Se cumplen 30 años del segundo vuelo
El Partido por la Victoria del Pueblo (PVP) realizará hoy una declaración política al cumplirse 30 años del llamado «segundo vuelo de Orletti», en el que una veintena de uruguayos secuestrados en Argentina fueron trasladados ilegalmente a Montevideo, donde se los ejecutó en forma masiva.
El acto se desarrollará a las 11 horas en el Edificio de Comisiones anexo al Palacio Legislativo, donde hablarán el secretario general del PVP, profesor Hugo Cores, y sobrevivientes del centro clandestino de represión Automotores Orletti donde eran torturados los uruguayos capturados en aquel 1976.
La existencia de un «segundo vuelo» de uruguayos traídos de Argentina en 1976 (un grupo similar sobrevivió a su traslado en un «primer vuelo» en julio de aquel año), fue revelada en setiembre de 2002 en una investigación de LA REPUBLICA, que la Fuerza Aérea Uruguaya confirmó en agosto de 2005.
En agosto último, LA REPUBLICA pudo confirmar que ese grupo de uruguayos secuestrados en Buenos Aires había sido trasladado al centro de represión «300 Carlos» del Servicio de Material y Armamento (SMA), detrás del Batallón 13, donde les decían «los del ómnibus» por el coche en que los llevaron.
Por el «segundo vuelo» se encuentra bajo detención administrativa para su extradición a Argentina el coronel (av) José Uruguay Araújo Umpiérrez, jefe del Servicio de Información y Defensa (SID), que coordinó el traslado. Hasta la fecha el Ejército no ha reconocido el destino de ese grupo de desaparecidos.
El segundo vuelo
En la madrugada del lunes 5 de octubre de 1976, hace hoy exactamente 30 años, el vuelo 511 del Transporte Aéreo Militar Uruguayo (TAMU) partió desde el aeroparque Jorge Newbery rumbo a Montevideo con un grupo de uruguayos secuestrados en Automotores Orletti, que luego desaparecieron en Uruguay.
Durante 26 años aquel vuelo fue celosamente oculto por un «pacto de silencio» entre los militares que encabezaron la represión dictatorial.
Reconocerlo evidenciaría que 16 uruguayos y 5 argentinos fueron trasladados ilegalmente, presos durante un mes en una cárcel clandestina, asesinados y enterrados.
Una investigación periodística que LA REPUBLICA publicó en marzo, junio y setiembre de 2002 denunció la existencia de aquel «segundo vuelo» del C-47 de la Fuerza Aérea Uruguaya (FAU), arma que ya había traído a Montevideo a otros 23 uruguayos secuestrados en Orletti durante el mes de julio de 1976.
Los artículos de LA REPUBLICA tenían como origen al mismo informante argentino que había aportado los datos que permitieron encontrar a Simón Riquelo, el hijo de Sara Méndez secuestrado en julio de 1976.
La información fue confirmada luego por un militar uruguayo, testigo del arribo del vuelo 511.
Tres años más tarde, a principios de agosto de 2005, un informe oficial de la FAU, firmado por su comandante en jefe, brigadier general (av) Enrique Bonelli, reconoció la existencia de aquellos traslados ilegales, pero establecía que se desconocía la identidad de los prisioneros entregados al Ejército. *
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