Conflicto en la industria láctea por Consejo de Salarios: definen paros
Asimismo se informó que la posibilidad de realizar un paro general de 24 horas «está latente».
«Las medidas de lucha que se endurecerán a partir del lunes (mañana) significará el retraso de la elaboración y distribución de productos lácteos como leche al consumo, algunas líneas de yogur y también de postres», dijo a LA REPUBLICA el dirigente sindical, Roberto Galli.
El gremialista informó que «el lunes a las 12 horas habrá una nueva reunión tripartita en donde el sector de los trabajadores estará representado por el sindicato de empleados de Conaprole».
Galli sostuvo que en la tripartita de mañana «la patronal deberá demostrar una actitud positiva para lograr acuerdos y para ello tendrá que acceder a negociar algunos puntos de la plataforma de los trabajadores, que van más allá de las pautas que dispuso el gobierno».
El sindicalista aseguró que «si las negociaciones fracasan ya está gatillada la decisión, es decir que está latente, la posibilidad de que el sector realice un paro general de 24 horas».
Otra de las medidas que adoptó la FTIL es que «el martes las actividades sean paralizadas durante una hora en diversas plantas industrializadoras». Galli señaló que dicha resolución «se suma a las disposiciones anteriormente mencionadas».
Galli explicó que el conflicto surgió «porque la cámara patronal no quiere negociar ningún punto de plataforma de los trabajadores que sean referentes al tema económico». El sindicato planteó, entre otras cosas, una recuperación salarial de 5%, el pago suplementario por horas nocturnas y la implementación de un aguinaldo doble.
La Federación de Trabajadores de la Industria Láctea comprende a 2.800 empleados, distribuidos en 18 empresas que significan el 75% del mercado.
La leche no se tira
En otro orden, Galli aclaró que «todas las medidas que toman los trabajadores no ponen en riesgo la pérdida de materia prima».
De esta forma rechazó de plano las afirmaciones del director de Conaprole, Carlos Arrillaga, quien sostuvo que se podría llegar al extremo de tirar leche si el conflicto no se solucionaba pronto.
«Estamos con la capacidad colmada en nuestras plantas y, día a día, se incrementa la producción. Tenemos nuestros silos completos y colas de camiones para ingresar a depositar la leche que, muchas veces, tienen demoras importantísimas que trasladan hacia atrás toda la cadena lechera», había dicho Arrillaga.
Sobre el particular, el dirigente de la FTIL, Roberto Galli, dijo que «las declaraciones de Arrillaga fueron una presión negativa que se le hace a los trabajadores y además de una falsa alarma que se le trata de dar a la población».
Galli sostuvo que «no se tirará ni un sólo litro de leche porque el sindicato está cuidando el stock de almacenamiento para que eso no suceda».
En otro orden, Galli dijo que el gremio analiza eventuales acciones judiciales contra Wilson Cabrera, el presidente de la Asociación Nacional de Productores de Leche. Según Galli, «Cabrera dijo en una audición radial de un programa, que se emite en el departamento de Florida, que los trabajadores son terroristas y por eso eligieron el 11 de setiembre como fecha simbólica para atentar contra el país». El sindicalista dijo que «ya se solicitó la grabación del programa para dársela a la sala de abogados del gremio y analizar qué es lo que se puede hacer». *
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