Frente y Foro en duelo legislativo
Una intervención del senador socialista José Korzeniak hizo subir el voltaje de la sesión, cuando aludió a las expresiones del entonces senador Jorge Batlle, en una comisión parlamentaria, que calificaba de «principio de estafa» un decreto sobre el Hipódromo de Maroñas del entonces presidente Julio María Sanguinetti (ver recuadro aparte).
En un escueto informe en mayoría, el senador colorado José Luis Batlle centró su fundamento en que la razón de que el mensaje de la Rendición de Cuentas y Balance de Ejecución Presupuestal correspondiente al Ejercicio 1999 tiene un déficit oficial de U$S 734.327.513 se debe básicamente a los factores externos que afectaron la economía nacional.
Asimismo, Batlle valoró el artículo que promueve el aumento a policías y militares, por un monto de U$S 12 millones, que constituye parte del acuerdo preelectoral asumido por los partidos tradicionales en el mes de noviembre, previo a la instancia del balotaje.
En el informe de la coalición de gobierno se propone la aprobación de la Rendición de Cuentas –seguramente será tarde– con un resultado deficitario en ejecución presupuestaria de $ 8.327.274.000, lo que constituye unos U$S 734.327.513, representativo del 3,5% del Producto Bruto Interno generado (PBI) en dicho año.
Por su parte, el senador socialista Manuel Núñez sostuvo que el déficit del Sector Público Consolidado alcanzó los U$S 832 millones, lo que representa el 4,1% del PBI, que constituye «un hito en los últimos diez años».
Núñez destacó además que «la deuda bruta total del país (sector público y privado) llegó en 1999 a un total de U$S 13.300 millones con una significación de casi un 65% del PBI».
Posteriormente, el senador encuentrista desarrolló las consecuencias sociales de la política económica empleada en diferentes áreas, así como hizo hincapié en el estancamiento productivo.
Al referirse puntualmente al desarrollo del Impuesto a las Retribuciones Personales (IRP), Núñez expresó que entre 1994 y 1998 ha sido el impuesto que más creció, en un guarismo del 130%, pasando de U$S 134 millones en U$S 308 millones.
Sobre el artículo que propone aumentos a policías y militares, lo calificó de «discriminatorio», porque deja de lado al resto de los trabajadores de la Administración Central y de Organismos del artículos 220 de la Constitución. Núñez consideró además que el aumento «no es justo» porque los cargos más altos perciben una cifra de $ 700 mientras que «es irrisorio» lo que obtienen los cargos más bajos. Recordó que la propuesta del FA generaliza un aumento de $ 145 para los funcionarios de Defensa, y de $ 161 para los funcionarios de Interior.
Cifras incorrectas
El senador socialista Reinaldo Gargano recordó que a 15 días del balotaje, el Frente Amplio manifestó que el déficit fiscal iba a estar en el orden de los U$S 750 millones mientras que el equipo económico sostenía que «llegaría a los U$S 450 millones, un 2,8 del PBI».
Gargano agregó que mientras se acusaba al FA de generar «alarma pública» se proporcionaba a la población «información que no era correcta».
«Por ahí, 200 mil ciudadanos le hicieron caso al gobierno, a lo mejor si hubieran conocido la verdad, hubieran torcido su voto. Yo no puedo arreglar las cuentas del pasado pero quiero que las reglas de juego sean correctas», afirmó Gargano.
El senador Alberto Couriel también puso énfasis en las consecuencias de la política económica: «Desempleo, desesperanza, jóvenes con su pasaporte» e ironizó preguntando si todo era culpa de Brasil.
Couriel cuestionó a «los ministros de Economía ortodoxos que sólo miran las economías y se olvidan de los pueblos y sus necesidades», y que el problema «es de políticos».
El senador colorado Pablo Millor expresó: «El Frente Amplio perdió por sus propuestas» y criticó aseveraciones del presidente del FA, Tabaré Vázquez, cuando sostuvo que «la devaluación no implicaba necesariamente inflación». Millor también criticó al asesor económico Olesker, y dijo que «los hombres son presos de sus palabras, especialmente en campaña electoral», evaluando que esos discursos son «zigzagueantes».
«Terrorismo verbal»
Por su parte, el senador Wilson Sanabria (Foro Batllista) acusó los dichos del senador Couriel de «terrorismo verbal» y consideró que los mismos provocarían «pánico» ante eventuales inversores en el Uruguay.
«Quien escuchó al senador Couriel, y que podría ser un posible inversor externo, seguramente diría que en un país de guetos, en un país gris, en un país de descomposición social, que no paga los sueldos, no hace inversiones, que está en caos, no es el país adecuado para tener credibilidad jurídica, política, económica y social», afirmó Sanabria.
Compartí tu opinión con toda la comunidad