La tragedia,hace 28 años
A mediados de agosto de 1978, los dirigentes nacionalistas Mario Heber (padre del actual senador Luis Alberto Heber), Carlos Julio Pereyra y Luis Alberto Lacalle recibieron, cada uno, una botella de vino blanco Riesling con una tarjeta que decía: «El jueves 31 al mediodía brindemos por la Patria en su nueva etapa». La nota aparecía firmada solamente por tres iniciales: «MDN».
Ni Pereyra ni Lacalle abrieron sus respectivas botellas. El 5 de setiembre Cecilia Fontana abrió la botella que había recibido su marido. Bebió un pequeño trago, que alcanzó para provocarle la muerte, ya que el vino contenía Foxdrín, un insecticida de acción fulminante inmediata.
El hecho provocó que las Fuerzas Conjuntas iniciaran una investigación, en la cual los peritos concluyeron que la carta que acompañaba las botellas había sido escrita por una ex alumna del colegio y liceo Sagrado Corazón, porque la caligrafía coincidía con el tipo de letra que se enseñaba en esa institución.
Carlos Julio Pereyra adelantó a LA REPUBLICA a inicios de setiembre la posiblidad de solicitar el desarchivo del expediente, en una nota publicada con motivo de los 28 años del hecho. En esa ocasión, el dirigente nacionalista subrayó: «se conoce el lugar donde se compró el veneno –un local de Carrasco–, y la persona que fue a adquirirlo –el director de un semanario ultraderechista–, por lo cual, si se hubiera continuado indagando, seguramente se hubiera aclarado el tema». *
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