Uruguay se prepara para defender aquellas "materias que deben resguardarse" en la negociación

Salud y Educación se incorporaron al grupo negociador con Estados Unidos

La decisión fue comunicada durante la clásica sesión de acuerdos ministeriales de los lunes en la residencia de Suárez y Reyes, razón por la que luego de tres horas de reunión el primer mandatario prosiguió dialogando a solas con los ministros con el fin de profundizar en los temas que deberán abordar dentro del Grupo Interministerial para Asuntos de Comercio Exterior.

Según explicaron fuentes del Ejecutivo, la inclusión de estas carteras responde a la necesidad de profundizar en la exploración de «las materias que deben resguardarse durante la negociación del capítulo de propiedad intelectual».

En ese orden, las mismas deberán ser el nexo entre los negociadores y los grupos directamente afectados como son los laboratorios y la comunidad de investigación académica y artística.

«A esto debe agregarse que hay que preparar a las organizaciones de esos sectores para aceptar posibles cambios en la normativa, porque es posible que se reduzcan los requisitos al alza que suele exigir EEUU en relación con las patentes y los derechos de autor, pero es impensable que este capítulo desaparezca por completo del contenido del acuerdo», subrayaron los informantes.

Por otra parte, el MSP también podría tener cierta incidencia en las negociaciones de compras gubernamentales, ya que la adquisición de medicamentos e implementos médicos es uno de los rubros de mayor gasto del Estado.

El análisis de estos temas por parte de ambos ministerios partirá desde la base de los informes ya efectuados por los grupos y subgrupos que trabajan desde agosto en la etapa previa al inicio de las tratativas.

Por ello, ayer el presidente entregó a María Julia Muñoz y Jorge Brovetto copias de esos documentos para que sean estudiados por los funcionarios de sus dependencias con el fin de que en la próxima reunión de la comisión interministerial se cuenten con nuevas opiniones acerca de como «proteger los intereses de la intelectualidad nacional».

La incorporación de estas carteras en el grupo interministerial supondrá un incremento en el número de técnicos y representantes del sector privado que preparan los planteos que se expondrán a los norteamericanos en la próxima reunión de la Comisión Bilateral, citada para el 2 y 3 de octubre en Montevideo. Las propuestas que se efectúen en esas fechas serán recibidas y analizadas por ambas partes para en un plazo de 90 días resolver si se procede a la negociación concreta del tratado.

Durante los acuerdos Vázquez realizó una exposición detallada de los avances de esta comisión, el cuál inició reiterando la imagen de «en una mano la Constitución de la República y en la otra el programa de la fuerza política».

A pesar de poner énfasis en ese respeto a los ideales del Frente Amplio el mandatario debió recordar a su gabinete que para concluir con éxito las negociaciones se requiere de «la voluntad política de todos los ministros de dar una respuesta unánimemente positiva a la conveniencia de explorar los caminos de relacionamiento bilateral con otros países, y desde luego con los EEUU».

Como se recordará las diferencias y resistencias que la eventual firma de un Tratado de Libre Comercio con ese país generó dentro del Ejecutivo motivó que a principios de agosto Vázquez resolviera convertirse en el único vocero del tema, y así sacar de la esfera pública la exposición de esos conflictos.

En su informe el presidente también realizó comentarios acerca del formato «a la uruguaya» que se encomendó diseñar a los técnicos integrantes de los seis grupos que exploran las mejores vías para obtener un acuerdo que contribuya al desarrollo productivo del país y sea aceptado por los socios del Mercosur.

Según fuentes participantes de la reunión las reflexiones de Vázquez se dirigieron al capítulo en el que tendrán un papel preponderante el MSP y el MEC, ya que ratificó «el firme propósito de proteger la inteligencia uruguaya, tanto a nivel de producción de nuevos conocimientos académicos, artísticos e industriales».

En ese marco también hizo hincapié en el cronograma que debe cumplirse para alcanzar un acuerdo con EEUU; indicando que las negociaciones recién comenzarían el 1º de enero y que en caso de contar con la voluntad política necesaria – tanto dentro de fronteras como en la región – podría firmarse un tratado dentro del plazo del fast track.

Empero, señaló que en caso contrario se continuarán las negociaciones por la vía tradicional, que implica el estudio detallado del contenido del convenio por parte del Congreso estadounidense, el cual podría modificar los capítulos, dificultando la aceptación de las «flexibilidades que se propondrán con el modelo de TLC Uruguay».

Este nuevo formato de acuerdo comercial buscará restringir la influencia de los capítulos de compras gubernamentales y propiedad intelectual en la normativa nacional con el fin de proteger a la industria nacional, así como contemplar las preocupaciones acerca de la industria farmacéutica expresadas por el presidente brasileño, Luiz Inácio «Lula» da Silva, en la reunión que mantuvo con Vázquez en Canoas hace 10 días.

De acuerdo a lo aseverado por el ministro Héctor Lescano al finalizar la sesión del gabinete, «los tiempos (de las negociaciones) tienen directa relación con un proceso que es necesariamente dinámico y fundamentalmente político» en los que se debe «acordar mutuamente desde posiciones de firmeza y de defensa de los intereses nacionales» de ambos países.

Cabe destacar que en tanto el interés de Uruguay se centra en ampliar su inserción internacional para ampliar los mercados en que puede colocar sus productos, la motivación de EEUU para suscribir un acuerdo es esencialmente de carácter estratégico. *

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