La decadencia de la capital y cómo salir de ella

Ehrlich disertó el sábado en Buenos Aires sobre gestión en Montevideo

Abrió el ciclo el embajador Francisco Bustillo Bonasso y luego Ehrlich puso bastante al día el proceso de gestión de la más grande de las comunas del Uruguay dentro de un proceso que bien podría bautizarse como «saliendo de la decadencia»..

La crisis de principios del siglo sacudió fuertemente a Montevideo, con sus fábricas cerradas, caída del consumo, deterioro de barrios que lucían antes algún garbo, disminución de pasajeros en el vetusto, pero en vías de reformulación, afirmó, servicio de transporte. Tema fuerte, si los hay.

La crisis alargó las distancias entre los más ricos y los pobres; un 11% de montevideanos vive en asentamientos, y son los grandes excluidos. Para que la urbe recobre su antiguo fulgor preciso el disertante, hay que recuperar trabajo, que no es lo mismo que abrir las mismas fábricas muertas (aunque algunas autogestionadas, como Funsa, marcan un rumbo) al tiempo que se buscan camino de reinserción o de reintegración. Ello es posible porque el país crece fuertemente, lo que no quiere decir que ocurre lo mismo con la distribución del ingreso, un mal que no es sólo uruguayo, pero esa trepada es el elemento necesario de construcción de ciudadanía y del entramado urbano.

Ehrlich, que es biólogo, dio cuenta de planes de emprendimientos como la construcción del edificio del Parlamento del Mercosur con todo lo que ello comprende como señal de adhesión al proyecto integrador. Habló de la experiencia de la reconstrucción del Teatro Solís que pasó a ser un éxito de concurrencia de público, que dejo atrás el tiempo de un espacio para una elite. Es un aliciente lo del Solís para el desarrollo de nuevos espacios culturales o espacios escénicos. Otra gran obra que explicó es el futuro Mercado Modelo, la recuperación de las cuencas montevideanas donde allí hubo pantanos puedan vivir cisnes. Ese proceso que viene de los tiempos de Tabaré Vázquez, hace de la capital uruguaya un ejemplo único de medio ambiente elevado. Lo que falta para culminarlo es faena de Montevideo, con Canelones y San José.

Ehrlich que es orador claro contó las experiencias del desarrollo institucional de la ciudad, con la creciente participación ciudadana. En cierto modo, el encuentro contado es otra manera de compromiso de los montevideanos afincados al otro lado del Río de la Plata.

Se ve que la actual administración comunal busca efectivamente revertir la decadencia que provocó la crisis, y darle continuidad y profundización a los logros de su antecesor. Ehrlich habla con emoción de la recuperación de la Ciudad Vieja pero el objetivo es devolverle a cada barrio el fulgor que alguno pudo tener, como una obra colectiva de cientos de miles. Los participantes hicieron sentir sus inquietudes quedando muchas de ellas satisfechas y otras, la vida dirá. *

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