La FAU desmintió al ex aviador argentino
«Nosotros no encubrimos a nadie, si hubiese sido así la Fuerza Aérea argentina no habría planteado discrepancias en 20 hojas distintas de nuestro informe, como por ejemplo en el tema de la velocidad a la que iba el avión», dijo a LA REPUBLICA el jefe de Relaciones Públicas de la Fuerza Aérea local, Cnel. José Luis Vignoly. El militar afirmó que la investigación realizada en nuestro país fue realizada perfectamente y que no se ocultó ningún tipo de información para favorecer intereses de nadie, incluso agregó, que vinieron expertos de los Estados Unidos, pues en dicho país se había construido la aeronave accidentada, y éstos sin tomar partido por nadie coincidieron con el resultado de las pericias.
«Si se hubiese querido encubrir algo, no habríamos dicho que el accidente se produjo a raíz del congelamiento del «tubo de pitot», como sí lo hicimos. Por eso negamos rotundamente los dichos de que nos hayamos prestado a cualquier tipo de encubrimiento o corrupción», afirmó enfáticamente Vignoly, quien a su vez aportó que el avión del vuelo 2552, no estaba registrado como para pasar por territorio uruguayo o sea que las autoridades locales no tenían información de su ruta de vuelo, la cual justamente el piloto habría abandonado para tratar de escapar de una tormenta.
«Esa nave se había desviado de su ruta original y por eso no tenía que cumplir con ningún requisito con las autoridades uruguayas, su control y responsabilidad eran enteramente de la Fuerza Aérea argentina», destacó.
A su vez, señaló que en un principio no poseían mucha información sobre los pormenores del vuelo, porque justamente no estaba en listado de rutas que pasara por nuestro país, y que si en algún momento, como dice Piñeyro, se adulteraron documentos no hay forma de saberlo, pero volvió a enfatizar que las pericias fueron transparentes, ya que se llegó a la conclusión de que uno de los principales motivos del accidente fue que falló el instrumento que determina la velocidad que lleva el avión.
En este último se presenta un punto fundamental para las autoridades uruguayas y es que, ellos afirmaron que la nave iba a mucho más rápido de lo que marcaban los instrumentos, mientras que sus pares argentinos sostuvieron que no, que iba a la velocidad indicada, lo que claro, esto demuestra una discrepancia y que efectivamente el «tubo de pitot» se había congelado a raíz de una falla técnica previa.
Otro de los puntos tocados fue que si bien Piñeyro estuvo en el lugar de los hechos, no participó de la investigación, aunque sí presenció en los Estados Unidos la desgrabación de las «cajas negras», aunque al entender de Vignoly, al escuchar la grabación de las voces de los pilotos se pueden plantear distintas hipótesis, «porque todo depende de cómo un piloto puede actuar ante determinadas condicionantes». Sobre la experiencia de éstos, dijo por ejemplo que el comandante de la nave estaba calificado hacía tres meses para tal tarea, por lo cual había tenido que dar pruebas en el simulador, siempre de acuerdo a la documentación entregada por las autoridades argentinas. *
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