Misiva de la Cancillería uruguaya a su par argentina

Vázquez espera que Kirchner asegure la libre circulación en puentes binacionales

En la tarde de ayer el Ministerio de Relaciones Exteriores envió a la Cancillería argentina una «nota verbal» -denominación diplomática para un tipo de misiva breve-, en la que expresó la «preocupación» del gobierno uruguayo por la decisión de la asamblea ambiental de Gualeguaychú de reinstalar el corte en la ruta 136 y bloquear el paso de los turistas hacia ambas márgenes del río Uruguay durante el próximo fin de semana largo.

En la misma también señala que «aguarda la adopción por parte del gobierno de la República Argentina de las medidas adecuadas para impedir la reiteración de esa situación y asegurar la libre circulación entre ambos países».

Fuentes allegadas al canciller Reinaldo Gargano aseveraron que además durante toda la jornada se realizaron «numerosos contactos» reclamando que el gobierno de Néstor Kirchner no vuelva a permanecer omiso ante el bloqueo de los puentes binacionales.

Por el momento, las tareas para convencer a las autoridades argentinas de que en esta oportunidad actúen evitando la instalación de los piquetes está únicamente en manos de la Cancillería. Según fuentes del Ejecutivo, esas gestiones se efectúan en medio de un clima signado por «malas condiciones políticas para otro tipo de contactos debido al enorme malestar que causó la carta enviada por Argentina exigiendo información acerca del emprendimiento de Isusa en Soriano».

Asimismo indicaron que el Ejecutivo no realizará valoraciones oficiales de los bloqueos hasta que su similar argentino no se expida acerca de los mismos.

Sin embargo, el canciller Gargano dijo que «no tenemos que ponernos nerviosos. Hay que actuar con mesura, tranquilidad, equilibro, para que las cosas se solucionen. Para que se encaminen y no nos afecte ni económica, ni social, ni políticamente. Siempre apelamos al diálogo, constantemente, (pero) no termina la historia, algunos dijeron que se terminaba la historia y se equivocaron».

A la vez, recordó que los fallos del Tribunal Arbitral del Mercosur y la Corte Internacional de Justicia de La Haya, así como los tres informes de impacto ambiental del Banco Mundial, le dan la «razón» a Uruguay.

En tanto, en Buenos Aires el jefe del gabinete, Alberto Fernández, y la secretaria de Medio Ambiente, Romina Picolotti, se reunieron con un equipo de abogados para analizar la situación y decidir qué actitud tomará el gobierno respecto a los cortes de ruta. Ya entrada la noche los jerarcas permanecían sin comunicar una resolución oficial. Empero, en las últimas horas, el gobierno argentino, a través de Fernández, reclamó «prudencia» al evaluar la decisión de la Asamblea Ambientalista de la ciudad de Gualeguaychú de retomar los bloqueos de tráfico contra la construcción de dos plantas papeleras en Uruguay.

«Es un tema delicado. Hay un conflicto internacional en el medio, un planteo ante un tribunal internacional y es un tema que ha sido tratado recientemente por el Mercosur. Me parece que hay que ser prudentes», dijo el jefe del Gabinete a distintas radios locales.

Fuentes cercanas al gobierno kirchnerista aseveraron que «Argentina se siente en un brete porque la decisión de la asamblea ambiental no tiene peso si no se concreta y para ello es necesario actuar, pero antes les dieron el respaldo a través de la omisión y ahora deben hacer frente a ese pasado así como al dictamen del Tribunal Arbitral del Mercosur».

Horas antes de la reunión con Picolotti, Fernández informó en radios locales que el propio presidente Néstor Kirchner analizaría la situación, que según dijo «obedece a un estudio de impacto ambiental confuso que se conoció días atrás».

El jerarca también convocó a los ambientalistas a la «prudencia» debido a que se trata de «un diferendo internacional». Empero afirmó que el bloqueo de los puentes binacionales «es un mecanismo de reclamo de los vecinos y lo hemos respetado siempre».

Varios ministros opinaron ayer en relación al reinicio de los cortes de ruta dejando en claro el gran malestar existente en el gobierno y la preocupación porque la vecina orilla continúe con una actitud permisiva hacia las acciones de los ambientalistas.

En tal sentido el titular de Medio Ambiente, Mariano Arana, aseveró que la resolución lo sorprendía, remarcando también : «supongo que el gobierno argentino tendrá que tomar las medidas, como lo hizo frente a otras interrupciones de circulación ocurridos en distintos lugares de la República Argentina».

En una línea similar, el secretario de Turismo, Héctor Lescano, diferenció entre la campaña de boicot contra la temporada estival uruguaya y los cortes de ruta. «La campaña es una cosa que me duele y me preocupa, pero tienen todo el derecho de hacerla. Pero los bloqueos, totales o parciales, son algo muy grave porque violan el derecho internacional y evitar esa situación es responsabilidad del gobierno».

A la vez, indicó que estudia junto a los ministerios de Economía y Transporte una serie de beneficios especialmente dirigidos a los turistas argentinos con el fin de realizar una contracampaña «sin agresiones ni respuestas, sino por la positiva» para estimular la llegada de estos a Uruguay.

Por su parte, el ministro José Mujica, afirmó que en la vecina orilla «se han perdido todos los parámetros, se ha hecho una causa local muy fuerte que incide sobre decisiones de Argentina e intereses turísticos de la propia Argentina, que obviamente van a intentar impulsar agua para su molino». El líder del MPP subrayó además que los ambientalistas intentan crear un clima hipernacionalista en el que Uruguay sólo tendría «una agenda colonial en la que hasta tiene que pedir permiso para instalar una fábrica de sulfato».

Te recomendamos

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje