. Poco antes, se había despedido de sus colaboradores, de los generales, así como de su sustituto, Saavedra.

 

En Cortijo Vidiella

El encuentro, que precipitó la reacción presidencial, se desarrolló el miércoles por la noche en el Cortijo Vidiella (ver nota aparte), la residencia oficial del Comandante del Ejército, próximo al Batallón Nº 14 de Toledo.

Sanguinetti y Fau arribaron al lugar pactado pasadas las 20 horas del miércoles, y se retiraron próximo a la hora 23, tras compartir con Díaz, Dalmao y Aguerre un asado y una picada.

En el encuentro se trataron diversos temas, aunque según pudo saber LA REPUBLICA fue una reunión distendida en la que ninguna de las dos partes realizaron planteos puntuales. Según se informó, Sanguinetti y Fau evaluaron la situación de Díaz y la autorización que el jerarca castrense debía haber pedido a la ministra Berrutti, pero debido a que se trató de una invitación del propio comandante en jefe se entendió que no era pertinente consultarlo respecto a si tenía o no el aval de la titular del Ministerio de Defensa Nacional para la realización del encuentro. En la conversación, «no se profundizó una idea concreta ni efectuó una propuesta».

Las fuentes precisaron que Aguerre fue el «intermediario» que, dado su actual destino, ha recibido «inquietudes de distintos dirigentes políticos, para promover un punto final». «Este año no ha sido bueno, y el año próximo no pinta para mejorar; queremos cerrar estas heridas abiertas de una vez por todas», dijo el informante. La idea, concluyó la fuente, «era presentarle al Poder Ejecutivo un camino de solución, que tuviera detrás el más amplio consenso político».

 

Berrutti: «Un día muy duro»

Al retirarse de la sede del Ministerio de Defensa Nacional, la titular de la cartera, Azucena Berrutti, dijo a LA REPUBLICA que las reuniones entre el comandante del Ejército y dos de sus generales con los líderes de la oposición no servirían para avanzar en la reconciliación nacional en materia de Derechos Humanos.

Pasadas las cinco de la tarde Berrutti abandonó la sede del MDN solicitando que no se le realizaran preguntas porque había sido «un día muy duro y difícil».

Una hora antes la ministra había recibido en su despacho a los generales Pedro Aguerre y Miguel Dalmao para comunicarles la sanción que se les aplicaría por haber participado sin autorización en una reunión con el ex presidente Julio María Sanguinetti y el ex ministro de Defensa Yamandú Fau, y por su disposición a integrar un encuentro similar con el ex presidente Luis Alberto Lacalle y el senador Jorge Larrañaga.

Sin embargo, finalmente accedió a realizar unos breves comentarios acerca de los motivos por los que se sancionó a los generales y se destituyó al comandante teniente general Carlos Díaz.

Según dijo tomó conocimiento de los hechos a través de la prensa, y una vez que estos fueron confirmados – en horas próximas al mediodía – se comunicó con el Presidente Tabaré Vázquez, quien se encontraba de pesca en Cabo Polonio, para consultarle su decisión de sancionar a los militares.

Si bien no quiso brindar mayores detalles, la ministra aseguró que los militares le explicaron las razones por las que promovieron los encuentros con los líderes de la oposición para dialogar acerca de temas vinculados a la actuación de las Fuerzas Armadas durante e
l período de facto y las actuales investigaciones en el campo de los Derechos Humanos. Empero destacó: «no compartí su punto de vista», el cual se basaría en que esos diálogos contribuirían para avanzar en el camino de la reconciliación nacional.

Berrutti remarcó que el comandante actuó sin consentimiento de sus mandos superiores, es decir ella misma y el primer mandatario, razón por la que de acuerdo a la reglamentación militar le correspondía cesarlo del cargo, ya que cometió una falta grave a la que debe aplicarse «la sanción máxima».

En el caso de Aguerre y Dalmao, se resolvió sancionarlos con cinco días de arresto simple porque estos responden a un orden jerárquico y su falta es de carácter administrativo.

Consultada acerca de quienes son los candidatos para ocupar el cargo de comandante en jefe del Ejército en sustitución de Díaz, la ministra dijo que todavía no se ha considerado el tema.

Cabe señalar que el próximo oficial que sea designado para la tarea será el tercero en llegar a esa posición en lo que va del gobierno del Frente Amplio. Como se recordará en el primer año de esta administración el cargo fue ostentado por el comandante teniente general Angel Bertolotti, quien renunció a principios de año debido a los graves problemas de salud que lo aquejaban, dejando así lugar para que el puesto fuera ocupado por el ayer relevado Díaz.

Al respecto el Poder Ejecutivo emitió un comunicado de prensa en el que sostuvo que a pesar de esta situación «la interna de las tres ramas de las Fuerzas Armadas es de calma y pleno acatamiento a la decisión gubernamental». *

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje