ENTREVISTA: RICARDO RODRIGUEZ (VICEPRESIDENTE DEL INSTITUTO CUBANO DE AMISTAD CON LOS PUEBLOS)

"Las revoluciones no se exportan como mercancía"

–¿Cuáles son las conclusiones que obtiene luego del Encuentro de Solidaridad con Cuba que se desarrolló en La Plata?

–Muy positivo. Por primera vez se logró establecer en forma permanente una mesa de coordinación nacional que facilitará que las diferentes fuerzas que participan en este movimiento tengan una coordinación más activa y permanente.

Se estableció una serie de acuerdos sobre acciones a realizar en este año y el siguiente, como la participación activa en la jornada por la liberación de los cinco patriotas prisioneros del imperio del 12 de setiembre al 6 de octubre.

En Argentina se va a denunciar esto en todas las partes del mundo en donde existan estos comités, que son 295 en 93 países.

 

–¿Qué tareas tiene encomendadas en Uruguay?

–Visitamos Rocha, Maldonado, Santa Lucía, hemos tenido encuentros con la Casa de la Cultura y con las diferentes organizaciones que conforman el Movimiento de Solidaridad con Cuba en Uruguay. Hemos encontrado solidaridad y amistad.

Nos encontramos con personas aquí que hace muchos años que están vinculadas con esta solidaridad, amigos de Cuba que conocen a los dirigentes de la revolución desde los primeros años y que han estado identificados con nuestro proceso.

Hemos tenidos varias reuniones con organizaciones, sobre todo con la Brigada Internacional de Trabajo Voluntario, a través de determinados viajes que se realizan, que van a ir para fin de año coincidiendo con el 50 aniversario del Granma.

 

–Se dice que existe mucha serenidad en Cuba en este momento en que Castro se encuentra convaleciente. ¿Cómo es posible que con el significado que tiene el líder revolucionario para su país, en un momento tan delicado de su salud, se diga que en la isla hay suma tranquilidad?

–Han tratado de crear algo artificial porque es el interés del imperio y del enemigo que Cuba sea un país dividido con una lucha fratricida, para poder intervenir con esa justificación las tropas norteamericanas, que es a lo que aspira la mafia de Miami.

Cuba es un país que sabe que con la revolución nos va la soberanía, la independencia y la libertad. Nadie puede negar, ni siquiera nuestros enemigos, que somos un país totalmente soberano e independiente como el que más en este mundo, no dependemos de nadie. Eso no lo perdemos los cubanos por nada en el mundo, preferimos desaparecer del mapa que perder esa libertad.

Hemos aprendido a vivir como una gran familia. En Cuba no hay nadie abandonado a su suerte, todos los niños tienen garantizada la escuela, la salud y su manutención. No ves viejos tirados y abandonados en la calle, porque hay solidaridad humana, lo que tenemos lo repartimos lo mejor posible entre todos.

Los cubanos no cultivamos el culto a la personalidad. Fidel ha sido el hombre que desde joven se dedicó a la lucha por la libertad de la patria, combatió al frente de Moncada, estuvo en la Sierra, peleó en Girón, en la crisis de octubre prefería que Cuba desapareciera antes de que una bota extranjera pisara nuestras tierras, ha estado al frente en las tormentas, en los ciclones, en los problemas, se ha dedicado de cuerpo y alma a nuestro pueblo.

 

–¿Qué se espera de Raúl Castro?

–Esperamos que Fidel se reincorpore rápidamente a sus tareas, porque no está muerto y se está recuperando.

Raúl tiene muchos méritos, no porque sea hermano de Fidel. Estuvo en Moncada, en el Granma, en la Sierra. Es un hombre con un valor a toda prueba, de sacrificios similares a Fidel, es más discreto, no ama las apariciones públicas.

Esperamos perfeccionar nuestro socialismo y nuestra revolución, no somos perfectos, tenemos que mejorar las condiciones en muchos campos y la productividad, pero lo hacemos los cubanos sin intromisión de nadie.

 

–¿Cómo evalúa la cooperación que ha mantenido Cuba con nuestro país a través de la Operación Milagro?

–Estamos cooperando dentro de lo que llamamos el ALBA (Alternativa Bolivariana para América Latina), que es la aspiración de los pueblos latinoamericanos. Tenemos la obligación de hacer realidad esos sueños de los próceres Artigas, Martí, Bolívar, de todos los que lucharon y creían en esta patria latinoamericana. Eso nos permitiría defender mucho mejor nuestros recursos económicos, preservar nuestra soberanía y libertad de las intromisiones del imperio. Esa unidad nos daría fuerza y poder.

 

–¿Qué opinión le merece que muchos países latinoamericanos, incluido Uruguay, estén buscando realizar acuerdos bilaterales de comercio con EEUU?

–El TLC con EEUU es un canto de sirenas, es una forma del imperio de tratar de dominar nuestras economías por otros mecanismos. Es absurdo, es como si dijeras que vas a traer a un hombre de 80 años, y que tiene una pierna de palo, al lado de un atleta de alto rendimiento con las mismas reglas para correr una carrera.

Una competencia de esa índole beneficia al imperio, que lo que hace es apoderarse de nuestras riquezas, incluso en aquellos terrenos donde podría perder algo, en el agrícola, nos ponen proteccionismos.

El futuro de nuestra integración es el ALBA no el ALCA.

 

–¿Estarían dispuestos a comerciar con EEUU?

–Claro que sí, lo hacemos, aunque el bloqueo afecta también a los comerciantes de EEUU, porque Cuba es un mercado que está al lado de sus costas, tanto para vender como para comprar.

Empezamos un comercio beneficioso, pero esta administración ha puesto una serie de trabas que lo ha disminuido considerablemente.

No podemos importar más que algunos alimentos de EEUU y en condiciones leoninas, tenemos que pagar antes, al contado, cuando el barco aún está en el puerto.

Estamos dispuestos no sólo a comerciar con EEUU sino a normalizar nuestras relaciones, no pretendemos ni invadir, ni cambiar su gobierno, ni entrometernos en los asuntos de ellos, ¿por qué no hacen lo mismo con Cuba? Porque tienen la razón de la fuerza, nosotros tenemos la fuerza de la razón. *

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